Quién es Antonio Ibrahim, nuevo director deportivo del América tras el adiós de Diego Ramírez

La urgencia por refuerzos y resultados positivos marcan la llegada de una nueva administración en el nido

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Las Águilas tendrán una nueva
Las Águilas tendrán una nueva administración para este Clausura 2026. (Crédito @ClubAmerica / X)

Antonio Ibrahim asumió la dirección deportiva del Club América en una etapa clave, después de la salida inesperada de Diego Ramírez a mitad de temporada. Pesea a que el equipo no se encuentra atravesando sus mejores momentos, el cambio se dio a días de la jornada 4.

Esta decisión llegó cuando el periodo de registros se acerca a su límite y aumenta la presión por reforzar el plantel tanto internamente como hacia las expectativas externas. Un tema que los aficionados consideran muy importante si desean aspirar nuevamente a lo más alto de la Liga MX.

Con la fecha tope del 9 de febrero próxima, Ibrahim debe resolver en poco tiempo operaciones importantes, como la negociación con el brasileño Raphael Veiga para cambiar la cara del equipo.

Este movimiento depende exclusivamente de que el América libere una plaza de jugador no formado en México, lo que condiciona cualquier posible refuerzo en invierno y pone a prueba la capacidad de reacción del nuevo director deportivo.

Raphael Veiga, de Palmeiras de
Raphael Veiga, de Palmeiras de Brasil, podría estar cerca de firmar con los de Coapa. (AP Foto/Andre Penner)

La directiva apostó por alguien de casa

Ibrahim acumula casi ocho años dentro del club, tras ascender por áreas poco visibles pero esenciales, como la dirección de scouting e inteligencia deportiva.

Durante su trayectoria, trabajó con herramientas de analítica avanzada y encabezó el análisis de rendimiento de jugadores, habilidades que ahora deberá transformar en resultados concretos dentro y fuera del campo.

Con este cambio, el exdirector de scouting ya no se limita a evaluar perfiles o supervisar diagnósticos de talento, sino que debe dirigir negociaciones, gestionar demandas internas, equilibrar las expectativas del cuerpo técnico y cumplir con los objetivos en un entorno cada vez más exigente.

Actualmente, el equipo se encuentra
Actualmente, el equipo se encuentra en la posición 15 de la tabla general con 2 puntos. (REUTERS/Eloisa Sanchez)

Además del reto inmediato, Ibrahim tiene la tarea de rediseñar la planificación a mediano plazo y cimentar el proyecto de cara al Apertura 2026, torneo en donde buscarán de nueva cuenta la copa.

Entre los aciertos durante su gestión destacan jugadores como Brian Rodríguez, quien aportó desequilibrio por las bandas; Sebastián Cáceres, hoy defensor clave; Richard Sánchez, pieza de equilibrio en el mediocampo; y Christian Borja, lateral que sumó variantes tácticas.

No todas las apuestas prosperaron: el fichaje de Jorge Meré no logró consolidarse, lo que refleja el riesgo inherente a la selección de refuerzos. Elegir a alguien familiarizado con los sistemas internos, los criterios de selección y la operación diaria junto a la presidencia deportiva y el cuerpo técnico es una fórmula contra la improvisación, una crítica frecuente en el club.

¿Quién es Antonio Ibrahim?

Previo a su integración al Club América, desde mayo 2017, Antonio Ibrahim se desempeñaba como líder del departamento de inteligencia deportiva y análisis.

Para el 2021, finalizó el curso en la Escuela Nacional de Directores Técnicos (ENDIT) de la Federación Mexicana de Futbol (FMF). También cuenta con especialidades en la MBP Coaches School (Youth Football Expert, Individual Fundamentals per position specialist y Scouting and game Analysis).

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No existe mayor información del nuevo director deportivo de las Águilas. (LinkedIn)

Esta experiencia y la opción de mantener la dirección deportiva dentro de la estructura, favorece un conocimiento profundo y la posibilidad de coordinar esfuerzos en el corto y mediano plazo. Mirando al futuro, Ibrahim enfrenta la expectativa de entregar resultados inmediatos mientras proyecta un plan sostenible a largo plazo.

El desafío es equilibrar las urgencias del mercado y las demandas deportivas con la construcción de un proyecto sólido, bajo la atenta mirada de la afición y la directiva.

Decidir, negociar y adaptarse serán parte de su nueva rutina: la gestión de necesidades actuales tendrá que convivir con la consolidación de un plan robusto para los próximos torneos, en un entorno donde la exigencia se mantiene al máximo.