Residencias premium: qué buscan hoy quienes invierten en propiedades de lujo

La ubicación y la calidad constructiva siguen siendo claves, pero los amenities, la hospitalidad y las opciones para generar ingresos ganan protagonismo

Terraza exterior con piscina, reposeras a rayas, sofás curvos, fogón central, palmeras y suelo con diseño geométrico frente a un edificio
El área de piscina del complejo SLS Punta del Este integra reposeras a rayas, sillones curvos y palmeras junto a la fachada del edificio residencial.
Guardar

En el ámbito de bienes raíces, el segmento de alta gama atraviesa una transformación en la que la ubicación, la calidad constructiva y los valores por metro cuadrado conviven con nuevas demandas vinculadas al bienestar, los servicios y las oportunidades de inversión.

Dentro de este escenario, las claves para comprar una propiedad premium incluyen tanto el análisis de sus características como la evaluación del potencial para conservar su valor a largo plazo.

La definición de lujo también está cambiando. Los compradores hoy también prestan atención a cómo un desarrollo puede simplificar la vida cotidiana y ofrecer alternativas para rentabilizar una inversión.

“La calidad constructiva sigue siendo fundamental, pero cada vez pesa más la vida que se le da a un proyecto a través de sus servicios y amenities”, explica Julieta Ginevra, directora de GNV Group, desarrolladora con más de seis décadas de trayectoria en la Argentina y presencia en Puerto Madero y Punta del Este.

Vista aérea de un rascacielos oscuro, varios edificios residenciales, calles asfaltadas y un parque con senderos de diseño geométrico
Harbour Tower, una de las propuestas de GNV dentro del mercado inmobiliario (GNV)

Usos mixtos: vivir, trabajar y disfrutar en un mismo lugar

Una de las tendencias que gana protagonismo es la integración de viviendas, oficinas, comercios y espacios de esparcimiento dentro de un mismo complejo. El objetivo es reducir los traslados y facilitar el acceso a distintas prestaciones sin depender del automóvil.

En esa línea, GNV Group cuenta con Madero Harbour: un desarrollo que ocupa ocho hectáreas e integra seis edificios construidos, residencias, oficinas del World Trade Center, 12.000 metros cuadrados de locales comerciales, cocheras, un helipuerto y una plaza.

Su propuesta reúne gastronomía, diseño y servicios, con establecimientos como Jumbo, Café Marmi, Masunori y Osten Restaurante, además de BRAVA Wellness Club. Habrá 107 locales y tres niveles de shopping.

“El que vive allí resuelve su día a pie”, señala Ginevra. La frase sintetiza una lógica urbanística en la que el valor de una propiedad también está relacionado con su entorno y con la posibilidad de acceder a distintas actividades dentro de un mismo distrito.

Esta búsqueda también se refleja en nuevos proyectos residenciales. Osten Tower II, la segunda etapa de la propuesta vinculada a la marca Osten, tendrá 33 pisos y unidades desde 47 a 310 metros cuadrados, entre suites y departamentos de cuatro ambientes.

Con entrega prevista para 2029, ofrece valores desde USD 230.000 y, según la información difundida por la desarrolladora, ya comercializó el 50% de sus unidades.

El edificio incorporará gimnasio, sauna, cancha de pádel y pickleball, espacios de coworking, rooftop pool, relax room, outdoor fitness y valet parking. La combinación de prestaciones residenciales, laborales y recreativas apunta a responder a un comprador que prioriza comodidad, flexibilidad y servicios integrados.

Balcones curvos con barandillas de vidrio y mobiliario junto a una vista de rascacielos iluminados y un cuerpo de agua al anochecer
Osten Tower II es un proyecto que tendrá 33 pisos y unidades desde 47 a 310 metros cuadrados (GNV)

Wellness y longevidad: el bienestar como parte de la vivienda

Los amenities también evolucionaron. Mientras que el gimnasio, la piscina y los espacios comunes forman parte de la oferta tradicional de los edificios de alta gama, algunos desarrollos avanzan hacia propuestas integrales de bienestar, con instalaciones destinadas al entrenamiento, la recuperación física y el descanso.

En marzo abrió BRAVA Wellness Club en Madero Harbour, una incorporación que amplía las prestaciones disponibles en el distrito. En paralelo, Osten Tower II contará con su propio centro de bienestar y sauna.

La tendencia también se extiende a Punta del Este, donde SLS Punta del Este Hotel & Residences prevé un Wellness & Longevity Club con gimnasio equipado por Technogym, salas de pilates y yoga, saunas, espacios de tratamiento, piscinas cubiertas y descubiertas, jacuzzis y un health bar.

