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Cuántas versiones tiene “La Pícara Soñadora” y cuáles son las diferencias con su nueva adaptación en México

El relato creado por Abel Santa Cruz pasó por Argentina, México y Brasil desde 1956, con cambios de formato, elenco y público hasta su estreno más reciente en televisión abierta

La Pícara Soñadora trailer oficial/TelevisaUnivisión ViX
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La Pícara Soñadora, la historia de una joven que vive a escondidas en la tienda donde trabaja, acaba de regresar a la televisión mexicana con una nueva versión en Televisa. Pero este estreno no es el primero ni el segundo: la historia del escritor argentino Abel Santa Cruz acumula seis adaptaciones en 70 años, repartidas entre el cine, la televisión argentina, la mexicana y la brasileña.

La más reciente llegó el 24 de agosto de 2026, producida por Carlos y Eduardo Murguía para TelevisaUnivision, con la actriz argentina Abril Di Yorio y el cubano Darío Duque como protagonistas.

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Un mosaico con borde brillante contiene escenas de unas zapatillas afelpadas, una mujer en uniforme, unas manos cerca de un oído y un espejo
La más reciente llegó el 24 de agosto de 2026, producida por Carlos y Eduardo Murguía para TelevisaUnivision, con la actriz argentina Abril Di Yorio y el cubano Darío Duque como protagonistas. (Captura de pantalla/TelevisaUnivisión/ViX)

El origen: Argentina, 1956

El título La Pícara Soñadora escrito con letras brillantes en tono rosa y blanco sobre un fondo oscuro con nubes rosadas y estrellas
La premisa, sencilla pero efectiva, demostraría tener una vida mucho más larga que la de cualquier producción individual. (Captura de pantalla/TelevisaUnivisión/ViX)

Todo comenzó en el cine. El 24 de mayo de 1956, Argentina estrenó la película homónima en blanco y negro, dirigida por Ernesto Arancibia sobre un guion de Abel Santa Cruz. Mirtha Legrand y Alfredo Alcón protagonizaron esta primera versión, que ya contenía el núcleo de la historia: una vendedora que vive en secreto dentro de la tienda departamental donde trabaja.

La premisa, sencilla pero efectiva, demostraría tener una vida mucho más larga que la de cualquier producción individual.

Argentina hace la primera adaptación televisiva en 1968

Fotograma en blanco y negro de una mujer con vestido estampado y la mano en el pecho junto a un hombre con traje y corbata de lazo
La canción tema fue compuesta e interpretada por Palito Ortega, uno de los artistas más populares de Argentina en esa época. (La Pícara Soñadora 1956/Imbd)

Doce años después del filme original, la cadena argentina Teleonce —hoy conocida como Telefe— llevó la historia a la pantalla chica. La telenovela de 1968 estuvo protagonizada por Evangelina Salazar y Arturo Puig, con participaciones de Héctor Biuchet, Gloria Ferrandiz y Beto Gianola.

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La canción tema fue compuesta e interpretada por Palito Ortega, uno de los artistas más populares de Argentina en esa época. La trama conservó la esencia del relato original: una vendedora que habita en la sección de mueblería sin que nadie lo advierta.

La versión que definió el mito: México, 1991

Mariana Levy y Eduardo Palomo dieron vida a Lupita López y Alfredo Rochild en lo que se convirtió en un éxito de audiencia. En esta versión, la tienda departamental llevaba el nombre ficticio de “Sares Rochild” (Redes Sociales)
Mariana Levy y Eduardo Palomo dieron vida a Lupita López y Alfredo Rochild en lo que se convirtió en un éxito de audiencia. En esta versión, la tienda departamental llevaba el nombre ficticio de “Sares Rochild” (Redes Sociales)

La adaptación que grabó la historia en el imaginario colectivo llegó de la mano de Valentín Pimstein, quien la produjo para Televisa. Se emitió por El Canal de las Estrellas entre el 2 de septiembre y el 20 de diciembre de 1991, con 80 episodios de lunes a viernes.

