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Miembro de Los Chapitos reveló qué pasó con Héctor Melesio Cuén y Fausto Corrales el día que cayó “El Mayo” Zambada

Luis Chaparro dio a conocer el nuevo testimonio que apunta a que Corrales fue amenazado y obligado a construir la versión del asalto en la gasolinera

El periodista Luis Chaparro obtuvo el testimonio de un miembro de la estructura de Los Chapitos que viajó armado en la parte trasera de la camioneta vigilando a Corrales el día que fue asesinado Héctor Melesio Cuén. (CUARTOSCURO/Departamento de Justicia/FGR)
El periodista Luis Chaparro obtuvo el testimonio de un miembro de la estructura de Los Chapitos que viajó armado en la parte trasera de la camioneta vigilando a Corrales el día que fue asesinado Héctor Melesio Cuén. (CUARTOSCURO/Departamento de Justicia/FGR)
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Un integrante de la estructura de Los Chapitos estuvo presente en la finca Huertos del Pedregal el 25 de julio de 2024, el día en que fue asesinado el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda, y secuestrado el exlíder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada.

Su testimonio, obtenido por el periodista Luis Chaparro de Pie de Nota apenas días antes de la detención de Fausto Corrales, contradice la versión de la muerte del exrector en la gasolinera, sitúa a Corrales como rehén y no como cómplice del crimen, y lanza una acusación directa contra el entonces vicefiscal de Sinaloa, Dámaso Castro Saavedra.

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La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo a Fausto Corrales el 19 de agosto de 2026 en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, por encubrimiento en el homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones ante autoridades de procuración de justicia. Este jueves un juez federal dictó prisión preventiva justificada y lo ingresó al Cefereso número 1, el Altiplano. Es la primera detención del caso en dos años.

La versión de la gasolinera que se derrumbó ante la FGR

Sara Bruna Quiñónez Estrada ofreció una recompensa de prensa para actualizar la información sobre el homicidio Crédito: Fiscalía General de Sinaloa

El 25 de julio de 2024, Fausto Corrales declaró ante la Fiscalía General del Estado de Sinaloa que acompañó a Cuén porque el político no podía manejar tras una cirugía reciente.

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Según ese relato, la mañana de este 25 de julio desayunaron en el área de Bacurimí, luego se trasladaron al campestre Condado de San Francisco a esperar unos abogados que nunca llegaron y, de regreso a Culiacán, se detuvieron a cargar combustible en la gasolinera de La Presita. Ahí, dijo Corrales, dos hombres en motocicleta los atacaron, Cuén forcejeó con uno de ellos y recibió disparos. Corrales lo trasladó a la clínica CEMSI Chapultepec, donde murió.

La Fiscalía de Sinaloa respaldó esa versión y presentó un video del supuesto ataque captado a las 21:57 horas. El video no tenía sonido. Los empleados de la gasolinera declararon que no escucharon ningún disparo, contrariando los hechos narrados.

Caricatura de Héctor Melesio Cuén Ojeda en saco azul, con un reloj sin manecillas y una gasolinera Pemex de noche con un auto y moto, en estilo acuarela digital.
Caricatura editorial de Héctor Melesio Cuén Ojeda, con un reloj sin manecillas y una gasolinera Pemex de fondo, simbolizando el tiempo detenido y la escena clave de un caso sin resolver. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el cuerpo de Cuén presentaba cuatro heridas de bala en ambas piernas y un hematoma en la cabeza, pero el video solo mostraba un disparo. Las manchas de sangre en la zona de carga de la camioneta nunca fueron peritadas.

Fue así que la FGR atrajo el caso el 15 de agosto de 2024 y calificó la carpeta de “elementos no fidedignos”. La institución detectó que el cuerpo fue incinerado antes de agotar todas las pruebas forenses, una decisión que describió como “contraria a las prácticas criminalísticas sobre investigación de homicidios”.

La entonces fiscal Sara Bruna Quiñónez renunció al cargo en septiembre de ese año, según ventiló el gobernador Rubén Rocha Moya, él mismo le sugirió que lo hiciera. Hasta la fecha, la exfuncionaria no ha sufrido alguna consecuencia por dicha investigación.

