“El Mayo” Zambada y Ciudad Juárez: la guerra por la plaza que dejó más de 3 mil muertos en 2010

La cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada vuelve la mirada hacia 2010, cuando Ciudad Juárez vivió uno de los episodios más violentos de su historia por la disputa entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Juárez

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Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, casi dos años después de su captura en Nuevo México.  (Credit Image: � Department of State/Tv Azteca/La Nacion via ZUMA Press)
Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, casi dos años después de su captura en Nuevo México. (Credit Image: � Department of State/Tv Azteca/La Nacion via ZUMA Press)

La cadena perpetua dictada contra Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos cerró uno de los capítulos judiciales más importantes de la historia reciente del narcotráfico mexicano. Sin embargo, la sentencia también revive episodios que marcaron a distintas ciudades del país, entre ellas Ciudad Juárez, una de las plazas que durante años estuvo en el centro de la disputa entre organizaciones criminales por el control de las rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

El pasado 20 de julio, el cofundador del Cártel de Sinaloa fue sentenciado por el juez federal Brian M. Cogan en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York. Zambada, de 76 años, aceptó su responsabilidad y la condena de prisión de por vida, con lo que evitó un proceso judicial prolongado como el que enfrentó su antiguo socio, Joaquín “El Chapo” Guzmán.

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La sentencia incluyó además un decomiso de 15 mil millones de dólares, una cifra superior a la impuesta previamente a Guzmán Loera.

Durante la audiencia, “El Mayo” expresó su arrepentimiento por sus actos y aseguró que no estaba ahí para pedir compasión, sino para asumir su responsabilidad. Su defensa también destacó que el narcotraficante decidió no cooperar con las autoridades estadounidenses ni proporcionar información sobre otros casos.

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Su condena representa un hecho inédito en los procesos contra líderes del narcotráfico de alto nivel en Estados Unidos: Zambada aceptó morir en prisión sin buscar un acuerdo de cooperación con el gobierno estadounidense.

Primer plano de cinta amarilla "PROHIBIDO EL PASO" en una calle mojada de una ciudad guatemalteca al anochecer, con dos coches de policía con luces intermitentes en el fondo.
Ciudad Juárez vivió en 2010 uno de los periodos más violentos de su historia, con más de 3 mil homicidios registrados durante ese año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pero antes de su captura y de su llegada a una corte de Nueva York, el nombre de “El Mayo” estuvo ligado durante décadas a la expansión del Cártel de Sinaloa y a la disputa por algunas de las principales plazas criminales del país.

Entre ellas estuvo Ciudad Juárez.

2010: el año en que Ciudad Juárez quedó atrapada en la guerra del narco

El momento más crítico de aquella confrontación ocurrió alrededor de 2010, cuando la disputa entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Juárez llevó a la ciudad fronteriza a uno de los periodos más violentos de su historia.

Ese año, Ciudad Juárez registró más de 3 mil homicidios, una cifra que la colocó entre las ciudades más violentas del mundo.

La batalla no era únicamente por el territorio. El control de Juárez significaba dominar una de las rutas más importantes para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Infografía con el rostro de Ismael Zambada, una escena de calle con vehículos policiales y víctimas, y secciones de texto sobre su sentencia y Ciudad Juárez.
Una infografía ilustra la condena a Ismael "El Mayo" Zambada en Estados Unidos y las etapas de violencia relacionadas en Ciudad Juárez. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La frontera representaba un punto estratégico para las organizaciones criminales, por lo que el enfrentamiento entre grupos rivales convirtió calles, colonias y zonas comerciales en escenarios de una violencia cotidiana.

Las ejecuciones, los ataques armados y las persecuciones se volvieron parte del paisaje de una ciudad que enfrentaba una crisis de seguridad sin precedentes.

Durante aquel periodo, la violencia alcanzó prácticamente todos los sectores de la sociedad.

Extorsiones, secuestros y negocios incendiados

La guerra entre grupos criminales no se limitó a los enfrentamientos entre sicarios.

Comerciantes y empresarios fueron víctimas de extorsiones y cobros de piso, mientras que algunos negocios fueron atacados o incendiados después de que sus propietarios se negaran a pagar las cuotas exigidas por las organizaciones criminales.

La disputa entre organizaciones criminales por el control de Ciudad Juárez convirtió a la frontera en uno de los principales escenarios de la violencia del narcotráfico. REUTERS/Jose Luis Gonzalez
La disputa entre organizaciones criminales por el control de Ciudad Juárez convirtió a la frontera en uno de los principales escenarios de la violencia del narcotráfico. REUTERS/Jose Luis Gonzalez

Los secuestros también se multiplicaron y miles de familias modificaron sus hábitos por temor a convertirse en víctimas.

