El Consejo de Seguridad de la ONU aprueba el plan de paz de Trump para Gaza

Con el respaldo internacional, el organismo ha dado luz verde a una hoja de ruta impulsada por la Casa Blanca que establece un esquema de intervención foránea, retiro progresivo de tropas israelíes y nueva administración para el territorio palestino

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El representante de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, declaró en la reunión celebrada en Nueva York que la resolución avalada por el Consejo de Seguridad se presenta como una guía “audaz y pragmática” para abordar el conflicto en Gaza. Según informó el medio original, la propuesta cuenta con el apoyo de la Casa Blanca y sienta las bases para un proceso de intervención extranjera y un cambio administrativo en el territorio palestino.

Tal como publicó la fuente, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó este lunes a favor de una resolución que adopta el plan de paz impulsado por el entonces presidente estadounidense Donald Trump para Gaza, obteniendo 13 votos favorables, dos abstenciones y ningún rechazo por parte de sus miembros. El texto aprobado contempla varios puntos clave, entre los que destaca la autorización para desplegar una fuerza internacional de paz con capacidad de intervención en la franja y el establecimiento de una hoja de ruta hacia la normalización de la situación en el enclave palestino.

El plan, titulado “Plan Integral para Poner Fin al Conflicto de Gaza”, establece en uno de sus apartados la creación de una Junta de Paz, designando a Donald Trump como presidente de este organismo, quien tendría la última palabra en las decisiones y asuntos relevantes para la gobernabilidad de Gaza. Según consignó el medio, este órgano busca centralizar las negociaciones políticas y coordinar las acciones tanto militares como civiles bajo la supervisión internacional.

En cuanto a la seguridad, el proyecto contempla el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización formada por 20.000 efectivos. Dicha fuerza tendrá como función principal garantizar las condiciones de seguridad necesarias mientras se avanza en el cumplimiento de los objetivos del plan. De acuerdo a los detalles proporcionados en la fuente, este contingente multinacional operaría como garante de la paz y serviría como mecanismo de transición durante el retiro gradual de las tropas israelíes estacionadas en la Franja de Gaza.

El cronograma del plan establece varias fases, comenzando por la consolidación de la presencia internacional y seguido de una paulatina retirada de las fuerzas israelíes, con la mirada puesta en la eventual transferencia de la administración civil y política a nuevas autoridades palestinas. El medio detalló que esta secuencia busca evitar un vacío de poder que pueda propiciar nuevas olas de violencia, mientras asienta las bases institucionales necesarias para avanzar hacia una posible declaración de estado palestino en el futuro.

Dentro de los 20 puntos que conforman el Plan Integral, se incluyen propuestas para el restablecimiento de los servicios básicos, la reconstrucción de infraestructuras esenciales y la promoción de un proceso político que derive en la creación de un gobierno palestino renovado. El texto enfatiza la necesidad de ofrecer garantías a la población civil y de establecer mecanismos internacionales de supervisión para asegurar la transparencia y la legalidad en la gestión del territorio.

Durante la sesión, los miembros del Consejo de Seguridad expusieron posturas variadas, aunque la mayoría expresó su respaldo a la iniciativa estadounidense. Según informó el medio, el texto no recibió ningún voto en contra y solo registró abstenciones, lo que evidencia un amplio interés internacional por estabilizar la situación en Gaza a través de un esquema de intervención multinacional. Los representantes de los países abstencionistas fundamentaron su decisión en reservas sobre la composición de la Fuerza Internacional y sobre el papel de supervisión atribuido a Estados Unidos, pero reconocieron la necesidad de avanzar hacia una solución política para el territorio palestino.

Entre los criterios del plan figura el impulso al diálogo entre los actores locales, el respeto a acuerdos internacionales previos y la inclusión de representantes de la sociedad civil gazatí en los mecanismos de consulta previstos por la Junta de Paz. Además, el texto insta a las partes a cesar las hostilidades, facilitar el acceso humanitario y colaborar con las agencias y organizaciones de Naciones Unidas durante el período de transición, según detalló la fuente.

En la presentación formal del plan, el representante estadounidense Mike Waltz subrayó que la resolución fue calificada como “histórica” por funcionarios de la ONU y de la Casa Blanca, y reiteró el compromiso de Estados Unidos en liderar los esfuerzos internacionales para restaurar la paz y la estabilidad en Gaza. Waltz también aseguró que el nuevo esquema busca dar respuesta a las demandas históricas de la población palestina y de la comunidad internacional respecto a la protección de los civiles y al establecimiento de un marco político viable para la región.

El medio original subraya que la iniciativa contempla mecanismos de supervisión permanente sobre las acciones militares, humanitarias y políticas, en un intento por evitar tensiones adicionales y prevenir focos de conflicto durante la transición administrativa. Este proceso de vigilancia incluiría a representantes de los países que formen parte de la Fuerza Internacional de Estabilización y a observadores de distintas agencias de la ONU.

El Consejo de Seguridad deberá supervisar la implementación de cada etapa y convocar revisiones periódicas del proceso, mientras la Junta de Paz, encabezada por Trump, actuará como máxima autoridad en la toma de decisiones hasta que se logre transferir plenamente la administración a las nuevas autoridades palestinas. La resolución aprobada abre el proceso para designar a los países que compondrán la fuerza internacional y definir los mecanismos de colaboración con los actores locales e internacionales. Según publicó la fuente, este paquete de medidas representa un enfoque multilateral promovido desde Washington, que busca garantizar una salida ordenada de las tropas israelíes y la consolidación de una gobernanza estable en la Franja de Gaza.