Cuando Venustiano Carranza garantizó el reparto agrario en plena Revolución Mexicana

El marco legal instituido hace más de un siglo sentó las bases para la reorganización rural

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El decreto de 1915 anuló
El decreto de 1915 anuló enajenaciones ilegales de tierras y facilitó la dotación de terrenos a pueblos sin títulos mediante expropiación. Foto: INEHRM.

La Ley Agraria de 1915, promulgada por Venustiano Carranza en un contexto de agitación revolucionaria, definió las bases para la redistribución de la tierra en México y sentó los pilares de la organización social agraria que aún rigen el campo nacional.

Dicha legislación agraria no solo respondió a la necesidad social de restaurar derechos colectivos históricos sobre la tierra; creó la figura del ejido para atender las demandas que alimentaron la Revolución Mexicana.

De acuerdo con la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, el espíritu de la Ley Agraria de Carranza se trasladó al artículo 27 de la Constitución de 1917, regulando la tenencia y restitución de tierras comunales. El texto reconoció explícitamente el despojo de propiedades comunales, una causa profunda del malestar campesino, y estableció mecanismos para revertir este proceso.

¿Qué decía la Ley Agraria de 1915?

El artículo 27 constitucional incorporó
El artículo 27 constitucional incorporó los principios de tenencia y restitución de tierras comunales a partir de la Ley Agraria de 1915. (SICT México)

La Ley Agraria de 1915 de Carranza declaró nulas todas las enajenaciones ilegales de tierras, aguas y montes comunales realizadas desde 1876 hasta el momento de la promulgación, tanto por autoridades estatales como federales. Además, permitió a los pueblos sin ejidos, o imposibilitados de reclamarlos por falta de títulos, obtener la dotación necesaria a través de la expropiación de tierras colindantes a cargo del Gobierno nacional

Para la restitución o dotación era necesaria la intervención de tres niveles de comisiones: una Comisión Nacional Agraria, comisiones locales en cada estado y comités particulares ejecutivos. Estas entidades gestionaban las solicitudes, identificaban y delimitaban los terrenos y aseguraban la entrega provisional a los beneficiarios.

Las resoluciones de los gobernadores o jefes militares tenían carácter provisional, pero se ejecutaban de inmediato, y posteriormente la Comisión Nacional Agraria confirmaba o modificaba las medidas, expidiendo los títulos correspondientes. Quienes se consideraban afectados por dichas resoluciones podían acudir a los tribunales en el plazo de un año, aunque una sentencia favorable solo autorizaba la compensación, sin revertir la restitución realizada.

Panorama actual del campo mexicano

México ocupa el lugar 11
México ocupa el lugar 11 en producción mundial de alimentos y obtuvo más de 1 billón 336 mil millones de pesos en valor agropecuario en 2021. Crédito: JUAN PABLO ZAMORA/SADER/CUARTOSCURO

Más de un siglo después, las repercusiones de esta legislación se evidencian en el sector agroalimentario robusto: el país ocupa la posición 11 en producción mundial de alimentos, 17 en pesca y acuicultura, y logró en 2021 un valor agregado en producción agrícola, pecuaria y pesquera de 1 billón 336 mil 086 millones de pesos, según datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera.

En 2021, México alcanzó una producción agrícola de 268.6 millones de toneladas —un incremento del 1.3% frente al año anterior—, 24.1 millones en productos pecuarios (2.2% más) y 2 millones en pesca y acuacultura (1.6% superior al ciclo previo

El país lidera la producción mundial de aguacate y zarzamora, ocupa el segundo lugar global en chile verde, frambuesa y limón, y está entre los cinco principales productores de fresa, papaya y pepino, entre otros. En el ámbito pecuario y pesquero, se sitúa como cuarto productor mundial de pulpo y sexto en carne de ave, bovino y huevo para plato.

En términos de exportaciones, México registró en 2021 su mayor venta internacional de productos agroalimentarios, con 44 mil 687 millones de dólares y un saldo favorable en la balanza comercial de 7 mil 438 millones de dólares, posicionándose como el séptimo exportador mundial del sector.