Miles de transportistas de carga pesada, taxistas y mototaxistas de Perú participaron hoy, jueves 12 de marzo, en un paro nacional tras semanas de crisis energética, pérdidas económicas y denuncias por la falta de respuestas suficientes del Gobierno ante el alza de los combustibles. La medida fue respaldada también en regiones como Arequipa y Piura.
La medida de protesta nacional se produce luego de negociaciones infructuosas entre los representantes gremiales y la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), realizadas el miércoles 11. Según la Federación de Transportistas de Carga Pesada, la demanda principal consiste en la eliminación temporal de los impuestos al diésel, que hoy constituye un 45 % del precio por galón.
La jornada de paro tuvo un impacto especial en diversas regiones del país. En Iquitos, Puno y Arequipa, se reportó una importante paralización de actividades y bloqueos, lo que reflejó el alcance de la protesta en el interior, más allá de Lima y otras grandes ciudades.
Choferes de transporte público en Iquitos cumplen este 12 de marzo un paro de 24 horas por el constante aumento del precio del combustible, que según reportan sube aproximadamente un sol cada día.
Los conductores advierten que la situación les impide obtener ganancias y consideran insostenible continuar operando bajo estas condiciones. Solicitan a las autoridades intervenir y tomar medidas urgentes para frenar el alza de precios.
Durante la jornada, gran parte de la ciudad permaneció sin servicio de transporte público.
La circulación de camiones y buses interprovinciales se encuentra interrumpida en la vía Interoceánica, a la altura del tramo Azángaro-Juliaca, donde gremios de transportistas de carga pesada permanecen varados tras acatar un paro este 12 de marzo. La medida, que responde al incremento en el precio de los combustibles como el diésel y el GNV por encima de S/21 el galón, afecta el tránsito comercial en una ruta considerada estratégica para la economía regional, según información recogida por El Comercio.
Los conductores demandan la suspensión de impuestos al combustible y la activación del fondo de compensación, mientras la protesta genera bloqueos parciales y extensas filas de vehículos en la zona altiplánica. “Ya no cubrimos costos; esta vía es clave para el comercio regional”, declaró un dirigente local en conversaciones con La República. Las autoridades regionales se mantienen en alerta y monitorean el desarrollo de la protesta, a la espera de posibles respuestas del Ejecutivo.
El servicio de transporte interurbano e interprovincial que conecta Putina con Juliaca y otros distritos en la región Puno permaneció completamente detenido este 12 de marzo, luego de que empresas como 12 de Junio, Flash, Cooperativa Termales y Express Putina ejecutaron una paralización total de sus unidades.
Los conductores apagaron sus motores en reclamo por el incremento del precio del combustible, sumándose así al paro nacional de transportistas. Líneas urbanas y operadoras que cubren rutas hacia Muñani y Quilcapunco también se adhirieron a la medida, según informaron los propios dirigentes.
La protesta dejó a decenas de pasajeros varados en los principales paraderos de Putina. Desde primeras horas de la mañana se formaron extensas filas, pero el servicio no se reanudó. Los gremios argumentan que la carga tributaria actual eleva el precio del diésel por encima de S/21 el galón, lo que hace inviable la actividad. “No podemos trabajar a pérdida”, manifestaron los voceros de los transportistas.
La incertidumbre sobre posibles nuevas paralizaciones en el transporte urbano de Lima y Callao ha generado preguntas en la ciudadanía. Según confirmaron las empresas de transporte urbano de la capital, no tienen previsto —por el momento— una nuevo paro del sector para mañana 13 de marzo ni para los próximos días.
Los transportistas urbanos de Lima Metropolitana y Callao enfrentan un escenario de alta tensión. Un nuevo paro nacional, anunciado para hoy jueves 12 de marzo tras días de negociaciones frustradas, busca respuestas inmediatas del gobierno frente a la crisis de combustibles, la inseguridad, entre otros problemas del sector.
Taxistas, transportistas de carga pesada y algunas unidades de transporte público acatan paralización en Arequipa
Dirigente de transporte, Iván Valencia, critica al gobierno por el desabastecimiento de gas que afecta seriamente a su sector
Paro de transportistas de carga se siente con más fuerza en regiones. En Lima, la situación transcurre con normalidad.
El comportamiento del mercado energético internacional vuelve a colocar presión sobre los combustibles que consumen millones de peruanos. Los precios del gas licuado de petróleo (GLP), la gasolina y el diésel registran señales de incremento debido a factores externos que impactan de forma directa en el país.
Ver largas colas de vehículos en los grifos ya se ha vuelto habitual. En San Juan de Miraflores, varios mototaxistas esperaron en vano por GLP. Todos repiten lo mismo: “Nos dicen que ya no hay”. La crisis energética generada por la deflagración en un ducto de Camisea, en Cusco, ha golpeado el abastecimiento y, lamentablemente, la situación no parece tener una pronta solución.
A pesar del paro de transporte de carga pesada convocado para hoy, jueves 12 de marzo, en Lima y Callao, “entre un 40 % y 70 % de transportistas” de este rubro vienen operando con normalidad, informó Iván Valencia, presidente de la Asociación de Transportistas Unidos de CargaPesada.
La crisis energética generada por la deflagración del ducto en Megantoni (Cusco) afectó el suministro de gas a nivel nacional, una situación que dejó al descubierto la grave fragilidad del sector energético en el país. En un inicio, el impacto de esta rotura no se percibió con claridad, hasta que comenzó a reflejarse en los precios.
