
Aún son muchas las personas que se encuentran trabajando desde casa, y frecuentemente lo hacen con un ordenador portátil o laptop, lo que muchas veces conduce a que adopten una postura encorvada. En este contexto, debe tenerse en cuenta que la alineación de la pantalla puede marcar una gran diferencia. Y es que la computadora portátil presenta numerosas ventajas, como por ejemplo que se puede utilizar rápidamente sobre la mesa de la cocina, en el balcón o también sobre el sofá. La laptop hace posible este tipo de minimudanzas durante el home office. Sin embargo, la espalda suele sufrir las consecuencias de la mala postura que se adopta al trabajar así. Con el tiempo, los músculos del cuello pueden enrigidecer y los del pecho y el abdomen pueden acortarse, advierte la Sociedad Alemana de Ortopedia y Cirugía Traumatológica (DGOU). "El llamado 'tech neck', o cuello tecnológico, es un problema cada vez mayor", afirma el profesor Bernd Kladny, secretario general de la DGOU. Sin embargo, este puede evitarse con un espacio de trabajo que contemple las necesidades de la espalda. Por ejemplo, indica la DGOU, la pantalla del portátil debe encontrarse a la altura de los ojos. En caso de que no se cuente con un atril o dispositivo que lo permita, la altura justa de la pantalla puede lograrse, por ejemplo, con la ayuda de una pila de (más o menos) libros. Asimismo se recomienda, para cuidar la espalda, añadir al puesto de trabajo en casa un monitor separado, un ratón y un teclado. En caso de que durante el trabajo uno note que se vuelve a curvar la espalda, se requiere alternancia. "Hacer pausas periódicas, estirarse y enderezarse, o incluso holgazanear cada tanto", sugiere Kladny. dpa