El Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) investiga desde 2024 cómo la dieta industrializada altera la microbiota intestinal de los mexicanos, un deterioro que la evidencia científica atribuye a hábitos cotidianos, no a la falta de probióticos en cápsula.
Lo que se come todos los días modifica la composición bacteriana del intestino en cuestión de días, y la dieta tradicional mexicana —frijoles, verduras, maíz— protege ese equilibrio mejor que los suplementos.
Se puede reforzar la microbiota con alimentos fermentados, más allá que con medicamentos
Una revisión científica publicada en la revista Frontiers in Microbiology y disponible en la plataforma PubMed Central bajo el título ‘’Fermented Foods as Functional Systems’' establece que los alimentos fermentados —yogur, kéfir, kimchi, chucrut— entregan ecosistemas microbianos beneficiosos completos, no solo cepas aisladas.
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A diferencia de los suplementos probióticos convencionales, los alimentos fermentados producen durante su elaboración ácidos grasos de cadena corta, bacteriocinas y polifenoles.
Estos componentes refuerzan la barrera intestinal y reducen marcadores de inflamación.
De acuerdo con ese estudio, los efectos de los alimentos fermentados “van más allá de los probióticos convencionales” porque combinan microorganismos vivos con metabolitos bioactivos que actúan en conjunto sobre el microbioma.
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El Cinvestav y la UAM vinculan la microbiota con el cerebro y las enfermedades crónicas
En octubre de 2025, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) organizó junto con la Fundación Mexicana para la Salud el simposio Desarrollo de la Microbiómica en México 2.0.
Según el boletín de prensa de Conexión Cinvestav, el encuentro reunió a expertos de distintas disciplinas para compartir los avances más recientes sobre el papel de los microorganismos en la salud humana.
Ahí, el rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Gustavo Pacheco López presentó los hallazgos del Consorcio Sociobiota —integrado por la UAM, el Cinvestav y la UNAM— que demuestran cómo el eje intestino-cerebro afecta procesos cognitivos, emocionales y conductuales.
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El director general del Cinvestav, Alberto Sánchez Hernández, señaló en el mismo boletín que “una microbiota funcional es fundamental para la salud”.
También indico que sus disfunciones se vinculan con obesidad, diabetes tipo 2, síndrome metabólico, cáncer y padecimientos neurológicos.
El simposio reunió a más de 130 participantes de México, Colombia, Argentina, Uruguay y España.
La UNAM documentó el daño de los alimentos ultraprocesados en la microbiota intestinal
Una investigación de la Facultad de Medicina de la UNAM, liderada por la doctora Laura Moreno Altamirano, presentó en el 10th International Human Microbiome Consortium Congress resultados que vinculan el sobrepeso y la obesidad con alteraciones en la composición bacteriana intestinal.
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De acuerdo con la Gaceta de la Facultad de Medicina, el estudio incluyó a estudiantes de Medicina con sobrepeso comparados contra un grupo con índice de masa corporal saludable.
Los investigadores Armando Navarro Ocaña y Felipe Vaca Paniagua emplearon técnicas avanzadas de secuenciación genética para identificar las variaciones.
Según la Gaceta, los resultados evidencian que el sobrepeso —asociado al consumo de ultraprocesados— modifica la microbiota y abre perspectivas para intervención preventiva.
El INMEGEN compara la dieta tradicional mexicana con la dieta urbana con relación a la microbiota
El INMEGEN galardonó el proyecto “Evaluación del impacto de la dieta tradicional e industrializada en la diversidad de la microbiota intestinal y su efecto en la predisposición a enfermedades metabólicas en población mexicana”.
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Según un comunicado del instituto, el estudio que se encuentra en fase de desarrollo e investigación, dirigido por la doctora Lorena Orozco, comparará la microbiota de personas con dieta tradicional mexicana frente a quienes adoptaron dietas urbanas, para identificar las implicaciones en enfermedades metabólicas.
“Este proyecto reviste una gran relevancia para la salud de la población mexicana”, dijo Orozco en el comunicado.
El estudio usará secuenciación shotgun del metagenoma para identificar no solo bacterias, sino también virus y hongos que componen la microbiota.
La secuenciación shotgun del metagenoma es una técnica que fragmenta y lee todo el material genético presente en una muestra intestinal para identificar con alta resolución distintos tipos de microorganismos que coexisten en la microbiota.
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