La incorporación de estas prestaciones responde a una concepción del lujo asociada con el tiempo y la calidad de vida. En lugar de limitarse a ofrecer espacios exclusivos, los desarrolladores buscan reunir servicios que antes requerían desplazamientos a distintos establecimientos.

Para el comprador, esta infraestructura puede representar un diferencial al comparar propiedades. No obstante, la evaluación de una unidad requiere considerar también los costos de mantenimiento y las expensas que demanda sostener esos servicios, un aspecto especialmente relevante en edificios con instalaciones de alta complejidad.

Vista aérea de edificios acristalados de gran altura, una construcción con grúa, calles con árboles y vegetación costera bajo el cielo azul
Madero Harbour ocupa ocho hectáreas e integra seis edificios construidos, residencias, oficinas del World Trade Center (GNV)

El respaldo de una marca en el mercado inmobiliario

Otra tendencia es la expansión de las branded residences, residencias asociadas con marcas reconocidas que combinan una propuesta inmobiliaria con estándares de servicio vinculados a la hotelería.

En Madero Harbour, Osten pasó de ser una marca gastronómica a extenderse al segmento residencial, con torres que incorporan prestaciones de estilo hotelero. En Uruguay, SLS Punta del Este Hotel & Residences llevará este concepto a un desarrollo que combinará viviendas y hotel bajo la marca SLS, perteneciente al grupo Ennismore/Accor.

El proyecto estará ubicado en Playa Brava y contempla dos torres de 24 pisos, un hotel de 80 habitaciones, dos restaurantes, un rooftop bar, cancha de pádel y kids club. La apertura está prevista para 2029. Las residencias tendrán superficies de entre 68 y 224 metros cuadrados, con valores desde USD 313.000. De acuerdo con los datos de GNV Group, la primera torre ya vendió el 41% de sus unidades.

La propuesta contempla que los propietarios accedan a los servicios del hotel, operado por Hotel Equities, y a beneficios vinculados con el programa de fidelización Accor Live Limitless. De este modo, la vivienda se combina con prestaciones que exceden el uso estrictamente residencial.

Este formato puede resultar atractivo para compradores que priorizan servicios y una experiencia diferenciada. Se trata de un elemento clave para analizar una inversión, junto con la ubicación, el precio de entrada, los gastos operativos y las condiciones contractuales.

Alternativas para invertir sin administrar el alquiler

La búsqueda de rentabilidad también impulsa nuevos modelos de comercialización. En particular, los programas de renta gestionada apuntan a propietarios que desean obtener ingresos por el alquiler de su unidad sin ocuparse directamente de las tareas operativas.

En ese sentido, SLS Punta del Este Hotel & Residences incorporará un programa de alquiler administrado por Hotel Equities. Según la propuesta informada por la desarrolladora, los propietarios también tienen una opción que consiste en utilizar sus unidades durante 45 días al año y destinarlas al arrendamiento el resto del tiempo.

El operador tendrá a su cargo las reservas, la limpieza, el mantenimiento y la atención de los huéspedes, además de la gestión de las expensas contemplada en el programa. “La unidad se puede vender a quien busca un lugar para vivir y también a quien busca una inversión que ya genera renta. Eso amplía el mercado de compradores”, explica Ginevra.

Qué evaluar antes de comprar una propiedad premium

La diversificación de propuestas amplía las alternativas para quienes buscan una vivienda de alta gama o una inversión inmobiliaria. Sin embargo, la incorporación de servicios, marcas y esquemas de alquiler no reemplaza los criterios básicos de análisis.

La trayectoria del desarrollador, la documentación del inmueble, los permisos de obra y las condiciones contractuales son aspectos centrales, sobre todo en las compras en pozo. También conviene evaluar la calidad de los materiales, la distribución de los ambientes, la orientación, el aislamiento acústico y térmico y la disponibilidad de cocheras, según las características de cada unidad.

Un edificio con numerosos amenities puede ofrecer una experiencia diferencial, pero también implica gastos recurrentes que deben incorporarse al presupuesto. Con respecto a esto, las expensas de SLS están estimadas a 6 dólares con 20 centavos, lo cual es relativamente bajo para el mercado, ya que el hotel absorbe costos de las áreas comunes.

“De Puerto Madero a Punta del Este, nuestra visión es la misma: diseñar proyectos donde la gente viva mejor y su inversión esté respaldada. Anticipar estas tendencias e incorporarlas desde el diseño es lo que hace que un proyecto conserve su valor en el tiempo”, concluye la directora de GNV Group.