La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, recibió este martes en el aeropuerto de Ciampino, en Roma, a los dos ciudadanos italianos excarcelados en Venezuela, el cooperante Alberto Trentini y el empresario Mario Burlò.
Meloni, acompañada del ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, saludó a sus compatriotas en una sala del aeropuerto, mientras que previamente al pie de la escalerilla del vuelo de Estado enviado por el Gobierno italiano se encontraban la madre de Trentini y la mujer e hija de Burlò.
Meloni celebró el lunes la liberación de Trentini y Burlò, que permanecían encarcelados en Caracas desde finales de 2024, en un video mensaje en el que subrayó que la puesta en libertad de estos dos italianos es fruto de un trabajo “discreto pero eficaz” llevado a cabo por el Ejecutivo italiano, la red diplomática y los servicios de inteligencia.
Aunque todos los detenidos en Venezuela con pasaporte exclusivamente italiano ya han sido liberados, en las cárceles del país sudamericano aún permanecen 42 italo-venezolanos, de los cuales 24 son considerados presos políticos, según manifestó ayer el ministro de Exteriores quien aseguró que Italia continuará trabajando para lograr nuevas excarcelaciones.

Trentini, de 46 años, fue arrestado el 15 de noviembre de 2024 mientras viajaba entre Caracas y Guasdualito, en el estado de Apure, al sur de Venezuela, cuando trabajaba con la ONG Humanity & Inclusion, que se ocupa de personas con discapacidad.
Fue interceptado durante un control de carretera y, tras escanear su pasaporte, lo detuvieron y lo trasladaron a Caracas, donde permaneció recluido en la cárcel El Rodeo 1, la prisión para presos políticos sin que se presentasen cargos contra él.
El empresario Burlò, de 52 años, viajó a Venezuela en 2024 para explorar nuevas oportunidades de negocio. La última vez que llamó a casa fue el 9 de noviembre de 2024, tras lo cual su familia perdió contacto con él hasta que descubrieron que se encontraba recluido en una prisión de Caracas.
El abogado del empresario, Maurizio Basile, explicó que en la cárcel le dijeron que estaba acusado de terrorismo y que relató “una detención realmente dura”.

En otro orden, grupos de familiares de presos políticos instalaron el lunes por la noche un campamento a las afueras de la cárcel de El Rodeo I, en las cercanías de Caracas, para exigir la liberación de detenidos anunciada por el régimen chavista encabezado por la mandataria interina Delcy Rodríguez, en medio de reclamos por la lentitud del proceso y la falta de información oficial.
Decenas de familias se trasladaron hasta ese penal luego de que las autoridades anunciaran el jueves pasado la liberación de un “número importante” de personas detenidas por razones políticas, tras el derrocamiento del ex dictador Nicolás Maduro en una operación estadounidense. Los parientes permanecen en el lugar desde entonces, con varias noches de espera, durmiendo en autos o a la intemperie, con bajas temperaturas y sin presencia policial en una zona considerada peligrosa.

El Ministerio de Servicios Penitenciarios informó que suman 116 excarcelaciones, aunque organizaciones no gubernamentales y partidos de oposición solo confirmaron hasta ahora cifras sensiblemente menores. Según datos de Foro Penal, hasta la noche del lunes se verificaron entre 49 y 56 liberaciones, mientras que la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) registró hasta 73.
Organizaciones de defensa de derechos humanos estiman entre 800 y 1.200 las personas detenidas por razones políticas en el país.
En las inmediaciones de El Rodeo I, unas 15 tiendas de campaña se extienden en dos hileras sobre un plástico negro. Una pancarta al frente resume el reclamo: “Liberen a todos los presos políticos”. La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos entregó las carpas y 25 colchones, ubicados en un área techada cercana a pequeños negocios de comida.
(Con información de EFE)
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