Patricia Armendáriz aseguró que La Casa de Toño vale hasta tres veces más de 400 mdd: estas son sus razones

La economista y exintegrante de Shark Tank México consideró que la cadena de restaurantes estaría “groseramente subvaluada” ante una posible venta

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La economista y exintegrante de Shark Tank México consideró que la cadena de restaurantes estaría “groseramente subvaluada” ante una posible venta
La economista y exintegrante de Shark Tank México consideró que la cadena de restaurantes estaría “groseramente subvaluada” ante una posible venta

La posible venta de La Casa de Toño por poco más de 400 millones de dólares provocó una reacción contundente de Patricia Armendáriz. La empresaria y doctora en Economía aseguró que concretar la operación por esa cantidad representaría una subvaluación importante de una de las cadenas restauranteras más populares de México.

De acuerdo con información atribuida a Bloomberg, La Casa de Toño estaría evaluando una venta como parte de sus planes de expansión hacia Estados Unidos y América Latina. Entre los grupos que tendrían interés en adquirir el negocio se encuentra Grupo Gigante.

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Hasta el momento, sin embargo, la cadena especializada en antojitos mexicanos no ha confirmado oficialmente la operación, el precio señalado ni la participación de posibles compradores.

Armendáriz, conocida por su participación como inversionista en Shark Tank México, afirmó que vender la compañía por alrededor de 400 millones de dólares podría convertirse en “el peor error financiero del año”.

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“Me parece que están a punto de regalar La Casa de Toño por 400 millones de dólares”, expresó al compartir su análisis sobre el modelo comercial de la empresa.

La posible venta de La Casa de Toño por más de 400 millones de dólares abrió un debate sobre el valor de la cadena mexicana y su potencial de expansión internacional
La posible venta de La Casa de Toño por más de 400 millones de dólares abrió un debate sobre el valor de la cadena mexicana y su potencial de expansión internacional

Por qué Patricia Armendáriz considera insuficientes los 400 mdd

Uno de los principales argumentos de Patricia Armendáriz es que los fondos de inversión suelen destinar cantidades similares a empresas tecnológicas de reparto a domicilio que todavía no obtienen ganancias o mantienen operaciones deficitarias.

En contraste, sostuvo que La Casa de Toño cuenta con un negocio consolidado, rentable y capaz de generar un flujo constante de efectivo. Por ello, cuestionó que una compañía con esas características pueda ser valuada bajo parámetros que no contemplen suficientemente su trayectoria ni sus oportunidades de crecimiento.

La economista definió a la cadena como el “rey absoluto del flujo de efectivo en México” y destacó tres factores que, desde su perspectiva, deberían elevar su precio: la eficiencia operativa, la lealtad de los consumidores y la rentabilidad de sus platillos.

La velocidad del servicio y la rotación de mesas

Armendáriz comparó el funcionamiento de los restaurantes con una operación de “nivel Fórmula 1”. Aseguró que la rapidez del servicio y la rotación de las mesas podrían competir con los procesos de algunas de las cadenas internacionales más importantes de comida rápida.

Esta capacidad permite atender a un número elevado de clientes durante el día y aprovechar de manera eficiente el espacio disponible en cada establecimiento. La presencia frecuente de filas también demostraría que existe una demanda sostenida por sus productos.

Para la empresaria, la espera de consumidores durante prácticamente toda la semana refleja una “lealtad de culto”. Además, señaló que la marca ha conseguido mantener esa preferencia sin depender de grandes inversiones publicitarias, pues buena parte de su promoción ocurre mediante la recomendación y el reconocimiento acumulado entre el público.

Fachada de ladrillo y ventanales grandes del restaurante La Casa de Toño, con estacionamiento subterráneo, señales de tráfico y un árbol al fondo.
La posible venta de La Casa de Toño por más de 400 millones de dólares abrió un debate sobre el valor de la cadena mexicana y su potencial de expansión internacional

Platillos rentables y procesos estandarizados desde 1985

Otro elemento relevante sería la estructura de costos de La Casa de Toño. Su menú está integrado por alimentos tradicionales, entre ellos pozole y otros antojitos mexicanos, que pueden ofrecer márgenes atractivos cuando se preparan a gran escala y mediante una logística estandarizada.

Armendáriz destacó que la compañía ha perfeccionado sus procesos desde 1985. La combinación de recetas populares, rapidez en la atención y control operativo habría permitido construir un modelo rentable y replicable en distintas sucursales.

Esta estandarización también resultaría fundamental para una eventual expansión internacional, debido a que facilitaría reproducir la experiencia de la marca en mercados distintos al mexicano.

El potencial de La Casa de Toño en Estados Unidos

La posible valuación estaría calculada en aproximadamente ocho veces las ganancias del negocio. Armendáriz consideró que ese múltiplo no incorporaría de manera adecuada el potencial de la marca entre la población hispana de Estados Unidos.

Según su análisis, una expansión exitosa en ese mercado podría incrementar significativamente los ingresos y el valor de la compañía. La familiaridad del público latino con el pozole y otros platillos mexicanos sería una ventaja para el posicionamiento de la cadena.

La Casa de Toño abre en la Terminal 1 del AICM y ofrece comida tradicional mexicana a viajeros. (Cortesía La Casa De Toño)
La posible venta de La Casa de Toño por más de 400 millones de dólares abrió un debate sobre el valor de la cadena mexicana y su potencial de expansión internacional

Por esa razón, afirmó que quien consiguiera adquirir La Casa de Toño por 400 millones de dólares estaría realizando el “robo corporativo de la década”.

La empresaria calificó al negocio como un “unicornio disfrazado de gastronomía mexicana” y calculó que, considerando su rentabilidad, la fortaleza de la marca y sus posibilidades de crecimiento, podría valer el doble o incluso el triple. Bajo esa estimación, su precio potencial se ubicaría entre 800 y mil 200 millones de dólares.

Armendáriz también reconoció que su postura tiene un componente personal, pues es consumidora habitual de la cadena y disfruta particularmente su pozole. No obstante, presentó su opinión como un análisis financiero sobre el valor de un modelo mexicano que ha conseguido consolidarse durante varias décadas.

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