Periodista española que come insectos por todo el mundo confiesa que se enfermó tras estar en México

La viajera gastronómica Verónica Zumalacárregui reveló que su estómago no resistió el consumo constante de cada comida durante una visita a nuestro país

Guardar
Verónica Zumalacárregui aseguró que su
Verónica Zumalacárregui aseguró que su organismo no soportó varios días seguidos de comida picante durante su visita al país.

La gastronomía mexicana es reconocida a nivel mundial por su diversidad, intensidad de sabores y el uso abundante de ingredientes tradicionales. Sin embargo, para algunos visitantes extranjeros, adaptarse a su nivel de picante puede convertirse en todo un desafío. Así lo relató la periodista y creadora de contenido española Verónica Zumalacárregui, quien aseguró que durante una de sus visitas a México sufrió malestares estomacales después de consumir comida muy picante durante varios días consecutivos.

La comunicadora, conocida por su programa gastronómico Me voy a comer el mundo, ha recorrido más de 75 países explorando la cocina local de distintas culturas. Su proyecto se centra en experimentar con los sabores tradicionales de cada región, incluso aquellos que para muchos viajeros resultan extremos o poco comunes.

La conductora de un programa
La conductora de un programa de viajes contó que tras 15 días comiendo platillos picantes terminó con malestares estomacales.

En una entrevista concedida al diario argentino Clarín, la conductora explicó que su trabajo consiste en acercarse a las comunidades y probar sus platillos más representativos, sin importar si se trata de ingredientes inusuales o métodos de preparación poco familiares para los visitantes occidentales.

A lo largo de sus viajes, Zumalacárregui ha degustado alimentos muy distintos entre sí. Según relató, en Pekín, en China, llegó a probar escorpiones; en Vietnam comió grillos; mientras que en Colombia degustó las conocidas hormigas culonas. También mencionó que durante sus recorridos por Perú y varias regiones del sudeste asiático probó distintos tipos de gusanos y saltamontes, alimentos que forman parte de la tradición culinaria de esas zonas.

La creadora del programa “Me
La creadora del programa “Me voy a comer el mundo” narró algunas de las experiencias más intensas que vivió probando comida tradicional.

La periodista reconoció que, en algunos momentos, enfrentó sensaciones de rechazo antes de probar ciertos platillos. Entre los recuerdos que mencionó se encuentra la experiencia de ingerir una sopa preparada con pezuñas y tripas en Georgia, así como el momento en que decidió comer un escorpión en una calle de Pekín.

A pesar de esos momentos incómodos, aseguró que su filosofía al viajar se basa en mantener una actitud abierta frente a las tradiciones gastronómicas. En la conversación explicó que siempre ha sido “una persona sin prejuicios, abierta y tolerante”.

La periodista Verónica Zumalacárregui ha
La periodista Verónica Zumalacárregui ha probado comidas extremas en todo el mundo, pero confesó que la gastronomía mexicana fue un verdadero reto.

La conductora también destacó que una parte esencial de su trabajo consiste en convivir con las comunidades que visita. Como ejemplo, recordó una estancia en Jamaica, donde pasó tiempo con un grupo de rastafaris en la selva mientras recolectaban ingredientes directamente de la naturaleza para preparar sus alimentos.

No obstante, una de las experiencias que más llamó la atención de los lectores ocurrió durante su paso por México. La periodista relató que el consumo constante de comida picante le provocó molestias digestivas tras varios días de degustaciones.

“Me he enfermado alguna vez en México comiendo 15 días seguido picante”, relató.
La periodista Verónica Zumalacárregui ha
La periodista Verónica Zumalacárregui ha probado comidas extremas en todo el mundo, pero confesó que la gastronomía mexicana fue un verdadero reto.

También mencionó otro episodio que vivió en Paraguay mientras compartía alimentos con comunidades indígenas: “O después de tomar una sopa con indígenas en Paraguay porque no estaba acostumbrada al tipo de agua”.

A pesar de esas situaciones, Zumalacárregui señaló que con el paso del tiempo su organismo se ha ido adaptando a las distintas cocinas del mundo. Actualmente considera que su estómago “se hace cada vez más resistente”, lo que le permite continuar explorando sabores en diferentes rincones del planeta.