Policía investiga posible red criminal tras millonario robo de oro en la Costa Verde

Las autoridades, lideradas por el comandante general Óscar Arriola, sostienen que la coincidencia de vehículos y la forma de operar refuerzan la existencia de una red criminal estructurada

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La Policía Nacional del Perú identificó que los vehículos usados en el asalto de San Miguel también participaron en un atraco previo en San Martín de Porres (Créditos: Panamericana TV).

El robo millonario de ocho kilos de oro en la Costa Verde en San Miguel ha intensificado las investigaciones policiales y mantiene en vilo a las autoridades peruanas. Según información de la Policía Nacional del Perú (PNP), los vehículos involucrados en este asalto también habrían sido utilizados en un atraco previo registrado en San Martín de Porres.

La sustracción de lingotes de oro ocurrida el 22 de marzo no solo carece de un propietario declarado, sino que además ha destapado una posible conexión con otro golpe ejecutado a plena luz del día a inicios de año.

De acuerdo con el seguimiento de cámaras de seguridad y el análisis de patrones delictivos, al menos tres automóviles que participaron en el robo del 14 de enero en San Martín de Porres fueron identificados en el atraco en San Miguel.

Las autoridades, encabezadas por el comandante general de la PNPÓscar Arriola, fundamentan la investigación en la coincidencia de vehículos: un auto gris, uno plateado y otro negro estuvieron presentes en ambos episodios. Estos detalles refuerzan la hipótesis de que se trata de una red criminal con acceso a recursos logísticos y una estructura operativa consolidada.

El robo de ocho kilos de oro en la Costa Verde ha activado una investigación policial que involucra a la Policía Nacional del Perú y mantiene bajo alerta a las autoridades nacionales - Créditos: Captura de pantalla de Panamericana TV.
El robo de ocho kilos de oro en la Costa Verde ha activado una investigación policial que involucra a la Policía Nacional del Perú y mantiene bajo alerta a las autoridades nacionales - Créditos: Captura de pantalla de Panamericana TV.

El caso ha despertado inquietudes adicionales porque el oro sustraído era de procedencia ilegal, según la hipótesis principal de la policía. “La hipótesis central, por la forma en que ocurrió el asalto, por los actores involucrados y la documentación presentada, nos lleva a considerar que estamos frente a una operación vinculada a minería ilegal y oro de procedencia ilícita”, señaló la autoridad ante las cámaras de Buenos días Perú de Panamericana TV.

Esta modalidad delictiva implica el traslado del metal precioso sin la protección de camiones blindados ni planes de seguridad formales, dependiendo únicamente de la coordinación telefónica entre los conductores de los vehículos asaltados.

Las pesquisas también apuntan a que los responsables actuaron en banda, empleando armas de fuego y recurriendo a la violencia para apoderarse del cargamento. La investigación, según remarcó el jefe policial, se realiza de oficio y ha logrado identificar el modus operandi de los autores materiales, quienes sustrajeron el oro de las víctimas y lo reubicaron rápidamente para asegurar su huida.

La Policía Nacional se encuentra analizando todos los indicios recolectados, entre ellos la coordinación previa entre los conductores y la ausencia de medidas de protección habituales en el transporte de metales preciosos. Este conjunto de elementos refuerza la hipótesis de una organización criminal altamente preparada y especializada en este tipo de ilícitos.

Los automóviles utilizados en el asalto de San Miguel fueron identificados como los mismos empleados en un robo anterior en San Martín de Porres, según el seguimiento de cámaras de seguridad - Créditos: Captura de pantalla de Panamericana TV.
Los automóviles utilizados en el asalto de San Miguel fueron identificados como los mismos empleados en un robo anterior en San Martín de Porres, según el seguimiento de cámaras de seguridad - Créditos: Captura de pantalla de Panamericana TV.

Las pistas que unen ambos asaltos

El análisis de las cámaras de videovigilancia permitió establecer que los vehículos empleados en el robo de San Miguel ya habían sido utilizados en el asalto anterior en San Martín de Porres. Esta coincidencia, sumada al uso de métodos similares para interceptar los cargamentos y a la composición de la banda, constituyen pruebas clave para la investigación.

Además, la falta de un propietario formal del oro dificulta el rastreo de su procedencia y complica el trabajo de las autoridades. La policía ha recalcado que este tipo de robos suele involucrar a redes vinculadas a la minería ilegal, lo cual agrega un nivel de complejidad al caso.