El izquierdista Roberto Sánchez se consolida como el inminente rival de Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial del 7 de junio, según el cómputo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) con el 99,2% de las actas contabilizadas.
La diferencia entre Sánchez y el ultraderechista Rafael López Aliaga, que pugnan por el segundo lugar, es de apenas 15.748 votos, una brecha que se mantiene estable mientras restan por resolver 653 actas enviadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) y una adicional pendiente.
Los datos oficiales de la ONPE ubican a Keiko Fujimori en primer lugar con 2.857.233 votos válidos (17,16%), seguida por Roberto Sánchez con 1.998.360 votos (12,00%) y Rafael López Aliaga con 1.982.612 votos (11,91%). La brecha entre el segundo y el tercer candidato, de menos de 16 mil sufragios con el proceso prácticamente concluido, convierte a Sánchez en el favorito para acompañar a Fujimori en el balotaje, aunque el resultado oficial solo lo confirmará el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a mediados de mayo.
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Quién es Roberto Sánchez, el probable rival de Fujimori
Roberto Sánchez es el candidato presidencial de Juntos por el Perú, una agrupación de izquierda que ha construido su campaña sobre propuestas de justicia social, reducción de la desigualdad y fortalecimiento del Estado. Su perfil contrasta radicalmente con el de Fujimori, lo que anticipa un balotaje marcado por una confrontación ideológica de fondo entre dos visiones opuestas del país.
Sin embargo, su camino hacia la segunda vuelta no ha estado exento de polémicas. La encuestadora IPSOS Apoyo advirtió que su antivoto subió de 39% al 44% en las últimas semanas, en parte por decisiones de campaña cuestionadas, como la mención de Antauro Humala como posible integrante de su equipo y la propuesta de designar al exfiscal José Domingo Pérez como ministro de Justicia. Según Alfredo Torres, presidente ejecutivo de IPSOS, “Sánchez está cometiendo errores no forzados” que le restan apoyos entre los votantes moderados e indecisos.
Rafael López Aliaga amenaza con desconocer los resultados
El mayor foco de tensión política en este proceso electoral proviene del candidato Rafael López Aliaga, quien desde el mismo día de las elecciones generales del 12 de abril denuncia un fraude sin haber presentado pruebas contundentes. El candidato de Renovación Popular anunció el viernes que desconocerá los resultados de las elecciones presidenciales, independientemente de si el ganador es Fujimori o Sánchez, si el JNE no acepta su exigencia de revisar todo el proceso electoral.
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“La segunda vuelta no puede proclamar lo que es un delito contra la voluntad popular, vamos a ir hasta las últimas consecuencias; si es necesario movilizar al pueblo lo haremos”, afirmó López Aliaga en una reunión con la prensa extranjera acreditada en Lima.
El ultraderechista anunció que pedirá al Tribunal Constitucional que declare “nulo en parte o todo el proceso” y que acudirá ante organismos internacionales, sin precisar cuáles. También convocará movilizaciones ciudadanas y recordó como antecedente la Marcha de los Cuatro Suyos, que en el año 2000 contribuyó a la caída del gobierno de Alberto Fujimori, padre de la actual candidata de Fuerza Popular.
López Aliaga insiste además en que se anulen los votos de las mesas de la serie 900, utilizadas principalmente en zonas remotas del país, donde el candidato de Renovación Popular obtiene una votación residual, ya que su caudal electoral se concentra principalmente en Lima. Las autoridades electorales y la Asociación Civil Transparencia han descartado que las irregularidades detectadas en la primera vuelta alteren el resultado final.
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El JNE proclamará resultados oficiales
El Jurado Nacional de Elecciones estimó que podrá proceder con la proclamación de los resultados finales en la quincena de mayo, aproximadamente un mes después de los comicios generales. Una vez proclamados, comenzará formalmente la campaña para el balotaje del 7 de junio, en el que los peruanos deberán elegir entre dos proyectos políticos radicalmente distintos.
Fujimori, que ya inició su campaña de cara a la segunda vuelta, apuntó directamente contra Sánchez al afirmar que el candidato izquierdista “querrá quedarse en el poder durante treinta años bajo un modelo similar al del chavismo en Venezuela”. La candidata de Fuerza Popular también aseguró que, de ganar, cumplirá únicamente el mandato de cinco años establecido por la Constitución peruana, que prohíbe la reelección inmediata.
Con el proceso prácticamente cerrado y el JNE a punto de confirmar los dos finalistas, el Perú se encamina hacia una segunda vuelta que, según las encuestas de IPSOS, se perfila como una de las más reñidas e inciertas de las últimas décadas, con ambos candidatos en un empate técnico y el antivoto como factor determinante del resultado final.
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