La planta que guarda agua en su tronco, no necesita riego frecuente y vale una fortuna fuera de México

Una especie endémica de México sorprende por su capacidad de sobrevivir meses sin riego

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Una planta pata de elefante grande en una maceta de terracota central, flanqueada por otras plantas suculentas y cactus en macetas, con un fondo de pared de piedra y muebles de madera.
Originaria del oriente y sur de México, la pata de elefante destaca por almacenar agua en su tronco y alcanzar precios altos fuera del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pata de elefante es una planta que acapara atención internacional por su capacidad de almacenar agua en el tronco, su resistencia a la sequía y el alto precio que alcanza fuera de México.

Su nombre científico es Beaucarnea recurvata y es originaria del oriente y sur de este país.

El atractivo que genera en mercados de colección y jardinería se explica por su rareza, su silueta y la dificultad creciente para encontrar ejemplares en estado silvestre, de acuerdo con la International Union for Conservation of Nature (IUCN), que la clasifica como Críticamente Amenazada en su hábitat natural.

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El tronco almacena agua y la hace resistente

El rasgo más llamativo de la pata de elefante es su tronco ensanchado en la base, conocido como caudex, que funciona como depósito natural de agua.

Esta adaptación le permite sobrevivir largos periodos sin lluvia en los ambientes áridos donde crece.

De acuerdo con especialistas de el Centro de Investigación Científica de Yucatán, el tronco está formado por tejidos suculentos especializados en captar y guardar líquido, lo que posibilita que la planta prescinda de riego frecuente cuando se cultiva en interiores o en maceta.

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Las hojas largas y arqueadas que brotan de la parte superior actúan como protección adicional frente a la evaporación.

El sistema radicular es somero pero eficiente, diseñado para captar agua rápidamente tras lluvias breves.

La resistencia de la Beaucarnea recurvata a la sequía y a los descuidos en el riego la convierte en una opción habitual para decoración y colección, según el Real Jardín Botánico de Kew en Reino Unido.

Ilustración botánica de una planta Pata de Elefante con su tronco y hojas. Una sección transversal muestra su caudex con depósitos de agua y raíces.
Esta adaptación le permite sobrevivir largos periodos sin lluvia en los ambientes áridos donde crece. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especie endémica, amenazada por el comercio

La distribución natural de la pata de elefante se concentra en los estados de Veracruz, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Tamaulipas.

Es una especie endémica, es decir, solo crece de manera silvestre en México. Su presencia en el mercado internacional ha crecido en las últimas décadas debido a la demanda de ejemplares para jardines y colecciones privadas, principalmente en Europa, Estados Unidos y Asia.

La IUCN advierte que la extracción ilegal y la destrucción de hábitat han reducido drásticamente las poblaciones silvestres.

La superficie donde crece de forma natural es inferior a 17,000 kilómetros cuadrados y la zona efectiva ocupada apenas rebasa las 100 hectáreas.

En 2015, la pata de elefante fue incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, lo que significa que su comercio está regulado para evitar la sobreexplotación.

El Gobierno mexicano, a través de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, la clasifica en la categoría de especie Amenazada.

Esto significa que podría llegar a encontrarse en peligro de extinción si continúan los factores de deterioro de su hábitat.

No se han registrado subpoblaciones silvestres resguardadas en áreas naturales protegidas, lo que incrementa la presión sobre los ejemplares existentes.

El Jardín Botánico de Missouri y el Real Jardín Botánico de Kew conservan individuos en sus colecciones como parte de los esfuerzos internacionales para evitar su desaparición.

Valor ornamental y cotización internacional

La pata de elefante es altamente cotizada en el extranjero debido a su estética singular, su lento crecimiento y la dificultad para obtener ejemplares grandes.

El Real Jardín Botánico de Kew señala que un individuo adulto puede tardar décadas en alcanzar dos metros de altura en maceta y hasta ocho metros en condiciones óptimas de suelo y clima.

Estas características hacen que los ejemplares de tamaño considerable alcancen precios elevados en viveros y subastas de plantas raras.

La demanda internacional ha impulsado tanto la producción en viveros como el tráfico ilegal, un fenómeno que la IUCN identifica como una amenaza para la especie.

El valor ornamental reside en la forma bulbosa del tronco, la textura rugosa de la corteza y el follaje que cae en cascada.

Los precios fuera de México pueden superar los 2,000 dólares por ejemplar maduro, según reportes de jardineros y especialistas en comercio de plantas.

El atractivo global de la Beaucarnea recurvata ha motivado investigaciones sobre sus propiedades adicionales.

Recientemente, un estudio publicado en el International Journal of Molecular Sciences revela que extractos de sus hojas tienen potencial terapéutico para enfermedades inflamatorias, lo que amplía el interés por conservar la especie y explorar usos alternativos en la industria farmacéutica.

Mapa antiguo de México que muestra en verde la distribución de la pata de elefante en Veracruz, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Tamaulipas, con brújulas.
La distribución natural de la pata de elefante se concentra en los estados de Veracruz, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Tamaulipas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Conservación y retos futuros

La supervivencia de la pata de elefante depende de la protección de su hábitat, la regulación estricta de su comercio y la investigación científica.

Los especialistas destaca que la reproducción asistida en viveros y jardines botánicos es fundamental para reducir la presión sobre las poblaciones silvestres.

La inclusión en listas de plantas amenazadas obliga a compradores y vendedores a cumplir con trámites y permisos, lo que busca frenar el tráfico ilegal.

La IUCN advierte que, sin estas medidas, la Beaucarnea recurvata enfrenta un riesgo elevado de extinción en estado natural.

La conservación ex situ en instituciones internacionales permite mantener reservorios genéticos mientras se restauran hábitats y se promueven prácticas de cultivo responsable.

El reto es equilibrar el valor comercial y ornamental de la especie con la necesidad de preservar su existencia en México.

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