Las asociaciones de taxistas y mototaxistas han anunciado su adhesión al paro ante la insuficiencia del bono de S/ 120 ofrecido por el Gobierno. La Confederación Nacional de Gremios del Transporte de Carga Pesada, encabezada por Salas, solicitó la reducción de la carga tributaria y la devolución parcial de peajes, así como un programa de subsidios y medidas de seguridad frente a la crisis. El gremio alerta sobre el fuerte impacto en los ingresos: conductores de taxi informaron que, al cabo de jornadas de doce horas, obtienen apenas S/ 30, una disminución respecto a los ingresos anteriores a la crisis energética.
Para los representantes de la Federación de Transportistas de Carga Pesada y la Confederación Nacional de Gremios del Transporte, la crisis refleja un problema estructural. La exigencia central se concentra en la exoneración temporal de impuestos al diésel, demanda que consideran inaplazable dada la emergencia energética y la inestabilidad de precios.
Valencia indicó: “Todo depende de la mesa de negociación. Nosotros somos parte de ellos, pero estamos en Oquendo haciendo nuestro plantón previo al paro”. De no producirse resoluciones concretas tras el encuentro con la PCM, los sindicatos prevén mantener la paralización de forma indefinida.
A la problemática tributaria se suman denuncias recurrentes sobre la infraestructura vial. Conductores reportan que el deterioro de vías y la poca seguridad afectan diariamente el transporte de productos a nivel nacional. La avenida Néstor Gambetta, en el distrito de Ventanilla, figura entre los puntos críticos mencionados.
Salas, presidente de la Confederación Nacional de Gremios del Transporte de Carga Pesada, solicitó formalmente la reducción de impuestos a los combustibles y la reactivación del fondo de compensación. También pidió revisar el monto de los peajes en vista del estado de las carreteras y precisó: “El gobierno se demora mucho en tomar medidas adecuadas. Nosotros esperamos que le baje la tasa impositiva tributaria a los combustibles por este periodo de emergencia que estamos atravesando”.
La reciente ruptura en el ducto de gas de Megantoni elevó las pérdidas económicas del sector, con repercusiones en fábricas y diversas actividades productivas a lo largo del país.
El paro nacional de este jueves no solo congrega a gremios de carga pesada. Según reportes de Exitosa, los taxistas y mototaxistas han sumado su voz ante el marcado descenso en los ingresos diarios de quienes operan con vehículos a GNV.
Jorge Garibay, representante del Corporativo Integral de Taxistas, afirmó: “Nosotros estamos completamente indignados, no solo por lo que se ha publicado, un bono de 120 soles que a las justas alcanzaría para los gastos operativos que se generan en un día para el taxista. Entonces, lo que nosotros estamos buscando es una reconsideración y que este bono sea de 800 soles”.
De acuerdo con Garibay, el gasto diario en combustible para un taxi puede alcanzar entre S/ 80 y S/ 120, haciendo inviable el desarrollo de la actividad con el subsidio actual.
En el caso de los mototaxistas, García, presidente de la Federación de Mototaxistas, estimó que tres millones de conductores podrían plegarse a la medida, incluyendo 800.000 en Lima. Tras la difusión de la cifra, García explicó que la proyección incluye a todos los inscritos en registros formales y asociaciones regionales a lo largo del país, quienes reclaman el reconocimiento de un bono específico que les permita afrontar la parálisis de actividades, dado que la emergencia ha dejado a miles de familias sin ingresos.
Las consecuencias económicas del paro y de la crisis energética impactan fuertemente. Cuarenta mil conductores de carga pesada quedarían sin laborar durante la jornada, según estimaciones sindicales. Los taxistas consultados por ATV Noticias reportaron ingresos diarios promedio de solo S/ 30, una cantidad insuficiente para cubrir gastos básicos y compromisos personales.
Entre las demandas de los gremios figura la urgencia de reactivar el fondo de compensación y establecer líneas de crédito especiales para evitar la quiebra de las empresas de transporte urbano.
El transporte urbano, pese a ser responsable del desplazamiento diario de millones de personas en Lima y Callao, no ha confirmado su adhesión general al paro. Solo la empresa Translima oficializó su paralización después de un atentado contra uno de sus conductores. Vargas, presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, alertó sobre la crisis financiera y la ola de extorsiones que ha obligado a otros operadores a devolver vehículos o detener actividades.
El paro nacional y la escasez de combustible han forzado a las autoridades educativas a adoptar medidas extraordinarias. De acuerdo al comunicado de la Gerencia Regional de Educación de Arequipa, las instituciones privadas y de convenio en la región suspendieron sus clases presenciales para los días jueves 12 y viernes 13 de marzo, habilitando la modalidad virtual para “garantizar la seguridad y continuidad educativa”.
La decisión, coordinada con las UGEL Arequipa Norte y UGEL Arequipa Sur, responde a la combinación de crisis energética, suspensión del transporte urbano y la presencia de vías bloqueadas en diferentes sectores de la región. El comunicado instruye a directores y promotores escolares a adaptar recursos tecnológicos y pedagógicos para evitar interrupciones en el aprendizaje.
En otras jurisdicciones, cada dirección escolar será responsable de evaluar y decidir la continuidad de las actividades presenciales según el contexto local. Paralelamente, la Gerencia Regional de Trabajo y Promoción del Empleo instó a empleadores públicos y privados a otorgar tolerancia en los horarios de ingreso y flexibilizar las condiciones laborales, recomendando medidas como el teletrabajo o la reprogramación de tareas para “prevenir riesgos y proteger la integridad” de los trabajadores.