El desarrollo de la transición en Venezuela, impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avanzó con la firma de un decreto que protege los ingresos por petróleo venezolano retenidos en cuentas estadounidenses. La Casa Blanca detalló que la orden ejecutiva busca impedir que estos fondos sean embargados o confiscados por acreedores, una medida destinada a resguardar recursos reconocidos como propiedad soberana de Venezuela.
En paralelo, los familiares de presos políticos siguen pendientes a posibles e inminentes liberaciones de sus seres queridos, un anuncio realizado por el régimen local. Desde el 8 de enero hasta hoy, solo fueron excarceladas 16 personas de más de 800 detenidos ilegalmente, según la ONG Foro Penal. Además, el Comité de Familiares por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) denunció este domingo la muerte bajo custodia estatal de Edison José Torres Fernández.
Desde la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado de Estados Unidos actualizaron su recomendación para Venezuela y mantuvieron el nivel de alerta más alto para los viajeros estadounidenses. En ese sentido, advirtieron que colectivos chavistas buscan identificar a estadounidenses o cualquier indicio de apoyo a ese país.
A continuación, la cobertura minuto a minuto:

Cuando amaneció el 3 de enero, WhatsApp ya se había llenado de mensajes frenéticos de jefes de Estado de toda América Latina, que se debatían sobre cómo responder al que quizá sea el mayor acontecimiento político de la región en décadas.

Venezuela quedó indefensa el 3 de enero ante la incapacidad de respuesta de la Fuerza Armada, demostrando la vulnerabilidad de Caracas, el colapso de la doctrina militar venezolana, el aparatoso fracaso de la guerra de Resistencia, la crisis de liderazgo en la institución castrense ante la extracción de Nicolás Maduro, según el crítico análisis que hace el ex ministro y mayor general retirado del Ejército Hebert Josué García Plaza en conversación con Infobae. Revela que jamás la Fuerza Armada a la que perteneció consideró que fuese posible un ataque militar sobre Caracas, porque eso solo significaría, “para ese momento, haber perdido la posibilidad de defender el territorio nacional”, dice el general retirado del Ejército venezolano.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció el sábado que Venezuela no enviará más petróleo ni dinero a Cuba tras la captura del dictador Nicolás Maduro, advirtiendo al régimen de La Habana que negocie “antes de que sea demasiado tarde”, en medio de crecientes presiones sobre la isla.
Familiares de presos políticos en Venezuela pasan este sábado la tercera noche en espera de excarcelaciones, luego de que el jueves las autoridades anunciaran la liberación de un “número importante” de estos detenidos, un proceso que organizaciones no gubernamentales y la oposición mayoritaria denuncian que avanza a cuentagotas.
Una veintena de personas pernoctan en las afueras de la cárcel del Rodeo I, cerca de Caracas, donde han orado por la liberación de todas estas personas que, aseguran, están “injustamente” presas.
Más temprano, en el lugar, Aurora Silva, esposa del exdiputado Freddy Superlano, hizo un llamado a no “perder la fe de que, en las próximas horas”, serán liberados.
“Son momentos difíciles, sí, de zozobra y de incertidumbre, pero tengamos fe de que esto va a terminar muy pronto”, expresó.

La relación entre el chavismo venezolano y el correísmo ecuatoriano no es un vínculo retórico ni un simple alineamiento ideológico de época. En los últimos años, una serie de hechos verificables: judiciales, diplomáticos y políticos, han vuelto a poner en evidencia una conexión operativa que va desde esquemas de corrupción transnacional hasta la protección de dirigentes correístas prófugos de la justicia ecuatoriana bajo el amparo del régimen de Nicolás Maduro, hoy detenido en los Estados Unidos. Estos episodios recientes permiten reconstruir cómo esa relación se ha mantenido activa incluso después de la salida de Rafael Correa del poder, quien no ha regresado a Ecuador pues tiene una sentencia por cohecho.

La captura de Nicolás Maduro y el aparente control que Estados Unidos empieza a ejercer sobre Venezuela sacudieron el tablero regional y reactivaron preguntas sobre el impacto en Nicaragua.
M. durmió en el piso, a las afueras de la prisión venezolana Rodeo I, ansiosa por visitar a su esposo y narrarle el vertiginoso ciclo de noticias que Venezuela vivió desde el sábado, cuando su presidente Nicolás Maduro fue derrocado por Estados Unidos.
El depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro aseguró desde prisión que se encuentra “bien” y pidió a sus seguidores que no estén tristes, según declaraciones de su hijo difundidas el sábado, mientras miles de chavistas marcharon en Caracas para exigir su libertad.
Si viste Fauda, Teherán o Mosul, o si te devoraste el documental que cuenta la intervención que terminó con la vida de Bin Laden, es probable que te preguntes para cuándo la docuserie de la caída de Maduro. Todo conduce a pensar que no tardará en llegar.