Mariana Levy y Eduardo Palomo dieron vida a Lupita López y Alfredo Rochild en lo que se convirtió en un éxito de audiencia. En esta versión, la tienda departamental llevaba el nombre ficticio de “Sares Rochild”, una parodia directa de Sears. Lupita era estudiante de derecho sin recursos que vivía en los almacenes, mientras su padrino hacía guardia nocturna; todo lo que tomaba prestado lo anotaba en una libreta para pagarlo al terminar sus estudios.

El elenco incluyó además a Angélica Rivera, Karen Sentíes, Rafael Inclán e Irán Eory. Una característica narrativa que la distinguió del resto: la trama no tenía un villano definido. Distintos personajes asumían ese rol según las circunstancias, lo que le otorgó una dinámica inusual para la telenovela de la época.

Dos adaptaciones más antes del nuevo siglo: Brasil y el público infantil

En 2001, la cadena brasileña SBT produjo su propia versión bajo el título Pícara Sonhadora, protagonizada por Bianca Rinaldi y Petrônio Gontijo. Fue la primera vez que la historia cruzó el idioma y se adaptó al contexto brasileño.

Cuatro años después, en 2005, Televisa volvió a recurrir a la misma historia, pero con un giro radical: la adaptó para el público infantil bajo el título Sueños y caramelos, producida por Carlos Moreno Laguillo. El elenco lo encabezaron Nashla Aguilar, Luciano Corigliano, Alessandra Rosaldo y René Strickler.

2026: el M-Drama reinventa la fórmula

Un hombre de espaldas con camiseta gris frente a una joven con chaqueta azul y moño amarillo que lo mira de frente
El formato adoptado es el M-Drama, una propuesta de TelevisaUnivision que fusiona el melodrama mexicano con la estética de los K-dramas coreanos (Captura de pantalla/TelevisaUnivisión/ViX)

La versión de 2026 es, en varios sentidos, la más diferente de todas. La primera transformación es estructural: de los 80 episodios de la telenovela de 1991, la nueva producción se redujo a 21 episodios, un recorte que, según sus protagonistas, intensifica el desarrollo de la trama y mantiene al espectador en tensión constante.

El formato adoptado es el M-Drama, una propuesta de TelevisaUnivision que fusiona el melodrama mexicano con la estética de los K-dramas coreanos: cámaras lentas, efectos de sonido, animación mezclada con acción real y un ritmo narrativo acelerado. El guion, a cargo de Erika Morales, actualiza el contexto social de los años 90 a las dinámicas del consumo contemporáneo, según explicó el productor Carlos Murguía.

Qué cambió y qué se conservó respecto a 1991

Cuatro años después, en 2005, Televisa volvió a recurrir a la misma historia, pero con un giro radical: la adaptó para el público infantil bajo el título Sueños y caramelos, producida por Carlos Moreno Laguillo (Captura de pantalla)
Cuatro años después, en 2005, Televisa volvió a recurrir a la misma historia, pero con un giro radical: la adaptó para el público infantil bajo el título Sueños y caramelos, producida por Carlos Moreno Laguillo (Captura de pantalla)

La esencia argumental se mantiene: Lupita vive en secreto en los almacenes y se enamora del heredero que se infiltra como empleado bajo el nombre de Carlos Pérez, cuando en realidad es Alfredo Rochild. Pero los detalles cambiaron de forma notable.

La tienda ficticia “Sares Rochild” fue reemplazada por una referencia a Almacenes Coppel-Rochild, con locaciones en una tienda real identificable por su uniforme azul y amarillo. La Lupita de 2026 ya no estudia derecho: su ambición es convertirse en gerente de los almacenes. Para conectar esta versión con la original, el personaje fue diseñado como fan de los años 90 y con preferencia por lo analógico sobre la tecnología actual.

Se incorporó además un personaje sin equivalente en la versión de 1991: “Juan chismes”, un bloguero que comenta la vida de los famosos, un rol que refleja la cultura de las redes sociales y los medios digitales.

La serie se emite de lunes a viernes a las 19:00 horas por Canal 5 y está disponible también a través de ViX.

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