Veterinario narra encuentro con paciente therian que se identifica como perro: “Lo tuve que dormir”

El testimonio del profesionista en Tijuana abrió debate en redes sobre el auge de personas que se identifican como animales

Guardar
El profesionista relató su primera
El profesionista relató su primera experiencia atendiendo a una persona que se identifica como therian.

En días recientes, el término therian ha ganado notoriedad en plataformas digitales tras encuentros organizados en diversas partes del mundo, donde asistentes se presentaron caracterizados como animales y afirmaron identificarse como tales. En medio de esa conversación pública, el relato de un médico veterinario en Tijuana captó especial atención.

El profesionista compartió en video una experiencia que, aseguró, lo tomó por sorpresa durante una jornada habitual en su consultorio. Según explicó, todo transcurría con normalidad hasta que notó a una persona formada para consulta sin mascota a la vista. Intrigado, decidió preguntar el motivo de la visita.

“Y le dije: ‘buenos días, ¿en qué le puedo ayudar?’; me dijo: ‘es que vengo a consulta’. Claro, ¿trae a algún animalito? Y dice: ‘no, yo soy el animal’, me dice: ‘yo me identifico como un perro de la raza Alaskan Malamute’. Le dije: “bueno, vamos a dar la oportunidad a ver qué sale de esto”, comentó el veterinario.

El final de la historia
El final de la historia fue contado en tono humorístico, pero el video reavivó el debate sobre esta identidad.

El concepto therian proviene de therianthropy, término de origen griego relacionado con la idea de “bestia” y “humano”. Se utiliza para describir a personas que sostienen una conexión identitaria con una especie animal específica. A diferencia de un disfraz ocasional o una actividad artística, quienes adoptan esta identidad suelen considerarlo parte integral de su vida cotidiana.

De acuerdo con el testimonio, tras aceptar la consulta, procedió a realizar preguntas clínicas básicas. Durante la conversación, el paciente manifestó sentirse estable, aunque detalló ciertos comportamientos nocturnos y dificultades para interactuar socialmente. También señaló que experimentaba impulsos como caminar de un lado a otro y emitir sonidos durante la noche.

El veterinario decidió entonces indagar sobre la edad del visitante. “Tengo 38 años”, dijo el paciente. A partir de esa respuesta, el especialista relató que intentó traducir esa cifra a la esperanza de vida promedio de la raza mencionada, lo que en tono humorístico lo llevó a concluir que el “paciente” superaría el siglo de edad en términos humanos. Bajo esa lógica, bromeó con que podría tratarse de un caso de demencia senil.

El propio médico dejó claro que la parte final del relato tenía un enfoque humorístico. No obstante, su narración se volvió viral y abrió debate en redes sociales sobre la visibilidad creciente de las comunidades therian y la forma en que distintos sectores reaccionan ante ellas.

Mientras el fenómeno continúa generando conversación digital, el video suma reproducciones y comentarios divididos entre sorpresa, incredulidad y curiosidad.