Con disolvente o dióxido de carbono: así se quita la cafeína del café

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ILUSTRACIÓN - El café descafeinado
ILUSTRACIÓN - El café descafeinado puede denominarse así si la cantidad de cafeína es inferior al 0,1 por ciento. Foto: Christin Klose/dpa

El café descafeinado puede denominarse así si la cantidad de cafeína es inferior al 0,1 por ciento. Pero, ¿cómo se hace desaparecer el efecto estimulante del café?

Para ello existen tres procedimientos. Sin embargo, en raras ocasiones figura en los envases cuál de ellos ha sido utilizado, y para los usuarios o usuarias es difícil averiguarlo, lamenta la asociación de consumidores de Baviera, Alemania. 

A continuación, la entidad germana explica cómo desaparece la cafeína del café:

Una posibilidad relativamente económica es eliminar la cafeína mediante disolventes químicos como el diclorometano o el acetato de etilo.

El método con el acetato de etilo es considerado como procedimiento natural, ya que esta sustancia se presenta también en diversas variedades de frutas y verduras.

En cambio, el diclorometano está bajo sospecha de provocar cáncer. "La cantidad de residuos de disolventes que puede contener el café descafeinado está determinada por una directiva de la Unión Europea", afirma la experta en alimentación Sabine Hülsmann.

En el caso del diclorometano, esta puede ser de dos miligramos por kilogramo de café tostado como máximo.

Por su parte, el proceso de extracción de la cafeína utilizando dióxido de carbono no requiere ningún tipo de disolvente. Los granos se enjuagan con dióxido de carbono líquido a alta presión. Esto absorbe la cafeína. Este proceso debe repetirse varias veces.

dpa