Desde hace más de 15 años el nombre de Payuca, o Payuca del pueblo, forma parte de la noche porteña. Primero como performer en la Fiesta Plop y la Fiesta Puerca y, más tarde, sobre las tablas en el Teatro San Martín, junto a Moria Casán y José María Muscari en “Julio César”. Ahora, brilla en “Lorena”, una obra elogiadísima por la crítica donde la actriz realiza un tour de force sobre el escenario.
En una charla con Teleshow, la actriz se abrió sobre el desafío de encarnar a una mujer trans en la persecución del amor, la estabilidad laboral y los sueños de una vida mejor. Una búsqueda humana que, como mucho en la vida de las personas trans, cuesta el doble en conseguir y, varias veces, la sangre es su moneda de cambio.
PUBLICIDAD
La obra de Felicitas Kamien y Federico Liss, que se presenta en la Sala Dumont 4040 y este viernes termina su temporada, a la espera de una nueva, está basada en las experiencias de Marlene Wayar, Marisa Acevedo, Zoe López y Viviana Borges en el Hotel Gondolín, mítico lugar del barrio porteño de Villa Crespo, que desde hace varias décadas le da refugio a chicas trans de todo el país.

“El mundo habla, habla de todes porque somos travas, porque somos negras, porque somos pelirrojos, porque somos gordis, porque somos locas. Todo el tiempo habla, todo el tiempo juzga, todo el tiempo te mete en situaciones de mierda. ¿Cuándo vamos a independizar nuestras fantasías? Somos una escuela”, dice un fragmento de Reunión: cuatro legendarias en el Gondolín, el libro en el que se basa “Lorena”.
PUBLICIDAD
Payuca dialoga con esas generaciones a las que, sin importar si había gobierno democrático o de facto, les tocaba sufrir en la calle, en las escuelas y en las comisarías. Incluso, sufrir la expulsión de sus hogares por parte de su familia. En 2024, recuperar esa memoria con crudeza, pero también con humor, es urgente.
—¿Cómo te preparaste para esta obra que hoy parecería más necesaria que nunca?
PUBLICIDAD
—Es una obra que desde los ensayos ya me generaba un desafío. Estoy feliz, contenta y muy agradecida. Fue muy movilizante e intenso el período de ensayos. Todo este texto y el trabajo que llevó lo armamos en un mes. Ensayábamos todos los días seis horas. Después fue muy gratificante. Cada vez que hacíamos funciones desde el comienzo en el Teatro Cervantes me sentí así. Estoy con ganas de retomar pronto la obra porque siento que se convirtió en un caballito de batalla para llevar adelante un mensaje. Me parece interesante que se siga transmitiendo esta historia.

—¿Cómo se construyó el relato en el que se basa “Lorena”?
PUBLICIDAD
—Son mujeres que vivieron en el Gondolín a fines de los 90 y principios del 2000. La directora tomó algunas anécdotas e historias de ese libro y, a partir de ese material, armó esta ficción. Es un relato muy crudo que cuenta el paso de muchas chicas por ahí y las realidades que vivieron en su momento. Realidades que muchas de ellas aún siguen atravesando después de tanto tiempo. Es superinteresante poder visibilizar y contar estas historias porque todavía hay un rechazo y una expulsión de parte de la sociedad hacia las personas trans.
—¿En qué situaciones lo notás?
PUBLICIDAD
—Desde situaciones muy básicas, como intentar conseguir un trabajo, un empleo formal. El personaje intenta conseguirlo, como cualquier persona, y no puede. No puede sostenerlo, no se lo permiten, la rechazan, la discriminan, la expulsan por ser simplemente una persona trans. En principio, se contó en el teatro oficial, lo que me parece mucho más importante porque tiene llegada a otro público, y ahora es parte del teatro independiente.

—Siendo una mujer trans, las experiencias de tu personaje no te resultarán para nada ajenas.
PUBLICIDAD
—Totalmente. Hay muchos puntos en común que tengo con Lorena y que cualquier espectador también puede tener. Se habla del amor, de las relaciones humanas y se da una conexión con una historia que no fue, de algo que no llegó a darse. Ella intenta armar una historia con una persona que simplemente no se anima a presentarla en sociedad, no se anima a ir de la mano en la calle con ella. Son cosas tan básicas para algunos y tan complejas y ajenas para las personas trans. Yo he vivido situaciones de discriminación durante muchos años.
—¿Cómo las atravesaste?
PUBLICIDAD
—En este momento, por suerte, las sufro menos. Hoy siento que estoy más posicionada como ser humano. Siento que me hago más cargo de mi vida y, hace años atrás, no. Hoy puedo saber quién soy y llevarlo adelante. Vivo una realidad que antes me era muy difícil vivir. Si recibía un grito o un insulto en la calle era terrible. Ahora lo dejo pasar o no lo siento. No me sucede porque siento que vivo más libremente.