Salir de noche, abrir un establecimiento o recorrer determinadas zonas de la ciudad podía representar un riesgo.

El impacto social fue profundo.

La violencia dejó familias desplazadas, niños huérfanos y comunidades enteras marcadas por el miedo. La economía también sufrió las consecuencias, con establecimientos que tuvieron que cerrar y empresarios que decidieron abandonar la ciudad o retrasar sus inversiones.

Para muchos habitantes, las sirenas de las patrullas y el sonido de las armas de fuego se convirtieron en parte de la vida cotidiana.

La sentencia contra “El Mayo” Zambada revive la memoria de los años en que el Cártel de Sinaloa disputó el control de importantes plazas criminales.
La sentencia contra “El Mayo” Zambada revive la memoria de los años en que el Cártel de Sinaloa disputó el control de importantes plazas criminales.

La disputa por la plaza había transformado a Ciudad Juárez.

La guerra por la plaza y el avance del Cártel de Sinaloa

La confrontación entre el Cártel de Juárez y el Cártel de Sinaloa se convirtió en uno de los episodios más representativos de la lucha por el control de las rutas fronterizas.

Aunque la violencia tuvo múltiples protagonistas y dinámicas, la presencia del grupo encabezado por “El Mayo” y “El Chapo” fue parte del contexto criminal que rodeó la disputa por el territorio.

La caída de algunas estructuras del Cártel de Juárez y la expansión de grupos vinculados al Cártel de Sinaloa modificaron el mapa criminal de la región.

Para las organizaciones, controlar Ciudad Juárez significaba tener acceso a una zona estratégica para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Para los habitantes, la batalla significó años de violencia.

A más de una década de distancia, la ciudad ha experimentado una disminución respecto a los niveles de homicidios registrados durante los años más críticos, aunque la violencia y la presencia de grupos criminales continúan siendo problemas de seguridad.

La memoria de aquellos años, sin embargo, permanece.

“El Mayo” evita el destino de “El Chapo”, pero morirá en prisión

La sentencia dictada contra Zambada llega casi dos años después de su captura, ocurrida el 25 de julio de 2024 en Santa Teresa, Nuevo México.

De acuerdo con la versión presentada por el propio narcotraficante, fue llevado a Estados Unidos después de acudir a una reunión en Sinaloa a la que habría sido convocado bajo el argumento de resolver diferencias políticas y personales.

Zambada sostuvo que fue golpeado, atado y trasladado contra su voluntad a territorio estadounidense por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”.

Desde entonces, el proceso judicial avanzó hasta llegar a la sentencia de este 20 de julio.

A diferencia de Guzmán Loera, quien enfrentó un juicio de 11 semanas, con decenas de testigos y posteriormente apeló su condena, “El Mayo” optó por declararse culpable y aceptar la cadena perpetua.

Su defensa también pidió que no fuera enviado a ADX Florence, la prisión de máxima seguridad en Colorado donde se encuentra recluido “El Chapo”, debido a sus problemas físicos y mentales y a su avanzada edad.

El abogado Frank A. Pérez solicitó que el juez recomendara su traslado a una prisión federal con atención médica especializada.

La decisión de Zambada también representa el cierre de una trayectoria criminal que durante décadas estuvo vinculada con la expansión del Cártel de Sinaloa y con algunas de las guerras territoriales más violentas de México.

Para Estados Unidos, el caso concluyó con una sentencia histórica.

Para Ciudad Juárez, en cambio, el nombre de “El Mayo” forma parte de una memoria mucho más dolorosa.

La cadena perpetua dictada en una corte de Brooklyn puede cerrar uno de los procesos judiciales más importantes contra un líder del narcotráfico, pero para miles de juarenses las consecuencias de aquella época no desaparecieron con el paso de los años.

Las cicatrices de la guerra por la plaza siguen presentes en las familias que perdieron a sus seres queridos, en los negocios que nunca volvieron a abrir y en una generación que creció marcada por el miedo.

La sentencia de “El Mayo” Zambada pone punto final a uno de los capítulos de su historia criminal. Pero el recuerdo de la violencia que acompañó la disputa por Ciudad Juárez en 2010 permanece como uno de los episodios más oscuros de la guerra contra el narcotráfico en México.

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