Felipe Calderón recuerda por qué cerró Luz y Fuerza del Centro tras vandalización de su estatua en Los Pinos

El expresidente defendió el cierre de la compañía en el 2009, al argumentar diversas irregularidades administrativas y operativas

Felipe Calderón recuerda por qué cerró Luz y Fuerza del Centro
Felipe Calderón recuerda por qué cerró Luz y Fuerza del Centro (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El expresidente Felipe Calderón Hinojosa defendió la extinción de Luz y Fuerza del Centro y relató cómo su Gobierno preparó la toma de sus instalaciones en octubre de 2009, luego de que esta semana un grupo de manifestantes, presuntamente extrabajadores de dicha empresa, vandalizó su estatua en el Complejo Cultural Los Pinos.

El expresidente perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN), actualmente de oposición, defendió el cierre de la compañía al sostener que acumulaba pérdidas, duplicaba labores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y operaba bajo reglas laborales que, según afirmó, impedían elevar la productividad.

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El exmandatario situó el conflicto en las condiciones del contrato colectivo de trabajo y aseguró que el convenio obligaba a ampliar la plantilla cada vez que hubiera más clientes o creciera la venta de energía, sin permitir que la empresa respondiera con una mejor organización de sus recursos.

“Si había más clientes o había más kilowatts-hora vendidos, teníamos que contratar a fuerzas más trabajadores. Entonces era el cuento de nunca acabar”, dijo en una entrevista difundida en sus redes sociales.

Protesta trabajadores Luz y fuerza del centro
MÉXICO, D.F., 07MAYO2015.- Martin Esparza, Lider del Sindicato Mexicano de Electricistas encabezó una marcha mitin del Ángel de la Independencia a la Residencia Oficial de los Pinos a 6 años y 7 meses de la desaparición de Luz y Fuerza del Centro donde entro una comisión para pedir se reanunden las mesas de dialogo para la inserción de sus trabajadores a la actividad laboral. FOTO: ENRIQUE ORDÓÑEZ /CUARTOSCURO.COM

Luz y Fuerza del Centro, según Calderón

Calderón describió a Luz y Fuerza del Centro como una empresa con una estructura costosa y rígida. En su relato, algunas reglas internas hacían más lento y caro el trabajo de las cuadrillas que atendían fallas en la red eléctrica.

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Como ejemplo, sostuvo que si un grupo de trabajadores cruzaba de una delegación a otra en Ciudad de México, aunque fuera al atravesar la avenida Insurgentes, la empresa debía cubrir hotel, comida y tintorería para todos los integrantes de la cuadrilla.

“Había que pagarles a todos los de la cuadrilla hotel, alimentación y tintorería”, platicó el exmandatari panista.

También habló de las reparaciones de vehículos. Según Calderón, los trabajadores no podían cambiar una llanta ponchada de una camioneta y debían esperar la llegada de una brigada especializada para hacerlo.

“Si se ponchaba la llanta de la camioneta, ninguno la podía cambiar, tenía que venir la cuadrilla de emergencia. Una cosa ridícula”.

MÉXICO, D.F. 19OCTUBRE2009.- Elementos de la Policía Federal comenzaron a desmantelar los Logotipos y Letreros de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro en las instalaciones de Melchor Ocampo y Marina Nacional en la colonia Anahuac.
FOTO: LUIS CARBAYO/CUARTOSCURO.COM
MÉXICO, D.F. 19OCTUBRE2009.- Elementos de la Policía Federal comenzaron a desmantelar los Logotipos y Letreros de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro en las instalaciones de Melchor Ocampo y Marina Nacional en la colonia Anahuac. FOTO: LUIS CARBAYO/CUARTOSCURO.COM

El exmandatario señaló que el sindicato se oponía al uso de computadoras en las sucursales de Luz y Fuerza, lo cual señaló que estaba ligado a la idea de que la tecnología eliminaba puestos de trabajo.

“El sindicato se oponía, decía esta lógica de que las computadoras destruyen el empleo”, añadió.

Calderón afirmó que las quejas de los usuarios se registraban de forma manual, con cartulinas y lápiz. Presentó ese método como una muestra del rezago operativo que, a su juicio, enfrentaba la compañía.

