El emotivo recuerdo de las Trillizas de Oro en un nuevo aniversario del nacimiento de Geñi, hija de María Eugenia

Fallecida a los 34 años, el recuerdo de su lucha contra el cáncer y el apoyo familiar se renuevan en cada aniversario a través de las redes sociales

Guardar
Google icon
Geñi Laprida con su mamá, María Eugenia, en la presentación de su línea de carteras.
Geñi Laprida con su mamá, María Eugenia, en la presentación de su línea de carteras.

La mañana del 11 de junio, las redes sociales de las Trillizas de Oro se tiñeron de emotividad con un mensaje simple y lleno de significado: “Feliz cumple Geñi, acompañado por un corazón verde y la paloma de la paz. El homenaje a María Eugenia Laprida en el día en que hubiera cumplido 42 años no necesitó más palabras. La imagen elegida para recordar a la hija mayor de María Eugenia Fernández Rousse fue una fotografía sin artificios, donde Geñi aparece con una mirada serena y natural. Cada detalle del mensaje y la imagen refleja la forma en que la familia mantiene viva su memoria, apostando por la sutileza y la profundidad del sentimiento.

Desde el fallecimiento de Geñi el 25 de junio de 2018, cada aniversario de su nacimiento se transformó en un ritual íntimo y conmovedor para la familia. La brevedad del homenaje público contrasta con la densidad de la historia personal y familiar que subyace a cada palabra compartida en la red social.

PUBLICIDAD

La vida de María Eugenia Laprida estuvo marcada por una batalla intensa contra el cáncer de mama, enfermedad que se agravó con metástasis en el cerebro. Tenía apenas 34 años cuando falleció, luego de enfrentar el diagnóstico con coraje inquebrantable. Desde 2006 estaba casada con el arquitecto César Bustos, con quien tuvo dos hijos: César –le dicen Cesarito-, en ese entonces de 11 años, y Cala, de cinco.

El recuerdo de Eugenia Laprida
El recuerdo de Eugenia Laprida

La enfermedad duró cuatro años, un período que su madre describió como “un momento de mier... nosotros lo sufrimos 4 años a su cáncer”.

Durante ese tiempo, la familia Laprida-Fernández Rousse se mantuvo unida, sosteniendo a Geñi y compartiendo el peso del proceso. El final, aunque anunciado por la gravedad del cuadro, dejó una huella profunda en cada uno de sus integrantes. El dolor no se diluyó con el paso del tiempo, sino que fue transformándose en un duelo que, según las palabras de la madre, es eterno.

PUBLICIDAD

El impacto de la muerte de Geñi no se limitó a su madre. La ausencia tocó a su pareja, a sus tres hermanos y a su padre, configurando un dolor colectivo que la familia eligió transitar de manera discreta y reservada. Cada año, el homenaje virtual se convierte en una forma de compartir el duelo con el entorno digital, pero también de mantener cierta privacidad y respeto por la intimidad del recuerdo.

“Es como si vos tuvieras un accidente y arriba vienen y te pisan”, expresó hace unos meses la Trilliza de Oro en una entrevista con el canal de streaming Bondi, al intentar transmitir la magnitud del sufrimiento vivido. La frase sintetiza la sensación de injusticia y acumulación de dolor que acompaña a quienes atraviesan situaciones similares. La madre reconoció en ese diálogo: “La gente que pasa por lo que yo pasé, sabe perfectamente lo que siente, lo que pasa, es un duelo eterno”.

En 2012 se casó con el arquitecto César Bustos
En 2012 se casó con el arquitecto César Bustos

La necesidad de continuar adelante se impuso como una consigna vital. “Hay que seguir, tengo tres hijos más y por suerte tengo una familia bárbara, porque no solamente lo sufrí yo, lo sufrieron mis tres hijos y mi marido”, explicó la actriz en el mismo reportaje. La resiliencia y el apoyo mutuo dentro del núcleo familiar permitieron sobrellevar la ausencia, aunque el vacío permanece como parte del día a día.

Las plataformas digitales se convirtieron en el canal elegido por la familia para rendir tributo a la memoria de Geñi. Año tras año, las Trillizas de Oro comparten mensajes breves, cargados de simbolismo, que funcionan como recordatorio público y privado al mismo tiempo. El uso de emoticones, como el corazón verde y la paloma de la paz, refuerza el mensaje de amor y esperanza que desean transmitir.

La decisión de homenajearla a través de las redes no solo responde a la necesidad de compartir el recuerdo con quienes la conocieron, sino también de mantener viva una presencia simbólica que trasciende la ausencia física. La foto seleccionada en cada aniversario no es casual: suele mostrar a Geñi en su esencia, sin poses ni artificios, resaltando la humanidad y sencillez que la familia desea preservar en la memoria colectiva.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD