Tres sencillas actividades para cuidar la salud cognitiva a partir de los 50 años

La memoria, la atención y otras funciones pueden mostrar cambios a partir de la quinta década, pero hay acciones que amortiguan el impacto

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Sencillos hábitos contribuyen a cuidar
Sencillos hábitos contribuyen a cuidar la salud cognitiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

A partir de los 50 años, el cerebro comienza a experimentar una serie de transformaciones vinculadas con el envejecimiento, que pueden influir en la memoria, la atención y otras funciones cognitivas.

De acuerdo con el National Institute on Aging(NIA), se produce una reducción progresiva en la densidad de neuronas, una menor eficiencia en las conexiones cerebrales y una disminución en la producción de neurotransmisores, lo que se traduce en una menor agilidad mental y capacidad de aprendizaje.

Estos cambios forman parte del proceso natural de envejecimiento cerebral, aunque su intensidad y consecuencias pueden variar considerablemente entre las personas según factores genéticos, ambientales y de estilo de vida.

El deterioro cognitivo asociado a la edad puede manifestarse en olvidos frecuentes, dificultades para concentrarse o una reducción en la velocidad de procesamiento de la información.

El ejercicio físico regular está
El ejercicio físico regular está asociado con mejor salud cognitiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Alzheimer’s Association señala que, si bien estos síntomas pueden ser leves y no interferir de manera significativa en la vida cotidiana, en algunos casos pueden evolucionar hacia cuadros más severos, como el deterioro cognitivo leve o la demencia.

La evidencia científica actual resalta la importancia de adoptar hábitos saludables y estrategias de estimulación cerebral para ralentizar el avance de estos procesos y preservar la funcionalidad y la calidad de vida en la adultez.

En la quinta década de vida, diversas actividades han demostrado tener un impacto positivo en la salud cognitiva, ayudando a ralentizar el deterioro mental y a reducir el riesgo de demencia.

Aprender un idioma es un
Aprender un idioma es un hábito avalado por la ciencia para cuidar la memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hacer para mejorar la salud cognitiva

Las siguientes recomendaciones se sustentan en estudios académicos y organismos de salud internacionales:

  • Ejercicio físico regular: La actividad física, como caminar, nadar o realizar ejercicios aeróbicos, se asocia con un menor riesgo de deterioro cognitivo. El National Institute on Aging señala que el ejercicio mejora el flujo sanguíneo cerebral y estimula la formación de nuevas conexiones neuronales, contribuyendo a preservar la memoria y otras funciones mentales.
  • Entrenamiento mental y aprendizaje continuo: Participar en actividades que desafíen el cerebro, como aprender un idioma, resolver crucigramas o tocar un instrumento, favorece la neuroplasticidad y puede retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Según la Alzheimer’s Association, el estímulo intelectual regular protege contra el deterioro cognitivo leve.
  • Vida social activa: Mantener relaciones sociales frecuentes y participar en actividades grupales reduce el riesgo de deterioro cognitivo. Estudios publicados en la revista Neurology y por el National Institute on Aging muestran que la interacción social estimula funciones cerebrales y ayuda a prevenir el aislamiento, factor de riesgo para la demencia.