“Manual, en cartulinas y lápiz. Una cosa espantosa”, comentó.

El expresidente calculó que la empresa tenía una pérdida anual de 5 mil millones de dólares, además de los pagos que realizaban los consumidores a través de su recibo de luz. Dijo que la crisis económica de 2009 aumentó la presión para tomar una decisión.

“La empresa, arriba de lo que la gente pagaba del recibo de luz, tenía una pérdida de más o menos cinco mil millones de dólares al año”, puntualizó.

La decisión de extinguir Luz y Fuerza

Calderón afirmó que Luz y Fuerza del Centro duplicaba una tarea que ya realizaba la Comisión Federal de Electricidad. Bajo esa lectura, la empresa carecía de una función propia que justificara su continuidad.

El exmandatario argumentó que el consejero jurídico de su administración le mostró una disposición de 1973 que establecía que la CFE debía prestar el servicio eléctrico y que Luz y Fuerza debía extinguirse.

“Está en la ley de 1973 que el servicio lo va a desempeñar Comisión Federal y que Luz y Fuerza se debe extinguir”, explicó.

La razón por la que la compañía seguía en funcionamiento, según Calderón, era política. Aseguró que ningún presidente anterior había asumido el costo de cerrar la empresa.

El expresidente recordó que el conflicto escaló después de un bloqueo en el Periférico atribuido a una disputa sindical, por la cual pidió sancionar a quienes participaron, pero que recibió una respuesta que reflejaba la falta de castigos durante décadas.

Calderón respondió que la ausencia de sanciones previas no impedía aplicar una por primera vez. Según relató, la reacción fue que el personal de recursos humanos salió a la calle con sus muebles tras una sanción equivalente a un día de salario.

“Pues siempre hay una primera vez”, aseveró.

El Sindicato Mexicano de Electricistas y los riesgos del operativo

El exmandatario relató que pidió a su gabinete estudiar las alternativas para extinguir Luz y Fuerza del Centro. Dijo que el entonces director de Seguridad Nacional le respondió que la medida era inviable por la capacidad de movilización del Sindicato Mexicano de Electricistas.

“Definitivamente es un absurdo, una locura, es imposible, no se puede cerrar”.

Calderón sostuvo que el sindicato tenía control sobre la electricidad en Ciudad de México y cinco estados cercanos, una zona que calculó en 25 millones de personas. Bajo ese escenario, un corte de energía podía provocar un problema de seguridad de grandes dimensiones.

“Tienen el control del switch, lo cual generaría primero un caos. Imagínense ustedes la ciudad a oscuras en todo lo que es seguridad y todo”.

El expresidente añadió que también había preocupación por el suministro de agua potable. Señaló que el sistema de bombeo de pozos y el caudal procedente del Cutzamala dependían de electricidad.

“Tienen el control del agua potable, en consecuencia, tanto el bombeo de los pozos como el que viene del Cutzamala”.

Otro factor era la movilización. Calderón afirmó que el sindicato podía reunir a cerca de 100 mil personas y que no contaba con suficientes agentes para enfrentar esa concentración. También dudaba de que la policía capitalina colaborara con el operativo.

“El sindicato es capaz de movilizar más o menos cien mil personas. Nosotros no tenemos policía y la policía de la Ciudad de México no va a cooperar”.

El exmandatario recordó una advertencia sobre el impacto político y personal de la decisión. Según dijo, le aconsejaron no actuar y mantener la postura que, en su opinión, habían seguido otros presidentes.

“Usted no dura quince minutos en la presidencia y a riesgo de su vida, incluso. Entonces, no lo haga”.

México-El Salvador y la toma de instalaciones

Calderón aseguró que no descartó el cierre, pero pidió un mes para diseñar una estrategia que redujera los riesgos, por ello ordenó formar equipos de trabajo para evitar interrupciones eléctricas, asegurar el abasto de agua, contener concentraciones y organizar la fuerza pública.

“Vamos a hacer equipos y me hacen un listado de cómo sí se puede”, mencionó.

