Un bebé puede ahogarse en 15 centímetros de agua y 15 segundos de descuido: así puedes prevenir este tipo de ahogamiento

Esta situación ocurre debido a características anatómicas y fisiológicas así como la conjunción de otro tipo de factores

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Niño pequeño sonriente salpica agua en una piscina inflable con juguetes. Dos adultos sentados detrás miran sus teléfonos móviles.
Los niños menores de tres años son más susceptibles a sufrir este tipo de accidentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desgraciadamente los casos de bebés que fallecen por ahogamiento en contenedores de agua, incluso de escasa profundidad son más comunes de lo que se suele pensar.

Y es en el caso de niños pequeños bastan tan solo segundos para que ocurra un accidente. Aunque muchas personas no lo saben, en bebé puede ahogarse en tan solo 15 segundos y en apenas 15 centímetros de agua.

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Esta situación ocurre debido a características anatómicas y fisiológicas así como la conjunción de otro tipo de factores.

El ahogamiento en bebés suele transcurrir de forma silenciosa, sin manifestaciones evidentes como gritos o movimientos bruscos, a diferencia de lo que suele representarse en producciones audiovisuales.

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Esta característica aumenta el riesgo de que el incidente pase desapercibido para los adultos que se encuentran cerca, incluso durante lapsos muy breves de distracción.

Un ejemplo concreto ilustra la rapidez con la que puede producirse un accidente de este tipo: mientras un adulto responde a un mensaje en el teléfono móvil, proceso que puede tomar entre 10 y 15 segundos, un bebé que ha caído de lado y cuya cabeza quedó sumergida en el agua puede sufrir ahogamiento.

Es por eso que aquí te compartimos información para prevenir este tipo de incidentes con consejos emitidos por la Asociación Española de Pediatría y otras instituciones y especialistas en menores.

Niño pequeño con mono y camiseta a rayas, vertiendo agua de una taza a una cubeta azul en un patio de tierra y pasto. Valla de madera al fondo.
Un niño pequeño vierte agua en una cubeta azul mientras juega en un patio de tierra y pasto seco, sin supervisión de un adulto presente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué los bebés corren el riesgo de ahogarse con facilidad incluso en recipientes con poca agua

De acuerdo con información del redes sociales del pediatra especialista, el Doctor Alberto Estrada, los bebés corren un alto riesgo de ahogarse incluso en recipientes con poca agua por varias razones.

  1. Falta de fuerza y control muscular: Los bebés no tienen la fuerza suficiente para levantarse o enderezar su cuerpo si se caen de cara al agua, aunque sea una cantidad mínima. Esto significa que, si su boca y nariz quedan sumergidas, no pueden reincorporarse por sí mismos.
  2. Desarrollo incompleto de reflejos de defensa: Los reflejos que ayudan a protegerse, como voltearse o sostener la cabeza, no están completamente desarrollados en los bebés pequeños. Esto dificulta que reaccionen ante una situación de peligro en el agua.
  3. Silencio durante el ahogamiento: El ahogamiento en bebés suele ocurrir de manera silenciosa, sin salpicaduras ni gritos. Un bebé puede perder el conocimiento rápidamente si no es rescatado a tiempo.
  4. Pequeña cantidad de agua suficiente para el riesgo: Solo se requieren unos pocos centímetros de agua—por ejemplo, en una cubeta, tina, balde, o incluso la taza del baño—para que un bebé se ahogue si su vía respiratoria queda sumergida.
  5. Curiosidad natural y falta de percepción del peligro: Los bebés exploran el entorno sin medir riesgos, lo que puede llevarlos a acercarse o caerse a recipientes con agua.
imagen realista de un niño pequeño, entre uno y dos años, jugando en una piscina individual mientras aun lado sus papás miran el celular sin prestarle atención.
Por estas razones, la recomendación es nunca dejar a un bebé sin supervisión cerca de ningún tipo de recipiente con agua, aunque sea poca cantidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo prevenir el ahogamiento por sumersión en menores

Para prevenir el ahogamiento por sumersión en menores, las principales recomendaciones son:

  • Supervisión constante: Vigila siempre a los niños cuando estén cerca de cualquier cuerpo de agua, ya sea alberca, tina, cubeta, cisterna, charco, o incluso la taza del baño. La supervisión debe ser directa y sin distracciones, especialmente en menores de 5 años.
  • Evita confiarse en flotadores o juguetes: Los flotadores, llantas y juguetes inflables no sustituyen la vigilancia de un adulto ni son dispositivos de seguridad.
  • Vacía recipientes inmediatamente: Después de usarlos, vacía cubetas, tinas, hieleras, tambos y cualquier recipiente que acumule agua. Guárdalos boca abajo y fuera del alcance de los niños.
  • Coloca barreras físicas: Instala cercas alrededor de albercas y cisternas. Las cercas deben tener al menos 1.2 metros de altura y portón con seguro. Mantén cerradas puertas y tapas de cisternas, pozos y tinacos.
  • Enseña a nadar: Lleva a los niños a clases de natación según su edad y desarrollo. Sin embargo, saber nadar no sustituye la supervisión adulta.
  • Educación sobre riesgos: Explica a los menores, de acuerdo a su edad, los peligros del agua y la importancia de no acercarse solos a recipientes o cuerpos de agua.
  • Aprende primeros auxilios: Conocer maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) puede salvar vidas en caso de accidente.
  • Evita distracciones: No uses el celular, no te pongas a leer ni te ausentes mientras los niños estén en el agua o cerca de ella.
  • Revisa siempre el área: Antes de que los niños jueguen en el patio o jardín, asegúrate de que no haya recipientes con agua accesibles.
Infografía con el título "Cómo prevenir el ahogamiento infantil", seis ilustraciones de medidas de seguridad, textos explicativos y el logo de Infobae.
Una infografía de Infobae ilustra las principales acciones para prevenir el ahogamiento de niños en el hogar y zonas acuáticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas medidas ayudan a reducir en gran medida el riesgo de ahogamiento en menores.

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