30 imágenes impactantes de la catástrofe que dejó el fuerte sismo de 5.1 en Junín: viviendas destruidas, fallecidos y damnificados

El sismo de magnitud 5.1 golpeó el distrito de Chongos Bajo y afectó con mayor fuerza al anexo de Pumpunya. La profundidad del evento —24 kilómetros— y la fragilidad de viviendas de adobe y quincha explicaron el nivel de destrucción, con decenas de casas colapsadas y cientos de personas sin techo.

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Equipos de rescate y voluntarios acompañan los cuerpos de las víctimas del sismo de 5.1, cubiertos con mantas, durante un velatorio nocturno en la Plaza de Armas de Pumpunya, Junín. (Gobierno Regional de Junín)

La plaza de Pumpunya, en el distrito de Chongos Bajo, región Junín, se convirtió en el escenario del dolor de toda una comunidad. Entre ataúdes, flores, carpas de emergencia y alimentos donados, familiares y vecinos despidieron a las víctimas que dejó el sismo de magnitud 5.1 registrado en la zona. Al mismo tiempo, los sobrevivientes intentaron reorganizar sus vidas tras perder viviendas, pertenencias e incluso a sus seres queridos.

Un amplio grupo de personas se reúne en la Plaza de Armas Pumpunya, Junín, donde se instala un centro de asistencia y velatorio nocturno para los damnificados por un sismo. (Gobierno Regional de Junín)

El ambiente fue de luto, pero también de resistencia comunitaria. Mientras los féretros permanecieron frente a los pobladores que acompañaron el velorio, la ayuda humanitaria comenzó a llegar desde distintos puntos de la región. Sin embargo, para quienes lo perdieron todo, el apoyo aún resultó insuficiente frente a la magnitud de la emergencia.

Residentes y autoridades participan en un velatorio nocturno en la Plaza de Armas de Pumpunya, Junín, por los fallecidos del sismo de magnitud 5.1. (Gobierno Regional de Junín)
Una vivienda destruida en Junín tras el terremoto 5.1 que causó daños materiales y seis fallecimientos. (Gobierno Regional de Junín)

El movimiento sísmico fue reportado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) como un evento de magnitud 5.1, ocurrido a las 21:24 horas y con una profundidad de 24 kilómetros. La información disponible señaló que el epicentro se ubicó en el distrito de Chongos Bajo, en la provincia de Chupaca, y que el impacto se extendió sobre comunidades rurales y urbanas del valle del Mantaro.

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Dos rescatistas asisten a una persona damnificada por un terremoto en el interior de una ambulancia en Junín, Perú. (Gobierno Regional de Junín)

El saldo humano se agravó con el avance de las horas. El balance actualizado confirmó que el desastre dejó seis personas fallecidas, además de 32 heridas, según la confirmación atribuida al primer ministro Luis Enrique Arroyo.

Personal de emergencia atiende y traslada a una persona damnificada por el terremoto de magnitud 5.1 en Junín. (Gobierno Regional de Junín)

Los primeros reportes del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) habían contabilizado seis víctimas mortales y 21 heridos, pero las cifras se incrementaron conforme ingresó información desde las zonas más afectadas.

Miembros de equipos de emergencia y rescate brindan asistencia a damnificados por el terremoto 5.1 que destruyó viviendas en Junín. (Gobierno Regional de Junín)

Con la llegada de la luz del día, la magnitud del daño se hizo visible. Las calles aparecieron cubiertas por escombros y numerosas viviendas quedaron destruidas.

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Equipos de rescate y residentes transitan por una carretera dañada con escombros de viviendas tras el terremoto 5.1 en la región de Junín. (Gobierno Regional de Junín)

En Pumpunya, la losa deportiva se transformó en un punto de concentración para familias damnificadas, con carpas instaladas para albergar a cerca de 300 personas que pasaron la noche al aire libre por temor a nuevas réplicas o porque sus casas ya no ofrecían condiciones seguras.

