Confirmaron que trabajador en Yucatán murió por ameba come cerebros

Carlos, de 34 años, contrajo Naegleria fowleri en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida y murió poco después, las autoridades mantienen aislada el área

Carlos tenía 33 años, era instructor de wakeboard, falleció tras infectarse con la ameba comecerebros Naegleria fowleri en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida, Yucatán Foto: Redes sociales
Carlos tenía 33 años, era instructor de wakeboard, falleció tras infectarse con la ameba comecerebros Naegleria fowleri en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida, Yucatán Foto: Redes sociales
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El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos confirmó la presencia de Naegleria fowleri en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida, al norte de la capital en Yucatán, y vinculó el hallazgo con el fallecimiento de un instructor de actividades acuáticas de 33 años. Las autoridades sanitarias suspendieron el acceso y las actividades en ese cuerpo de agua tras detectar el organismo conocido como “ameba come cerebros”.

El paciente ingresó al Hospital General Regional No. 12 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Mérida, el 2 de septiembre. Murió el 8 de septiembre, luego de varios días de hospitalización.

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Durante su internación presentó deterioro neurológico y edema cerebral grave. Requirió terapia intensiva, ventilación mecánica y tratamientos antiparasitario, antibiótico y antifúngico.

La infección se había producido cuando agua contaminada ingresó por la nariz, sobre todo durante actividades como nadar, bucear o sumergirse. El microorganismo no se transmitía de persona a persona ni se adquiría al beber agua.

La ameba comecerebros es tan rara como grave (Montaje Infobae)
La ameba comecerebros es tan rara como grave (Montaje Infobae)

El cierre del lago y las condiciones para una posible reapertura

La Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios de los Servicios de Salud de Yucatán mantuvo suspendidas las actividades en el lago artificial después de la confirmación. El espacio no estaba conectado con otros sitios recreativos ni con la red de agua potable, por lo que se descartó riesgo de infección mientras no hubiera ingreso al agua.

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La Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública detectó la ameba en las muestras recolectadas en el lago, mientras que el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos estableció que el fallecimiento había sido causado por Naegleria fowleri. La coincidencia entre ambas determinaciones relacionó el caso con el sitio donde trabajaba el paciente.

El acta de verificación sanitaria fue enviada al área encargada de dictámenes y resoluciones para definir las medidas administrativas correspondientes. La empresa responsable del lago debía acreditar, mediante pruebas de laboratorio, que el agua cumplía los parámetros previstos para uso recreativo en la NOM-245-SSA1-2010.

Una vez presentados esos resultados, la autoridad sanitaria debía realizar una nueva inspección y un nuevo muestreo para decidir si levantaba el cierre temporal. Los Servicios de Salud de Yucatán también investigarían el cumplimiento de las disposiciones sanitarias por parte de las empresas responsables del mantenimiento y de la calidad del agua.

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La muerte de Carlos y los reclamos de sus familiares

Familiares y amigos identificaron al trabajador fallecido como Carlos, instructor de actividades acuáticas en el lago y empleado de Fornelos Wake Yucatán. Mientras la información oficial lo describió como un hombre de 34 años, sus allegados señalaron que tenía 33.

Los familiares comunicaron su muerte después de varios días de hospitalización y cuestionaron las condiciones sanitarias del lugar. En una publicación, una familiar sostuvo: “Carlos trabajaba en Fornelos, como instructor de wakeboard en el lago, y perdió la vida a causa de hacer su trabajo. Una ameba que de haberse tomado los cuidados adecuados, NO HUBIERA ESTADO AHÍ, y que pone en riesgo a todas las personas que utilizan este lago, muchos de ellos niños”.

También afirmaron que la empresa para la que trabajaba no se había acercado a la familia para ofrecer apoyo ante la situación. “En ningún momento se acercaron a la familia. Ni una llamada, ni una palabra de cuidado. Tampoco lo hicieron otros responsables de ese lago”, acusaron.

Los allegados de Carlos consideraron que la clausura y las acciones de limpieza evitarían nuevos casos entre quienes acudían al sitio. “Nos queda el consuelo, aunque no alivie el dolor, de saber que su nombre va a proteger a otros, porque gracias a él ese lugar hoy permanece cerrado para que ninguna familia tenga que vivir jamás lo que nosotros estamos viviendo”, expresaron.

Los síntomas y el riesgo asociado al agua contaminada

Naegleria fowleri era un organismo unicelular de vida libre que podía desarrollarse en agua dulce cálida y estancada. Su ingreso por las fosas nasales podía derivar en una infección con afectación neurológica.

Los primeros síntomas incluían dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito. Las complicaciones podían provocar la muerte, como ocurrió con el instructor que trabajaba en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida.

La confirmación sobre la contaminación del agua se conoció el lunes 14 de septiembre. A partir de ese resultado, el acceso al lago quedó prohibido mientras avanzaban las verificaciones sanitarias y las exigencias a la empresa responsable.

La publicación en la que familiares de Carlos difundieron sus reclamos dejó de estar disponible para el público. El contenido fue borrado o el perfil que lo compartió restringió el acceso a la cuenta.

  • Naegleria fowleri fue detectada en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida y se relacionó con la muerte de un instructor de actividades acuáticas.
  • El lago permaneció cerrado hasta que la empresa responsable acreditara el cumplimiento de los parámetros sanitarios para uso recreativo.
  • La infección ocurría por el ingreso de agua contaminada por la nariz y no se transmitía entre personas ni mediante el consumo de agua.

Yucatán aisla el lago donde se confirmó la bacteria mortal

Luego de la confirmación oficial de la presencia de Naegleria fowleri en el lago artificial que permanecerá fuera de operación. Este cuerpo de agua artificial no está conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable. No hay riesgo para la población de Yucatán.

La meningoencefalitis por Naegleria fowleri no se transmite de persona a persona. Tampoco se adquiere al beber agua. Es una enfermedad grave y extremadamente rara, y este es el primer caso registrado en Yucatán.

El Gobierno de Yucatán investigará el cumplimiento de las empresas encargadas del mantenimiento y la calidad del agua de ese lago. Actuará con todo el peso de la ley y con estricto apego a derecho. Quien haya incumplido la normativa sanitaria será sancionado. La salud de las y los yucatecos está primero.

Estos son los hechos confirmados y las medidas en marcha:

· El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmó que el fallecimiento de un hombre de 34 años por meningoencefalitis fue causado por Naegleria fowleri. El Gobierno del Estado se solidariza con sus familiares ante esta sensible pérdida.

· La Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública detectó la ameba en las muestras del lago artificial donde el paciente realizó actividades. El resultado asocia ese sitio con la vía probable de infección.

· Con la confirmación de la Naigleria fowleri en las muestras de agua, la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios de la SSY ratifica la medida de suspensión de actividades de las instalaciones del lago, asimismo se turnará al área de dictamen y resoluciones el acta de verificación para determinar las medidas administrativas correspondientes.

· De igual forma una vez que la empresa responsable demuestre a través de pruebas de laboratorio que el agua del lago es apta para uso recreativo de acuerdo con la NOM-245-SSA1-2010, se realizará una nueva verificación y muestreo de las aguas y dictaminará si se suspende la medida de cierre temporal.

Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que prolifera en agua dulce estancada y cálida, sobre todo entre 35 y 46 grados Celsius. La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz al nadar, bucear o sumergirse.

Los primeros síntomas son dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito. En los cuerpos de agua naturales con corriente, entre 24 y 26 grados, las condiciones son menos favorables para su desarrollo.

Los Servicios de Salud de Yucatán llaman a los establecimientos con actividades de inmersión a cumplir la normativa y a mantener al día sus estudios de calidad del agua. La vigilancia sanitaria continúa en todo el estado.

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