Reducir impuestos al alcohol elevaría el consumo y agravaría la violencia contra las mujeres, alertan colectivas

Las organizaciones feministas y de salud pública propusieron 494.8 pesos por litro de alcohol puro y mantener una política fiscal progresiva

El consumo de alcohol es uno de los principales factores de las peleas callejeras - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
El consumo de alcohol es uno de los principales factores de las peleas callejeras - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Guardar

Colectivas de mujeres y organizaciones de salud pública advirtieron que reducir los impuestos al alcohol abarataría las bebidas, elevaría su consumo y agravaría las agresiones físicas y emocionales contra las mujeres.

Las colectivas de mujeres y organizaciones de salud pública propusieron una cuota de 494.8 pesos por litro de alcohol puro y pidieron al Poder Legislativo mantener una política fiscal progresiva.

PUBLICIDAD

Estiman que la medida reduciría el consumo, elevaría la recaudación en 24 mil 208.5 millones de pesos y contribuiría a prevenir agresiones contra las mujeres.

La petición surge ante una iniciativa presentada el 29 de septiembre por el diputado del PT Francisco Javier Guízar Macías y 42 legisladoras y legisladores.

El proyecto plantea sustituir las tasas vigentes de 26.5%, 30% y 53% por una cuota de 1.38 pesos por grado de alcohol por litro, equivalente a 138 pesos por litro de alcohol puro.

El esquema planteado por el PT reduciría precios y recaudación

Las organizaciones consideran adecuado cobrar el impuesto según el contenido alcohólico, pero sostienen que el monto propuesto representa, en los hechos, una reducción de impuestos.

PUBLICIDAD

El simulador de impuestos al alcohol del CIEP, publicado en agosto de 2026, estima que la cuota de $138 por litro de alcohol puro reduciría 24.9% el precio de los destilados. En la cerveza, el precio bajaría 5.1%.

Según el ejercicio del CIEP, el consumo de destilados aumentaría 36.8% y el de cerveza subiría 6.2%. La modificación también reduciría la recaudación en más de 26,000 millones de pesos, de los cuales estados y municipios reciben 20% mediante participaciones.

Advierten riesgos para mujeres consumidoras y trabajadoras

Yahaira Ochoa, integrante de REMUSA, sostuvo que la reducción de impuestos facilitaría que la industria mantenga la normalización de un producto que, afirmó, ha dañado el tejido social y funciona como detonante de violencia contra las mujeres.

“No podemos seguir permitiendo que la industria del alcohol siga normalizando un producto que ha dañado el tejido social y además es un detonante de violencia contra las mujeres. Los impuestos al alcohol son la medida más costo-efectiva de salud pública para disminuir su consumo y prevenir violencia contra las mujeres”, puntualizó.

Ochoa agregó que las y los diputados tienen la obligación constitucional de proteger el derecho a la salud.

También afirmó que una reforma que reduzca impuestos o flexibilice la tributación del alcohol atenta contra la salud y la integridad de la población.

Fernanda Lezama, de Restaurantera Feminista, señaló que la industria del entretenimiento y la restaurantera perpetúan dinámicas que vulneran la seguridad y los derechos de las mujeres, tanto consumidoras como trabajadoras.

“La industria del entretenimiento y restaurantera perpetúa dinámicas que vulneran la seguridad y derechos de las mujeres, tanto consumidoras como trabajadoras. Prácticas como las promociones de consumo gratis para mujeres cosifican a las usuarias, mientras que exigencias laborales como tolerar acosos o aceptar alcohol exponen al personal a severa violencia laboral”, indicó.

La representante también mencionó sobreprecios, desprotección en traslados, horarios extendidos, revictimización institucional hacia víctimas de violencia o desaparición e inacción frente a esos casos.

La organización exigió articular políticas públicas y priorizar espacios laborales y de consumo seguros, éticos y libres de violencia de género.

Consumo de alcohol y sus costos en México

Paola V., trabajadora social y alcohólica en recuperación, afirmó que el alcoholismo destruye vidas y normaliza violencias físicas y emocionales que afectan de forma desproporcionada a las mujeres.

“Como alcohólica en recuperación y trabajadora social, afirmo que el alcoholismo es una enfermedad que destruye vidas y normaliza severas violencias físicas y emocionales, impactando desproporcionadamente a las mujeres”, comentó.

Paola V. relató que la euforia inicial del consumo dio paso a traumas, acoso y secuelas profundas. También sostuvo que la accesibilidad, el bajo costo y la normalización social son detonadores que dificultan detener el consumo e intensifican la violencia intrafamiliar.

“Considero imperativo dejar de romantizar el alcohol y entender que aumentar los impuestos no es una sanción, sino una política de salud pública indispensable”.

En México mueren 112 personas cada 24 horas por causas asociadas al consumo de alcohol. Los costos directos e indirectos se estiman en 552 mil millones de pesos al año, mientras los impuestos que paga la industria representan menos de 10% de esa cifra.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD