Se ocultó en Los Mochis, fue detenido en México y huyó a Alemania: qué se sabe de Bernhard Fritsch, buscado por el FBI

El empresario alemán defraudó a inversionistas por más de 26 millones de dólares con una supuesta app para celebridades

Bernard Eugen Fritsch estuvo oculto en Los Mochis, Sinaloa. (Infobae)
Bernard Eugen Fritsch estuvo oculto en Los Mochis, Sinaloa. (Infobae)
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Se ocultó en Los Mochis, Sinaloa, fue detenido por autoridades mexicanas y aun así logró escapar a Alemania. Ese fue el recorrido de Bernhard Eugen Fritsch, empresario alemán de 65 años, quien defraudó a inversionistas por más de 26 millones de dólares y ahora encabeza la lista de estafadores más buscados del FBI, que ofrece una recompensa de 150,000 dólares por su captura.

Fritsch fundó StarClub Inc., compañía tecnológica con sede en Santa Monica, California. Entre 2014 y 2017 recaudó cerca de 35 millones de dólares de inversionistas privados, de los cuales al menos 7.3 millones se destinaron a gastos personales, según la ficha oficial del FBI.

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La promesa de una app para monetizar la fama de celebridades

El esquema de Fritsch giraba en torno a StarSite, una aplicación que, según él, permitiría a celebridades e influenciadores monetizar sus patrocinios en redes sociales. Prometía que la plataforma distribuiría contenido publicitario de alto nivel y repartiría los ingresos con quienes lo difundieran en sus perfiles.

(FBI)
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Para atraer capital, Fritsch afirmó que StarClub había generado 15 millones de dólares en ingresos durante 2015 y que estaba a punto de cerrar un acuerdo comercial con Disney. También aseguró contar ya con inversión de firmas bancarias globales.

Nada de eso era cierto, de acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La tecnología prometida nunca se desarrolló y las cifras de desempeño financiero fueron falsificadas para sostener la confianza de los inversionistas.

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Entre las víctimas del fraude figuraron el banquero de inversión Danny Guy y un exdirector ejecutivo de TikTok, según reportó el sitio LA Magazine. Un solo inversionista aportó más de 20 millones de dólares y presentó a Fritsch con otros contactos que también invirtieron millones, de acuerdo con el Los Angeles Times.

Un McLaren, un Rolls-Royce y una mansión en Malibú

(FBI)
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En lugar de invertir el dinero en el desarrollo tecnológico prometido, Fritsch lo utilizó para sostener un estilo de vida de lujo. Compró un McLaren color naranja y un Rolls-Royce negro, hizo mejoras a su yate privado y remodeló su mansión ubicada cerca de Carbon Beach, en Malibú.

Las autoridades estadounidenses incautaron el yate y ambos vehículos deportivos. Documentos judiciales revelaron que, apenas conocido el veredicto en su contra, Fritsch instruyó al administrador de su propiedad para vender en secreto el McLaren y el Rolls-Royce, pese a que ya estaban marcados para su confiscación.

Antes del caso StarClub, Fritsch ya enfrentaba litigios por presuntos fraudes similares. En 2013, el ejecutivo discográfico Haqq Islam lo demandó por 750,000 dólares, alegando que le adeudaba honorarios por gestionar el acercamiento de celebridades como Jessica Simpson a la compañía, según Courthouse News Service.

En 2017, el inversionista Eugene McBurney y el fondo de cobertura Harrington Global Opportunities, con sede en Bermudas, presentaron otra demanda. El documento sostiene que empleados de StarClub “obtuvieron más de 35 millones de dólares en efectivo de inversionistas con base en declaraciones falsas”, según recogió el Los Angeles Times.

Un jurado lo declaró culpable en abril de 2025

(FBI)
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Un jurado de Los Ángeles, tras un juicio de nueve días, encontró a Fritsch culpable de un cargo de fraude electrónico en abril de 2025. Lo absolvió de un segundo cargo similar. El tribunal le otorgó libertad bajo fianza mientras esperaba la sentencia, programada para junio de ese año.