La fachada de un edificio afectado por el terremoto 5.1 en Junín presenta daños estructurales graves y escombros dispersos en el suelo durante la noche, tras el desastre que dejó seis fallecidos. (Gobierno Regional de Junín)

Ese mismo espacio funcionó también como velorio colectivo. Una pobladora relató el drama que vivieron durante las horas posteriores al sismo: “Hemos dormido en la calle, ahorita no tenemos apoyo de ninguna autoridad. Queremos apoyo porque acá todos nos hemos quedado prácticamente sin casa, sin nada. Todo se ha caído”, manifestó a Latina Noticias.

Personal de rescate camina entre escombros de viviendas y un vehículo volcado tras el terremoto 5.1 que causó destrucción en la región de Junín. (Gobierno Regional de Junín)

Otra sobreviviente recordó cómo lograron salir segundos después del movimiento. “Hemos salido para afuera”, comentó. Al ser consultada sobre dónde pasaron la noche respondió: “Sí, en la calle, sin ningún apoyo, nada. No nos apoyan. Nada.” Para soportar las bajas temperaturas, varias familias improvisaron fogatas con restos de las viviendas colapsadas. “Fogata hemos hecho, sí”, explicó. Y agregó, al describir el estado del distrito: “Toda la casa. Todo Chongos está desastre.”

Familias damnificadas por el terremoto en Junín pernoctan cubiertas con mantas en un área al aire libre durante la noche. (Gobierno Regional de Junín)
Residentes de Junín, damnificados por un sismo de 5.1, pernoctan en la Plaza de Armas de Pumpunya tras el evento. (Gobierno Regional de Junín)

Daños en viviendas y colapso de infraestructura local

Las imágenes registradas en la zona mostraron afectaciones de consideración en la infraestructura de Chongos Bajo. Una de las edificaciones más comprometidas fue la iglesia del distrito, cuya estructura presentó rajaduras y desprendimientos. Durante una cobertura en el lugar, se observó que parte de la construcción continuaba desprendiéndose, lo que obligó a extremar precauciones entre quienes permanecían cerca del templo.

Poblado de Junín con viviendas derrumbadas tras el sismo de magnitud 5.1, donde resultaron 300 damnificados y 6 fallecidos. (Gobierno Regional de Junín)

“Una de las estructuras dañadas fue la iglesia de Chongos Bajo, en el corazón del pueblo“, informó el reportaje mientras se mostraban las afectaciones en el recinto religioso. Desde el lugar, un reportero describió el estado de la construcción: ”Acá nos encontramos en la iglesia de Chongos Bajo, habiendo daños materiales“, señaló.

Rescatistas y damnificados se agrupan en una carretera de Junín tras el sismo que destruyó numerosas viviendas. (Gobierno Regional de Junín)

El impacto no se limitó a viviendas. También se reportaron daños en infraestructura pública, incluidos los hospitales Daniel Alcides Carrión y El Carmen de Huancayo, una situación que complicó la atención inicial de los afectados y concentró la respuesta sanitaria en establecimientos que también presentaban fisuras.

Pobladores y ataúdes después del terremoto que causó seis fallecidos en Junín, Perú. (Gobierno Regional de Junín)

La evaluación de daños avanzó en paralelo al despliegue de equipos de emergencia. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional detalló el colapso de viviendas y la instalación de albergues temporales. El balance recogido en el texto consignó cifras que variaron según los reportes: se mencionaron 48 viviendas colapsadas, 52 viviendas destruidas, además de inmuebles inhabitables y casas con daños, mientras continuaba el registro casa por casa.

Una máquina cargadora frontal remueve escombros de un templo afectado por un sismo en Junín, Perú, donde el terremoto de magnitud 5.1 dejó viviendas destruidas. (Gobierno Regional de Junín)

Por qué un sismo moderado generó destrucción

Especialistas explicaron que, aunque la magnitud del sismo fue considerada moderada, el nivel de destrucción se relacionó con su escasa profundidad. El foco sísmico se ubicó a 24 kilómetros de profundidad, una condición que hizo que la energía liberada alcanzara la superficie con mayor intensidad.

Equipos de emergencia y residentes transitan una calle de Junín, Perú, junto a viviendas con daños estructurales tras el reciente terremoto que afectó la región. (Gobierno Regional de Junín)

A ese factor se sumó otro determinante: la calidad de las construcciones. En las zonas afectadas predominaron viviendas de adobe y quincha, materiales tradicionales que, en muchos casos, no contaban con refuerzos antisísmicos. Además, el movimiento ocurrió cuando muchas familias descansaban en el interior de sus casas.

Viviendas quedaron destruidas en Junín tras un fuerte sismo de magnitud 5.1 que causó seis fallecidos, decenas de heridos y 300 personas damnificadas. (Gobierno Regional de Junín)

En el texto se atribuyó también una explicación técnica al jefe del IGP, Hernando Tavera, quien vinculó el evento a la reactivación temporal de una falla mencionada como “lo Altos del Mantaro”, ubicada cerca de la ciudad de Chupaca. En ese mismo reporte se indicó que el IGP registró 12 réplicas posteriores al evento principal.

Una vivienda de ladrillos dañada y escombros de construcciones rodean a dos personas en una zona rural de Junín tras un sismo. (Gobierno Regional de Junín)

“Hemos reportado dos réplicas importantes de 3.7 y 3.4. Hemos registrado hasta 12 réplicas, la mayoría con magnitudes muy pequeñas que casi han pasado desapercibidas por la población”, informó Tavera en una entrevista citada en el borrador.

Dos mujeres caminan frente a una vivienda parcialmente derrumbada tras el terremoto que afectó a la región de Junín, causando daños y damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

El funcionario subrayó dos variables para entender el impacto: la naturaleza del suelo —cuando no es compacto, tiende a sacudirse con mayor intensidad y por más tiempo— y la calidad de las edificaciones. “Cuando las construcciones son hechas con las normas, con ingeniería, obviamente van a tener mejor resultado que cuando son construidas con material de la zona”, afirmó, según lo consignado.

Pobladores y personal de asistencia transitan entre los escombros de viviendas destruidas en Pumpunya, Chongos Bajo, Junín, tras el sismo de 5.1. (Gobierno Regional de Junín)

Seis víctimas y un duelo colectivo en Pumpunya

Según los primeros reportes, al menos cuatro de los fallecidos pertenecían al centro poblado de Pumpunya: tres adultos mayores y un adolescente, una pérdida que golpeó a una comunidad donde la mayoría se conoce.Asimismo, se supo una lista de fallecidos atribuida al gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas, con nombres y edades reportadas por TV Perú, en la que se mencionó a Jeff Lenin Orihuela Urbina, de dieciocho años, además de otras cuatro personas adultas mayores.

Residentes y autoridades participan en un velatorio nocturno en la Plaza de Armas de Pumpunya, Junín, por los fallecidos del sismo de magnitud 5.1. (Gobierno Regional de Junín)

En Pumpunya, el duelo se mezcló con la urgencia por sobrevivir. La plaza y la losa deportiva funcionaron como refugio improvisado para decenas de familias que, por temor a nuevas réplicas o porque sus viviendas quedaron inhabitables, optaron por dormir en el mismo espacio donde se realizaban los velorios. Mientras avanzaba la noche, familias permanecieron junto a los féretros y otras intentaron descansar bajo carpas improvisadas. El miedo impidió que muchos regresaran, incluso a casas que seguían parcialmente en pie.

Personal de emergencia y la policía trasladan a una persona afectada en Pumpunya, Chongos Bajo, tras el terremoto 5.1 que causó destrucción de viviendas en Junín. (Gobierno Regional de Junín)

Entre las historias que expusieron el impacto humano, se mencionó el testimonio del señor Orihuela, quien perdió a su hijo durante el sismo. “Ha sido muy fatal el terremoto que nos ha agraviado a toda Pumpunya. En ese terremoto he perdido a mi hijo“, expresó. Consultado por el nombre del adolescente, respondió: “Se llama Jeff Orihuela Urbina.”

Pobladores observan los escombros de sus viviendas en Chongos Bajo, Junín, tras el sismo de 5.1 grados que causó 300 damnificados en la zona. (Gobierno Regional de Junín)

El padre relató que el joven ya descansaba cuando comenzó el movimiento: “Estaba en su cuarto, ya descansando. Ahí nos sorprendió el terremoto. Ya no se podía. Teníamos varios familiares a quienes acudir y en eso ya nos ganó el tiempo“, recordó. También indicó que otro integrante de la familia permanecía hospitalizado: ”Uno de ellos se encuentra en el hospital, pero gracias a Dios está recuperándose“, afirmó.

Una niña y un perro observan viviendas parcialmente colapsadas en Pumpunya, Chongos Bajo, Junín, tras el sismo de 5.1 de magnitud que causó la destrucción de casas en la zona. (Gobierno Regional de Junín)

En su pedido a las autoridades, insistió en la urgencia de asistencia: “Yo quisiera a todos los ministros o miembros de Lima que nos están prometiendo que nos cumplan. Estamos en nuestra feria, no tenemos nada de comer, no tenemos dónde vivir. Toda la población de Pumpunya está destruida. Se ha vuelto en nada“, afirmó. A la vez, agradeció la ayuda comunitaria: ”Tenemos apoyo de Huancayo, de Chupaca, de todos los pueblos y provincias. Tenemos bastante ayuda. Gracias más bien a ustedes. Yo quisiera al presidente y al ministro que con su promesa nos cumplan con la ayuda“, manifestó.

Las estructuras de una iglesia y una casa en Pumpunya, Junín, muestran daños significativos y escombros dispersos tras el sismo de magnitud 5.1 en Perú. (Gobierno Regional de Junín)

Respuesta del Gobierno y autoridades

Desde el Ejecutivo, representantes del Gobierno expresaron condolencias y aseguraron el despliegue de personal de respuesta. En el texto se consignó una declaración oficial: “Todas las autoridades, nuestro más sentido pésame realmente a los familiares de esas personas que lamentablemente han fallecido. En la noche seguramente todos estaban en sus viviendas. Hemos visto las viviendas totalmente destrozadas. Se le va a proporcionar también ayuda a esas personas. El Gobierno, el Estado se hace presente desde anoche, desde la misma eventualidad que ha sucedido, los bomberos, el Ejército y nuestra Policía“, indicó un representante del Ejecutivo.

Residentes y personal de asistencia transitan por Pumpunya, Chongos Bajo, tras el sismo de magnitud 5.1 que afectó viviendas y dejó 300 damnificados en Junín. (Gobierno Regional de Junín)
Equipos de rescate y seguridad rodean cuerpos cubiertos en Pumpunya, Chongos Bajo, tras un sismo de magnitud 5.1 en Junín, Perú, que provocó destrucción de viviendas. (Gobierno Regional de Junín)

Sin embargo, en las primeras horas posteriores al desastre también se informó sobre dificultades para el levantamiento de cuerpos por la demora en la llegada de representantes del Ministerio Público. Una periodista corresponsal de Latina señaló desde la zona: “Hasta ahora no llega, nadie viene. Estamos llamando. Son más de las nueve de la mañana y el Ministerio Público no ha llegado para que realice el levantamiento de cadáver y pueda entregar los restos a sus familiares para que ellos dispongan velarlos donde corresponde“, sostuvo.