La versión que narra El Mayo Zambada

(Captura de pantalla)
(Captura de pantalla)

El mismo día del asesinato de Cuén Ojeda, Zambada fue trasladado por la fuerza a El Paso, Texas. En agosto de 2024, su abogado difundió una carta firmada por el propio capo en la que relata que Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, lo convocó a la finca Huertos del Pedregal bajo el pretexto de mediar en el conflicto entre Cuén y el gobernador Rocha Moya por el control de la UAS.

Zambada escribió en esa carta que al llegar a la finca vio brevemente a Cuén acompañado de otro hombre, y que momentos después fue emboscado, encapuchado, atado y trasladado hasta una pista clandestina desde donde lo llevaron en avión a El Paso.

Sobre Cuén fue directo: “Fue asesinado al mismo tiempo y en el mismo lugar donde yo fui secuestrado”.

La FGR realizó peritajes en la finca y encontró sangre de Cuén Ojeda en el inmueble, lo que respaldó la versión del capo y contradijo de forma definitiva la hipótesis de la gasolinera. Según Proceso, también halló sangre de Rodolfo Chaidez Mendoza, escolta de Zambada mencionado también en la carta, en la camioneta usada para el montaje.

La confesión del integrante de Los Chapitos

El medio Pie de Nota publicó este jueves 20 de agosto el testimonio de un supuesto integrante de Los Chapitos, de su estructura central, que estuvo presente en Huertos del Pedregal aquel 25 de julio. Según señala el periodista Luis Chaparro, lo entrevistó en días recientes, antes de la detención de Corrales.

Héctor Cuén Rocha Moya
(Cuartoscuro/EFE)

Según su relato, los primeros en llegar el día de los hechos al lugar fueron Cuén y Corrales. La fuente sostiene que el exrector de la UAS había intervenido para concretar la reunión y que existía una relación de confianza previa entre él y El Mayo Zambada.

“La confirmación del encuentro habría llegado por conductos políticos de acuerdo a la fuente. Según relata, fue el propio Enrique Díaz quien confirmó la cita a quien describe como amigo personal de la familia Guzmán”, contó Chaparro. Sin embargo, Rocha Moya, dice la fuente, nunca llegó al lugar.

Antes de la llegada de Zambada, el testigo detectó algo fuera de lo habitual. Menciona que había hombres que no pertenecían al grupo con el que él operaba. “Vestían equipo táctico diferente, traían armamento y se portaban de una manera extraña”, relató al medio antes mencionado.

La descripción abrió una pregunta que el propio periodista Luis Chaparro formuló de manera directa: ¿eran agentes de Estados Unidos? La fuente no pudo dar certeza, pero tampoco lo descartó. La sospecha cobra peso si se considera que ese mismo día Zambada terminó en manos de autoridades estadounidenses en El Paso, Texas, en una operación cuya cadena de mando completa aún no ha sido establecida públicamente.

Huertos del Pedregal, donde supuestamente fue citado El Mayo Zambada. (Google Maps/Captura de pantalla)
Huertos del Pedregal, donde supuestamente fue citado El Mayo Zambada. (Google Maps/Captura de pantalla)

el relato del integrante de Los Chapitos continúa: más tarde llegó Zambada acompañado de dos personas, su escolta Rodolfo Chaidez Mendoza, y su secretario. Ahí comenzó la operación. Luego de que Zambada fue sometido y retirado del inmueble, la situación se salió de control.

Cuén resultó herido de bala durante el intercambio de disparos entre los escoltas. Tanto Cuén como Fausto Corrales fueron retenidos y atados de pies y manos. De acuerdo con el testimonio, Cuén todavía estaba con vida después de recibir los disparos. Le realizaron un torniquete en las piernas y permaneció durante un periodo prolongado en la finca.

La fuente asegura también que a Cuén y a Corrales les dieron agua que presuntamente contenía alguna sustancia que alteró su estado de conciencia. “Los dejó confundidos, entre dormidos”, describió el testigo. Lo que el integrante de Los Chapitos no puede establecer con certeza es dónde murió exactamente Cuén. Lo que sí afirma es que cuando fue colocado en la camioneta que lo sacó de la finca, Héctor Melesio Cuén todavía estaba con vida.