—Se están por cumplir 12 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género, ¿creés que hay una evolución en la sociedad en ese aspecto?
PUBLICIDAD
—Hay un poquito, pero creo que aún falta mucho. Como comunidad LGBTIQ conseguimos varios derechos, pero siento que faltan muchos más. Incluso los que están, todavía hay que defenderlos. Siento que no podemos relajarnos con lo que se consiguió: desde la Ley de Matrimonio Igualitario, pasando por el Cupo Laboral Trans hasta la Ley de Identidad de Género. Tenemos que estar atentos porque están queriendo tocarlos, moverlos, modificarlos, tirarlos para atrás y llevaron mucha lucha. Entonces hay un avance, pero aún hay que estar peleando por ellos. Estar atentos y seguir luchando para conseguir todo lo que aún falta.
—¿Qué opinión tenés sobre la cultura en esta coyuntura social de la Argentina?
—Se está viviendo una situación muy violenta. Muy difícil. Ver que todo está empeorando, que cada día hay una noticia de que estamos yendo para atrás. No hay una buena para los seres humanos ni para los habitantes de Argentina. Lo veo todo muy triste. Está muy complicado y muy difícil conseguir un trabajo y vivir. Hay mensajes de mucha violencia. Intento ser optimista, pero me cuesta. Estoy viviendo también una realidad donde no se está llegando a fin de mes, no estamos llegando a fin de mes, y se vive con angustia.

—Hace pocos días, Lali Espósito le dio gran visibilidad en su discurso en los Premios Gardel al lesbicidio de Pamela Cobos, Roxana Figueroa y Andrea Amarante que ocurrió en Barracas. ¿Qué opinión te merece?
—Es un tema muy importante del que no se habló en ningún lado y que la mayoría de la gente lo conoció a través de Instagram, Twitter o por Lali. Ella puso una voz y le dio visibilidad a un hecho atroz, terrible, como fue el homicidio de estas tres mujeres. Es una locura. Fue impensado, pero vas viviendo cada situación y decís: “Esto va a ser peor”.
—Comenzaste a estudiar teatro a los 13 años en Pergamino, donde naciste; participaste en series de televisión como Pequeña Victoria, estuviste en el Teatro Nacional Cervantes con El Siglo de Oro Trans y hasta actuaste con Moria Casán en una obra clásica. ¿Qué reflexión hacés sobre tu recorrido profesional?
—Lo celebro. Son logros y está bueno poder ocupar espacios, marcar estos precedentes y que estas puertas queden abiertas para otras. Lo digo desde mi lugar en el teatro oficial, por ejemplo. Me parece superinteresante que haya habido un primer momento y que ahora toda la comunidad tenga acceso a él también. Que haya castings abiertos y que se pueda participar. Que esas voces se visibilicen. Lo veo como un avance, un logro y un paso más para seguir ocupando esos espacios de ahora en adelante. Después de muchos años, llegar al teatro oficial fue como un sueño. Siempre tuve deseos, que los sigo manteniendo, y sigo trabajando. Amo ser actriz, amo mi carrera, mi profesión y siempre voy a estar luchando para seguir creciendo. Son sueños que nunca dejo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Antonela Roccuzzo sorprendió con una nueva lectura para reflexionar lejos del género fantástico
Desde sus redes sociales, la rosarina compartió una imagen de un fragmento literario con un mensaje de inspiración personal

Las mejores fotos de la boda de Cande Ruggeri y Nico Maccari: los looks de los famosos en una velada inolvidable
Los outfits y el ambiente de distinción sorprendieron a la alta sociedad porteña y redefinieron la agenda social del año

Georgina Barbarossa contó la depresión que superó a través de su programa de tele y el impacto que tiene en la gente
En una profunda charla con Teleshow, la actriz y conductora cuenta su compromiso en generar contención social desde la pantalla, destacando el valor humano de brindar un espacio de escucha

Sabrina Carballo volvió a las tablas y compartió cómo es criar a su hija y actuar al mismo tiempo: “No quiero perderme nada”
En diálogo con Teleshow, la actriz revela cómo fue el reencuentro con el teatro, el impacto de una historia de hermanas que se enfrentan a sus cuentas pendientes y la emoción de compartir escena y maternidad

Entre humor, ternura y reflexión, Betiana Blum y Antonio Grimau apuestan a la emoción con “El diario de Adán y Eva”
En una charla exclusiva con Teleshow, los actores cuentan cómo fue volver a compartir escenario, la vigencia de los vínculos y el mensaje atemporal de una obra que habla de amor, tolerancia y redescubrimiento