Como condición para permanecer libre, Fritsch firmó un compromiso ante la corte: “Permanezco comprometido a presentarme a la sentencia según lo programado. No estoy huyendo. No me estoy escondiendo. No estoy evadiendo responsabilidad. Estoy aquí”. Los alguaciles federales le colocaron además un brazalete de tobillo con rastreo Smartlink.

Huyó a México... y luego a Alemania

(FBI)
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El compromiso duró poco. Semanas después de la firma, Fritsch y su novia pagaron a un coyote para cruzar hacia México. En junio de 2025 llegó a Los Mochis, Sinaloa, días antes de su audiencia de revocación de fianza en Estados Unidos.

En septiembre de 2025, autoridades mexicanas detuvieron a Fritsch al encontrarlo en posesión de documentación de identidad falsa. La detención, sin embargo, no derivó en un proceso prolongado de custodia.

Fue liberado bajo supervisión migratoria, con la orden de presentarse cada dos semanas ante el tribunal de inmigración mexicano. Esa libertad condicionada, sin vigilancia constante, le dio el margen necesario para planear una segunda fuga.

El 6 de octubre de 2025, Fritsch abandonó México y viajó a Múnich, Alemania, su ciudad natal. Ahí es donde el FBI cree que permaneció, en o cerca de la capital de Baviera. Alemania no extradita a sus ciudadanos por delitos no violentos, lo que complica cualquier intento de repatriación forzada.

Un tribunal de Los Ángeles, a cargo de la jueza Dale S. Fischer, lo sentenció en ausencia el 20 de octubre de 2025 a 15 años de prisión. La resolución incluyó una multa de 35,000 dólares y una orden de restitución por 26,806,901 dólares a favor de las víctimas.

Lucinda Jane Weist Manera, actriz y pareja de Fritsch de 63 años, se declaró culpable en junio de 2026 del cargo de complicidad después del hecho. Admitió haber ayudado a ocultar a Fritsch en México y haber colaborado en su traslado hacia Alemania.

Un juez ordenó también que David Stocker Fritsch, hijo del prófugo y egresado de Menlo College, pagara la fianza perdida por su padre: 7,439,129.07 dólares.

Pese a la orden de arresto activa, Fritsch mantuvo presencia en redes sociales, con fotografías de una caminata cerca del lago Starnberg, en Baviera, además de contenido que sugiere un intento de relanzar actividad empresarial.

La ficha oficial del FBI registra que Fritsch utilizó también los alias Bernhard Fritsch, Bernhard E. Fritsch, Barnhard Eugen Fritsch y Charles Wiest. La agencia lo describe con 1.88 metros de estatura, 100 kilos de peso, cabello gris o castaño y ojos color café.

Otros buscados por el FBI que también se escondieron en Sinaloa

Los últimos registros fotográficos que se han logrado de Wedding, que ahora luce su cabello corto - crédito FBI
Los últimos registros fotográficos que se han logrado de Wedding, que ahora luce su cabello corto - crédito FBI

Fritsch no es el único fugitivo del FBI que ha usado Sinaloa como refugio en el último año. Samuel Ramírez Jr., acusado de asesinar a dos mujeres en un bar de Federal Way, Washington, en mayo de 2023, fue capturado en Culiacán el 12 de marzo de 2026, tras casi tres años prófugo.

Su arresto ocurrió apenas una hora con 13 minutos después de que el FBI lo incluyera en su lista de los diez más buscados, con una recompensa que había escalado hasta un millón de dólares.

Ryan James Wedding, exsnowboarder olímpico canadiense que compitió en los Juegos de Invierno de 2002, también permaneció oculto en México bajo protección del Cártel de Sinaloa antes de su captura en enero de 2026.

Wedding enfrentaba cargos por tráfico de cocaína, lavado de dinero y múltiples homicidios en el marco de la “Operación Giant Slalom”, con una recompensa que llegó a 15 millones de dólares, una de las más altas ofrecidas por el FBI en años recientes.

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