¿Cómo preparar pozol? la bebida prehispánica considerada sagrada por los mayas

Su elaboración conserva técnicas prehispánicas vinculadas al maíz

Tazón de madera con una bebida espesa marrón y una cuchara en una mesa, con puestos de mercado borrosos de fondo.
Una persona sostiene una jícara con pozol de cacao sobre una mesa de madera frente a un mercado callejero. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El pozol es una bebida espesa, fresca y ligeramente terrosa, elaborada a partir de maíz nixtamalizado. En su versión con cacao, ofrece un sabor profundo y aromático, con la textura de una horchata mucho más densa.

Originario del sur y sureste de México, se relaciona especialmente con las tradiciones de Tabasco y Chiapas, donde forma parte de la alimentación de comunidades mayas y zoques.

PUBLICIDAD

Su elaboración conserva técnicas prehispánicas vinculadas al maíz, aunque las recetas actuales pueden incluir cacao, azúcar, miel, coco o chile.

Una mujer mezcla masa en un recipiente de barro con una cuchara de madera mientras sostiene un plato con granos de cacao.
Una mujer elabora pozol disolviendo masa de maíz nixtamalizado en agua e integrando granos de cacao tostado en una cocina tradicional. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Receta de pozol

El pozol se prepara con una masa de maíz nixtamalizado que se disuelve en agua fría. Para esta versión casera se añade cacao tostado, que aporta color, aroma y un sabor ligeramente amargo.

Tiempo de preparación

  • Preparación activa: 25 minutos.
  • Cocción del maíz: 1 hora y 15 minutos, aproximadamente.
  • Enfriado: 30 minutos.
  • Tiempo total: 2 horas y 10 minutos.

Si se utiliza masa de maíz nixtamalizada ya preparada, el tiempo total se reduce a unos 15 minutos.

Ingredientes

  1. 250 gramos de maíz seco, preferiblemente maíz blanco o maíz pozolero.
  2. 2 litros de agua para la cocción.
  3. 50 gramos de cacao tostado y sin cáscara.
  4. 1 pizca de sal.
  5. 60 gramos de azúcar o miel, al gusto.
  6. 1 litro de agua fría adicional para disolver la masa.
  7. Hielo, para servir.

Cómo hacer pozol, paso a paso

  1. Lava el maíz bajo el grifo para retirar impurezas.
  2. Colócalo en una olla grande y cúbrelo con agua.
  3. Cuece el maíz durante 1 hora y 15 minutos, hasta que los granos estén tiernos y comiencen a abrirse.
  4. Escurre el maíz y deja que se temple.
  5. Retira, en la medida de lo posible, las pieles sueltas del grano.
  6. Muele el maíz en un molino, robot de cocina o batidora potente hasta obtener una masa compacta.
  7. Añade poca agua durante la molienda. La masa debe quedar densa, no líquida.
  8. Tuesta el cacao en una sartén seca durante 3 o 4 minutos a fuego medio.
  9. Remueve el cacao con frecuencia para evitar que se queme.
  10. Tritura el cacao hasta convertirlo en un polvo fino.
  11. Mezcla la masa de maíz con el cacao molido y la pizca de sal.
  12. Amasa hasta que el cacao quede bien repartido y la mezcla adquiera un color uniforme.
  13. Si deseas una versión fermentada, cubre la masa con un paño limpio y déjala reposar entre 12 y 24 horas a temperatura ambiente.
  14. Para una versión rápida, utiliza la masa sin fermentar.
  15. Coloca una porción de masa en una jarra.
  16. Añade poco a poco el agua fría y remueve con unas varillas hasta que no queden grumos.
  17. Incorpora el azúcar o la miel.
  18. Prueba y ajusta el dulzor y la cantidad de agua según la textura deseada.
  19. Cuela el pozol si buscas una bebida más fina. La versión tradicional puede servirse sin colar.
  20. Sirve muy frío, con hielo.
Infografía con seis pasos ilustrados que incluye mazorcas de maíz, semillas de cacao, una jarra vertiendo agua y un vaso servido con hielo.
Una infografía de Infobae detalla la preparación del pozol a través de la cocción del maíz, el tostado del cacao y la elaboración de la masa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde aproximadamente 6 vasos de 250 mililitros.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?

Estimación por vaso de 250 mililitros, con azúcar y cacao:

  • Calorías: 150-180 kcal.
  • Hidratos de carbono: 30-35 gramos.
  • Proteínas: 3-4 gramos.
  • Grasas: 2-4 gramos.
  • Fibra: 2-3 gramos.
  • Azúcares añadidos: 10-12 gramos, según la cantidad de azúcar utilizada.

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

¿Cuánto tiempo se puede conservar?

Guarda el pozol en una jarra limpia y tapada dentro de la nevera.

  • Versión sin fermentar: hasta 2 días.
  • Versión fermentada: entre 1 y 2 días, según el grado de acidez deseado.
  • Masa preparada: hasta 3 días en la nevera, bien cubierta.

Remueve la bebida antes de servir, ya que la masa de maíz tiende a depositarse en el fondo.

No dejes el pozol a temperatura ambiente durante más de 2 horas, especialmente en días calurosos.

Cuál es la historia del pozol, debida de origen prehispánico considerada sagrada

El pozol es una bebida de raíz mesoamericana elaborada con masa de maíz nixtamalizado, disuelta en agua y, con frecuencia, mezclada con cacao tostado. Su consumo se asocia sobre todo con Tabasco, Chiapas y otras zonas del sureste mexicano.

PUBLICIDAD

Su origen se vincula con pueblos de filiación maya, en particular con los yokot’an o chontales de Tabasco. La bebida era útil para agricultores, caminantes y comerciantes: podía transportarse como una bola de masa envuelta en hojas y prepararse después con agua. Aportaba energía, ayudaba a calmar la sed y resistía las temperaturas de la región.

El nombre actual proviene del náhuatl pozolli, que suele traducirse como “espumoso”. En distintas comunidades existieron otros nombres y preparaciones.

La versión con cacao tuvo un valor especial, porque este ingrediente estaba ligado al intercambio, la alimentación y las ceremonias de los pueblos mesoamericanos.

El carácter sagrado del pozol no significa que toda bebida recibiera culto. Su dimensión ritual aparece en usos específicos: entre los chontales de Tabasco, la mezcla de maíz y cacao podía formar parte de ofrendas y ceremonias para pedir salud, lluvia y buenas cosechas.

El maíz era considerado un elemento fundacional de la vida en las culturas mesoamericanas; el cacao también tenía prestigio simbólico y económico. Esa unión explica la relevancia ceremonial del pozol.

Foto: Sader
Foto: Sader

Con la colonización, cronistas españoles registraron bebidas de maíz preparadas por los pueblos del sureste. El pozol permaneció como alimento cotidiano y se diversificó: hay pozol blanco, con cacao, agrio o fermentado, y versiones endulzadas con azúcar, piloncillo o miel.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD