“Sin control”: Greenpeace alerta sobre daños a corredor arrecifal del Golfo de México por derrame de petróleo en Veracruz

La organización acusó que las acciones de limpieza han sido insuficientes y pidió al gobierno federal intervenir de inmediato

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Greenpeace acusó que las acciones
Greenpeace acusó que las acciones de limpieza han sido insuficientes. | Pemex

El derrame petrolero en el Golfo de México sigue expandiéndose, con impactos severos en los ecosistemas y comunidades, según alertó Greenpeace y organizaciones ambientalistas, quienes advirtieron que el daño al corredor arrecifal permanece sin control y requiere intervención urgente del gobierno para reparar las afectaciones.

La organización señaló que desde el 18 de marzo se han reportado manchas de chapopote en las costas de TamiahuaTuxpan y Cazones, en el norte de Veracruz, extendiéndose a lo largo de 630 kilómetros, casi toda la extensión del corredor arrecifal que se prolonga hasta Paraíso, en Tabasco.

De acuerdo con el comunicado de Greenpeace, en las últimas semanas se han acumulado reportes de playas contaminadas y especies afectadas, evidenciando un desastre ambiental de gran escala.

La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México publicó un mapa interactivo que identifica 51 sitios con presencia de hidrocarburos, de los cuales 42 se localizan en Veracruz y 9 en Tabasco.

Las cifras oficiales sobre el avance de la limpieza, proporcionadas por Pemex, no coinciden con la situación observada en las playas. La empresa reportó un avance del 85% en la limpieza, principalmente en Playa Barillas, Playa Linda y Jicacal.

No obstante, la Red Corredor Arrecifal y comunidades locales documentaron que 26 sitios no han recibido atención, mientras que en otros lugares la limpieza ha dependido únicamente de la población afectada.

Además, en los últimos días el arribo de petróleo se ha repetido en playas que ya habían sido intervenidas, lo que ha agravado la contaminación y generado la necesidad de nuevas acciones.

La atención de las autoridades se ha enfocado en playas turísticas, dejando sin intervención zonas alejadas y la Laguna del Ostión, hábitat de especies de flora y fauna de alto valor, entre ellas manglares y cangrejos protegidos.

El estado de los 125 arrecifes coralinos y rocosos que conforman el corredor permanece sin información oficial, mientras aproximadamente 16 mil familias pesqueras dependen de estos ecosistemas. 

Greenpeace subrayó que el uso de dispersores químicos debe evitarse, ya que provoca daños secundarios en especies como corales, moluscos y mamíferos marinos.

La emergencia ambiental se agrava por la proximidad de la temporada de anidación de cinco especies de tortugas marinas en peligro de extinción.

Hasta el momento se han encontrado siete tortugas, dos delfines, dos manatíes y un pelícano afectados por hidrocarburos, la mayoría sin vida.

Greenpeace y las organizaciones firmantes enfatizaron la vulnerabilidad de las comunidades pesqueras, indígenas y afrodescendientes, quienes han realizado labores de limpieza sin equipo ni capacitación adecuada, y han sufrido pérdidas económicas significativas por la suspensión de la pesca y el turismo.

A esto se suma, el señalamiento de que los apoyos oficiales al sector pesquero resultan insuficientes frente al impacto registrado y que la exposición a hidrocarburos plantea riesgos para la salud humana, incluyendo efectos tóxicos y alteraciones graves, según el comunicado.

La organización resaltó que las autoridades federales no han informado sobre la contención de la contaminación ni sobre el manejo de los residuos peligrosos recolectados y tampoco se ha esclarecido el origen del derrame ni se ha identificado a los responsables, pese a que existe la posibilidad de una fuga ocurrida en la Bahía de Campeche, que podría afectar a otras costas por el movimiento de las corrientes.

La Red Corredor Arrecifal y Greenpeace solicitaron al gobierno federal y a las autoridades competentes la aplicación inmediata de planes de contingencia y la declaración de zonas de emergencia ambiental, así como la ejecución de acciones coordinadas para la restauración y protección de los ecosistemas costeros y marinos.

Las organizaciones instaron a suspender temporalmente las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en la región y a garantizar la reparación de los daños, mientras pidieron a la sociedad civil sumarse a la vigilancia y documentación de la emergencia.