El exmandatario explicó que su gobierno elaboró una lista de condiciones que debía cumplirse antes del operativo. Según su relato, el proceso tomó varios meses y terminó con una decisión de gabinete para avanzar.

“El checklist completito, lo vamos a hacer”.

Calderón reconoció que tuvo nerviosismo durante los preparativos, sobre todo por la tensión que podía trasladarse a las calles. Dijo que la fecha se definió tras descartar un miércoles y evaluar un fin de semana.

“Sí, cómo no. Nervioso cuando estaba todo este proceso y la tensión en la calle”.

La operación quedó fijada para el sábado 10 de octubre de 2009, cuando México enfrentó a El Salvador en un partido de clasificación al Mundial de Sudáfrica. El exmandatario afirmó que eligieron ese momento porque una parte amplia del país estaría pendiente del encuentro.

“Pues ese día, todo mundo viendo el fútbol”.

Calderón recordó que Cuauhtémoc Blanco marcó el segundo gol en la victoria de México. Aseguró que la celebración por el resultado coincidió con el inicio del despliegue para tomar las instalaciones de Luz y Fuerza.

“Cuauhtémoc Blanco, hoy no muy brillante gobernador de Morelos, mete el segundo gol de México contra El Salvador, el país se cae y ganamos. Y nosotros: ahora el operativo va”.

El operativo contra Luz y Fuerza del Centro

El expresidente explicó que las instalaciones fueron clasificadas como triple A, doble A y A, de acuerdo con su grado de prioridad. Las primeras debían quedar bajo control en un máximo de seis horas.

“Las triple A tenían que ser tomadas en seis horas máximo”.

Calderón contó que a medianoche decidió irse a dormir para recuperar fuerzas antes de la jornada siguiente. Indicó que pidió que solo lo despertaran si el operativo salía de lo previsto.

“No me despierten a menos de que algo no salga como está previsto”.

Dijo que despertó cerca de las 03:00 por la tensión y vio que los medios ya cubrían el avance de la operación. Mencionó a Milenio como una de las transmisiones en vivo que siguió en ese momento.

“En tres horas ya habíamos tomado todas las instalaciones triple A sin un solo incidente de violencia. Uno solo”.

A la mañana siguiente, Calderón encabezó una reunión de gabinete para revisar la reacción sindical. Según recordó, los reportes del entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) alertaban sobre la presencia de dos personas armadas, además de sopletes y tubos.

“Traen, hemos detectado dos personas con armas de fuego, traen sopletes, traen tubos”.

El exmandatario aseguró que los trabajadores se reunieron en la sede sindical para discutir si respondían a la toma de instalaciones. Afirmó que esa deliberación se extendió durante horas y que finalmente no hubo una confrontación.

“Es que si vamos, sí nos van a dar en la torre”.

Calderón consideró que el desenlace evitó un derramamiento de sangre. Añadió que su Gobierno entregó a cada trabajador una indemnización equivalente a dos años y medio de salario.

“Les pagamos a cada trabajador dos años y medio de salario. De indemnización”.

Juan Camilo Mouriño, Francisco Blake y los años de violencia

Aunque describió el cierre de Luz y Fuerza como una decisión que le produjo satisfacción, Calderón señaló que su sexenio también estuvo marcado por episodios dolorosos. Colocó los temas de violencia entre las experiencias más duras de su presidencia.

“Todos los temas de violencia fueron terribles”.

El expresidente mencionó la muerte de Juan Camilo Mouriño, quien se desempeñaba como secretario de Gobernación y era uno de sus principales colaboradores. Mouriño murió el 4 de noviembre de 2008, cuando el avión en el que viajaba se desplomó en Ciudad de México.

“Juan Camilo Mouriño, que era mi mano derecha, mi operador político más importante, que hubiera sido presidente de México, se muere y lo primero que piensas: ‘Este lo mataron’”.

Calderón también recordó la muerte de Francisco Blake Mora, quien sucedió a Mouriño en la Secretaría de Gobernación. Blake Mora murió el 11 de noviembre de 2011 en otro accidente aéreo.

“Dos años después, otra mano derecha que pudo crecer ahí, Blake, que era un tipazo también, otro accidente aéreo. Eso me pegó durísimo”, concluyó.

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