“Yo viajé armado en la parte de atrás”

El dato más explosivo del testimonio involucra directamente al propio testigo. La fuente afirma que Corrales no participó de forma voluntaria en la construcción de la versión de la gasolinera. Fue amenazado y obligado a conducir la camioneta en la que trasladaron a Cuén.

El integrante de Los Chapitos asegura que él mismo viajó en la parte posterior del vehículo, armado con un arma larga, vigilando a Corrales durante el trayecto.

Permanecerá en el penal del Altiplano hasta la continuación de su audiencia. Crédito: FGR
Permanecerá en el penal del Altiplano hasta la continuación de su audiencia. Crédito: FGR

En las imágenes de videovigilancia que la Fiscalía de Sinaloa presentó como prueba del supuesto asalto a Cuén Ojeda, hay un momento que llama la atención: antes de ingresar a la gasolinera, la camioneta realiza un breve alto. Según el testigo, fue precisamente ahí donde él descendió del vehículo. Asegura que posteriormente abordó una patrulla de la policía municipal.

El testimonio va más lejos. La fuente sostiene que después de la salida de Zambada del lugar, arribó a la finca Dámaso Castro Saavedra, entonces vicefiscal de Sinaloa, y asegura que participó en decisiones posteriores relacionadas con lo que ocurriría con Cuén y con Corrales.

Meses después de los hechos, un grupo armado intentó secuestrar a los integrantes de la familia de Corrales en la colonia Chapultepec, en Culiacán. El objetivo, según otros testimonios recabados por Pie de Nota, habría sido su esposa y sus hijas. Al no conseguirlo, los hombres armados se llevaron a su suegra y a su cuñado. El cuñado sufrió lesiones de extrema gravedad derivadas de los golpes recibidos y hasta el día de hoy se encuentra en condiciones graves en un hospital en Nuevo León.

Según lo difundido por Chaparro, Fausto Corrales no se encontraba prófugo ni escondido. Viajaba continuamente entre la Ciudad de México, Monterrey e incluso ingresaba con frecuencia a San Diego, California, por actividades personales, familiares y de negocios. La FGR lo detuvo el 19 de agosto en la colonia Granada, a dos año.

Otra versión que coincide con los hechos

Fausto Ernesto Corrales - México
Quién es Fausto Ernesto Corrales, testigo presencial del ataque contra Héctor Melesio Cuén y promotor de Morena (Jovani Pérez)

El relato del integrante de Los Chapitos encuentra un respaldo inesperado en una investigación paralela. La periodista Sandra Romandía documentó la historia de Fausto Corrales meses antes de su detención pero decidió no publicarla para no exponerlo. La versión documentada por Romandía en Emeequis, coincide en varios puntos con la expuesta por Luis Chaparro.

Según las fuentes de Romandía, personas cercanas a Corrales que conocieron de primera mano su relato durante esos meses, el abogado sinaloense sostuvo que el asesinato de Cuén no formaba parte del plan original. Decía que el disparo ocurrió durante un forcejeo y que fue ese desenlace inesperado el que desató una cadena de decisiones improvisadas. La advertencia que recibió, según ese relato, fue sencilla y brutal: obedecer o morir, por lo que, apunta, fue obligado a llevarse el cuerpo y trasladarse a la gasolinera.

Romandía también documenta que Corrales se asumía como sobreviviente, procesaba un trauma mediante atención psicológica y vivía separado de su familia para no ponerla en riesgo. Lo describían inquieto, comiendo solo en restaurantes de la colonia Juárez, Polanco o la Roma, terminando rápido sus alimentos, mirando constantemente hacia la puerta.

Sobre por qué seguía con vida, Romandía recoge una explicación que sus fuentes atribuyen al propio relato de Corrales: no fue asesinado porque existía un cierto respeto hacia el círculo cercano de Cuén y porque él no representaba una amenaza inmediata para quienes controlaban la situación.

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