Así narró Jacobo Zabludovsky el terremoto de 1985 en vivo desde su auto

Hace 41 años, el periodista narró minuto a minuto cómo quedó la ahora Ciudad de México tras el desastre natural

JACOBO ZABLUDOVSKY -México- 17 septiembre
(Captura de pantalla/Televisa)
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A unos días de la conmemoración de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, resurge el registro sonoro que Jacobo Zabludovsky transmitió en vivo para Televisa mientras recorría una Ciudad de México en ruinas.

Desde un automóvil con transmisor improvisado, el periodista narró la destrucción del centro capitalino minutos después de que el sismo de 8.1 grados sacudiera la capital del país.

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“Tengo la tristeza de decir que estoy en presencia de uno de los más grandes desastres que he visto en la historia de la Ciudad de México desde que nací en ella”, dijo Zabludovsky mientras manejaba con una mano y sostenía el teléfono con la otra.

Tras el temblor, el conductor ya hablaba de un número de edificios destruidos que, según sus palabras, “sobrepasa en mucho a lo que podamos recordar de cualquier otro terremoto”.

La narración de Jacobo: “Es el aspecto de un desastre, como si hubiera caído una bomba”

Zabludovsky transmitía desde la esquina de avenida Juárez y San Juan de Letrán, bajo la Torre Latinoamericana, cuando describió la escena que encontró a su paso.

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El terremoto de magnitud 8,1 dejó miles de víctimas y expuso la fragilidad de la infraestructura médica, marcando a generaciones y convirtiendo el Hospital Juárez en epicentro de la tragedia y la esperanza. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)
El terremoto de magnitud 8,1 dejó miles de víctimas y expuso la fragilidad de la infraestructura médica, marcando a generaciones y convirtiendo el Hospital Juárez en epicentro de la tragedia y la esperanza. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

“Puedes agregarle el de grandes nubes de humo, de incendios cercanos”, relató mientras veía sacar a un herido en una cama, en lugar de una camilla.

El Hotel Regis ocupaba un lugar central en su recorrido. “Se derrumbó, queda solo una, la parte antigua, la parte central que tiene cuatro columnas corintias es la única que quedó”, narró el periodista, quien detalló que tanto el cabaret Capri como la cafetería del hotel quedaron “totalmente destruidos”.

El dueño del restaurante Súper Leche narra la pérdida de su familia

Entre los escombros, Zabludovsky se detuvo a hablar con Víctor Manuel Fernández, dueño del restaurante Súper Leche, ubicado en la zona del desastre. El negocio abría a las siete de la mañana, hora en la que ocurrió el sismo, con el local ya en funcionamiento.

“En el segundo piso vivía mi madre, o vive mi madre. En el segundo piso vivía aquí mi madre y mi hermana”, dijo Fernández entre llanto, sin poder confirmar el paradero de sus familiares. La voz quebrada del comerciante quedó registrada como uno de los testimonios más crudos de la transmisión.

SISMO - 19 DE SEPTIEMBRE 1985 - TEMBLOR - TERREMOTO - MEXICO
MÉXICO, D.F., 18SEPTIEMBRE2011.- El 19 de septiembre de 1985, un minuto y medio bastó para que los capitalinos descubrieran las condiciones en que se encontraban las construcciones del Distrito Federal, entidad que resultó más afectada por el terremoto. FOTO: PEDRO VALTIERRA/CUARTOSCURO.COM

Las oficinas de Televisa, destruidas frente a los ojos del propio conductor

Uno de los momentos de mayor carga emocional llegó cuando Zabludovsky llegó frente a su lugar de trabajo. “Estoy en frente de mi casa de trabajo, donde he pasado a lo largo de mi vida más horas que en mi propia casa, y está totalmente destruida”, relató, visiblemente conmovido por la escena.

El conductor expresó su preocupación por sus compañeros de labores. “Solo espero que mis compañeros de trabajo, mis amigos, mis hermanos de labor, estén todos bien”, dijo, mientras reconocía no poder identificar la esquina que había recorrido durante años.

Jóvenes voluntarios y ambulancias, la primera respuesta ante la tragedia

Entre los escombros, Zabludovsky documentó la aparición de brigadas de rescate improvisadas.

“Hay muchos jóvenes voluntarios. Ahora los jóvenes voluntarios están llamando a los doctores”, narró, mientras las ambulancias atendían a los heridos que iban apareciendo entre las ruinas de los edificios colapsados.

El propio periodista intentó apoyar las labores de auxilio durante su recorrido. “Voy a tratar de echarme en reversa para llegar allá”, dijo al notar que sacaban a otro herido de entre los escombros, en una escena que se repetía calle tras calle.

(foto: @DTanates/X)
(foto: @DTanates/X)

El balance imposible: “El número de vidas perdidas lo ignoramos”

Pasadas las horas, Zabludovsky intentó ofrecer una primera valoración de los daños, aunque reconoció la imposibilidad de precisar cifras. “El número de vidas perdidas lo ignoramos. El número de heridos es muy elevado. La cantidad de pérdidas materiales es incalculable”, afirmó.

El sismo de 1985 dejó, según los registros oficiales posteriores, miles de víctimas mortales y decenas de edificios colapsados en la capital del país. La transmisión de Zabludovsky se convirtió con el paso de los años en uno de los documentos sonoros más citados para recordar aquella madrugada.

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