Personal de rescate evacúa a una mujer damnificada en camilla tras el sismo de 5.1 grados que afectó a Pumpunya y Chongos Bajo, en la región de Junín, Perú. (Gobierno Regional de Junín)
Una vivienda en Pumpunya, Chongos Bajo, Junín, exhibe daños estructurales considerables tras el sismo de magnitud 5.1 que afectó la región. (Gobierno Regional de Junín)

La ubicación de Chongos Bajo, señalada en el texto como distante de Lima, habría dificultado la respuesta inicial. En paralelo, se mencionó la declaratoria de emergencia para los distritos afectados, anunciada por el presidente del Consejo de Ministros, como una medida para acelerar recursos y articular la intervención del Estado.

Brigadistas realizan trabajos de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas en Junín, Perú, luego del sismo de magnitud 5.1 que dejó seis fallecidos y 300 damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

Solidaridad desde otras provincias y ayuda que llega a cuentagotas

En medio del dolor, la solidaridad destacó como un rasgo central de las primeras jornadas. En un enlace desde la plaza principal, se describió la llegada de donaciones desde Huancayo, Chupaca y otras provincias, con alimentos, colchones, frazadas y artículos de primera necesidad.

Residuos de una vivienda colapsada tras el terremoto de magnitud 5.1 en Junín, Perú, que dejó 6 fallecidos y 300 damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

“El ambiente es de bastante solidaridad. Es realmente conmovedor ver cómo, para llegar a la zona, nos hemos cruzado con decenas y decenas de personas que vienen de Huancayo y Chupaca trayendo ayuda para los damnificados“, relató el enviado especial de Punto Final.

Personal de emergencia asiste a familias damnificadas por el sismo en Junín, Perú, que causó 6 fallecidos y 300 damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

Agregó: “Aquí, en el mismo lugar donde más dolor se siente, que es el velorio de las cuatro víctimas de Pumpunya, la ayuda llega de manera incesante. Han llegado abrigos, colchones, comida y alimentos de primera necesidad“, comentó.

Personal de rescate, con uniformes militares y cascos, trabaja de noche para remover escombros y buscar víctimas tras el sismo de 5.1 que afectó viviendas en Junín, Perú. (Gobierno Regional de Junín)

La ayuda, sin embargo, convivió con reclamos reiterados. En los testimonios recogidos, pobladores insistieron en la necesidad de asistencia sostenida, no solo entregas puntuales. En el texto se consignó también la solicitud de viviendas prefabricadas para quienes lo perdieron todo y la preocupación por las temperaturas nocturnas en una zona que atraviesa temporada de heladas.

Militares con cascos blancos remueven escombros de viviendas destruidas en Junín, Perú, tras un sismo que causó 6 fallecidos y 300 damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

La emergencia dejó, además, un desafío técnico: el registro y la consolidación de cifras en un contexto donde distintos reportes mencionaron números diferentes de heridos, damnificados y viviendas destruidas. En el borrador se indicó que Indeci y Cenepred realizaban la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN), un proceso clave para canalizar ayuda y definir medidas posteriores.

Personal de rescate y efectivos policiales atienden a personas afectadas por un sismo de 5.1 en Junín, Perú, que dejó 6 fallecidos y 300 damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

La tragedia en Pumpunya expuso la vulnerabilidad de comunidades rurales ante sismos superficiales, especialmente cuando predominan construcciones de adobe y quincha. También puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y la organización solidaria de la población, que llegó desde distintos puntos para asistir a los damnificados.

Un socorrista inspecciona los escombros de una vivienda destruida por el terremoto de 5.1 en Junín, Perú, que dejó seis fallecidos y 300 damnificados. (Gobierno Regional de Junín)

Mientras la plaza seguía siendo refugio y espacio de duelo, los sobrevivientes insistieron en un pedido común: que el apoyo se traduzca en presencia sostenida y soluciones de vivienda para comenzar, otra vez, desde los escombros.