
Hace poco más de dos años escribía en este espacio una pregunta que resumía el fracaso de nuestra política hídrica: ¿Quién secó la Laguna de Zumpango? En aquel momento sólo quedaban tierra agrietada, incendios y la incertidumbre de cientos de familias que veían desaparecer el último gran vaso lacustre del Valle de México.
Meses después llegaron lluvias extraordinarias que la llevaron incluso a superar su capacidad de almacenamiento. Luego apareció otra amenaza: una invasión masiva de lirio acuático cubrió casi en su totalidad su superficie y volvió a evidenciar el deterioro ambiental del ecosistema. En muy poco tiempo, Zumpango pasó de la sequía extrema a la abundancia y de ésta a una nueva crisis. Quizá ningún otro cuerpo de agua refleja con tanta claridad la fragilidad de la gestión hídrica en México.
PUBLICIDAD
Hoy el Gobierno Federal propone escribir un capítulo distinto. Con una inversión superior a los 10 mil 500 millones de pesos, impulsa un proyecto para recuperar la laguna y convertirla nuevamente en un activo estratégico para el Valle de México.
La iniciativa contempla desazolvar el vaso, rehabilitar bordos, construir plantas de tratamiento y potabilización, instalar estaciones de bombeo y nuevos acueductos para incorporar el agua al abastecimiento de la Zona Metropolitana, además de restaurar parte de sus funciones ambientales. Si las metas se cumplen, Zumpango volvería a ser, al mismo tiempo, un humedal vivo y una fuente adicional de agua para millones de personas.
PUBLICIDAD

Sería mezquino negar el alcance de esta apuesta. Diversificar las fuentes de abastecimiento, disminuir la presión sobre acuíferos sobreexplotados y recuperar un ecosistema degradado son objetivos que cualquier política pública debería perseguir. Después de décadas viendo desaparecer cuerpos de agua, resulta alentador que el Estado vuelva la mirada hacia uno de los más emblemáticos.
Pero tampoco sería responsable celebrar antes de tiempo.
La recuperación de Zumpango no dependerá únicamente de bombas, tuberías y plantas potabilizadoras. Dependerá, sobre todo, de garantizar la calidad del agua que alimentará el sistema, controlar las descargas contaminantes, contener el lirio acuático y mantener un monitoreo ambiental permanente.
PUBLICIDAD

Lo que ocurre en Zumpango también obliga a mirar el resto del país. Mientras este proyecto apuesta por recuperar un lago para convertirlo nuevamente en una fuente de abastecimiento, Querétaro impulsa El Batán como un modelo de reúso potable indirecto, proyecto sobre el que también he escrito en este espacio; otros estados avanzan en desalación, captación de lluvia o modernización de redes. Son esfuerzos valiosos, pero aislados. México continúa respondiendo a sus crisis hídricas con soluciones regionales cuando el desafío exige una verdadera política nacional que articule infraestructura, restauración ambiental, innovación tecnológica y una gobernanza capaz de trascender los sexenios.
La paradoja es evidente. Cada administración anuncia “la obra hídrica” que promete cambiar el futuro de una región, mientras millones de litros se pierden diariamente por fugas, los acuíferos siguen sobreexplotándose, el tratamiento de aguas residuales continúa siendo insuficiente y miles de ríos, presas y lagos permanecen contaminados. Ninguna obra, por ambiciosa que sea, compensará décadas de rezago institucional. La verdadera transformación llegará cuando dejemos de administrar emergencias y comencemos, por fin, a planificar el agua con visión de Estado.
PUBLICIDAD
Quizá la mayor enseñanza de Zumpango sea precisamente esa. Hace unos años discutimos quién fue responsable de su deterioro; ahora deberíamos preguntarnos quién garantizará que esta recuperación perdure. Porque rescatar una laguna cuesta miles de millones de pesos. Construir una política hídrica que evite volver a perderla vale mucho más.

Una nota personal
Hay despedidas que no caben en una columna, pero sí en una línea. Para mi mamá, Yadira Aguirre Prior: gracias por ser el cauce que dio sentido a mi vida.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Culebrilla: qué es, por qué aparece y cuáles son los primeros síntomas del herpes zóster
El dolor, ardor u hormigueo en un solo lado del cuerpo puede anticipar la aparición de ampollas

Esta es la historia de casi 500 años de la UNAM: de la Real y Pontificia Universidad a la máxima casa de estudios de México
La Universidad Nacional Autónoma de México tiene sus raíces en el siglo XVI, cuando surgió el proyecto de crear una institución de educación superior en la Nueva España; desde entonces, ha atravesado cierres, transformaciones y distintos nombres hasta convertirse en una de las instituciones educativas más importantes del país

Motociclista salva a conductor de ser asaltado por la trampa de la ‘llanta ponchada’ en CDMX: “Jefe, súbase, lo van a robar”
Las imágenes muestran el momento en que los presuntos responsables avisan cuando la víctima decide detenerse

Diego Luna regresa al universo de Disney: este personaje interpretará en el live action de “Enredados”
Esta cinta estará protagonizada por Teagan Croft como Rapunzel y Milo Manheim como Flynn Rider

La universidad: educar para que los jóvenes contemplen
¿Bootcamps u otras opciones más prácticas y rápidas para obtener capacidades que el mercado valora pueden ser sustitutas de la educación formal superior?



