Florida seguirá permitiendo bodas entre primos hermanos

La falta de acuerdo legislativo impidió que avanzara una iniciativa para prohibir los matrimonios consanguíneos, por lo que la normativa actual continúa vigente mientras se prevé que el tema sea retomado en próximas sesiones

Guardar
El debate sobre el matrimonio
El debate sobre el matrimonio entre primos hermanos en Estados Unidos expone tensiones entre tradiciones culturales, argumentos médicos y cambios en las leyes estatales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las bodas entre primeros primos seguirán permitidas en Florida tras la falta de consenso legislativo que, la semana pasada, bloqueó y provocó la caída de una iniciativa para prohibir esos matrimonios a nivel estatal. Aunque los promotores del veto anticipan que el tema volverá a ser debatido el próximo año, la legislación no prosperó porque formaba parte de un proyecto más amplio de salud pública que no fue aprobado.

Según informó New York Post, la posibilidad de restringir legalmente estos enlaces matrimoniales volvió a discusión en un contexto nacional: solo 16 estados, incluyendo Florida, permiten actualmente el matrimonio entre primos hermanos sin limitaciones.

La medida, impulsada por el representante estatal Dean Black, pretendía situar a Florida en sintonía con la mayoría de los estados del país, donde prohibir los matrimonios consanguíneos es norma consolidada desde mediados del siglo XIX.

Black incorporó la enmienda sobre uniones entre primos al proyecto general del Departamento de Salud, según detalló el medio local de Florida Florida Politics. Si bien en las primeras deliberaciones no hubo oposición específica a la propuesta, finalmente quedó descartada debido a otros desacuerdos sobre el texto base y el vencimiento de los plazos parlamentarios.

Black expresó a Action News Jax, canal de noticias local, su intención de retomar el debate: “Creo que debemos hacer lo correcto para los floridanos aquí. Debería volver ya sea como proyecto autónomo o adjunto a otra ley. Lo veremos”.

En la legislatura de Florida,
En la legislatura de Florida, la discusión sobre prohibir las bodas entre primos hermanos se reactivó tras el fracaso de una reciente iniciativa parlamentaria (Google Maps)

Uniones entre primos: legalidad y cifras en Estados Unidos y otros países

El matrimonio entre primeros primos es poco frecuente en Estados Unidos: solo una de cada 500 uniones corresponde a esta categoría, de acuerdo con cifras citadas por Florida Politics. Gran parte de la sociedad estadounidense rechaza este tipo de enlace, en parte por razones morales y biológicas.

A pesar de que todavía 19 estados permiten los matrimonios consanguíneos, el 80 % de los estados cuentan con alguna restricción. En los estados donde está permitido, como Nueva York, Massachusetts, Nueva Jersey y California, no existen impedimentos adicionales.

Por su parte, 32 estados prohíben estos matrimonios en forma absoluta, aunque en algunos casos se admiten excepciones específicas, como cuando uno de los contrayentes es infértil, según la plataforma legal LegalMatch.

Las restricciones estatales conectan con un debate de larga data en torno a la consanguinidad y el incesto. Aunque la ley estadounidense suele reservar el término incesto para vínculos de parentesco más directo —padres e hijos, hermanos, abuelos y nietos—, en muchos estados la unión entre primos entra en esa categoría, como indica LegalMatch. Las sanciones por infringir la norma pueden ser elevadas, incluyendo penas de prisión de hasta cadena perpetua, dependiendo de la jurisdicción y el parentesco.

La diversidad de criterios en
La diversidad de criterios en torno a la legalidad de las uniones consanguíneas refleja diferencias sociales, religiosas y demográficas tanto en Estados Unidos como en otras regiones del mundo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fundamentación histórica y religiosa de los vetos

El rechazo social e institucional al matrimonio entre primos se consolidó en Estados Unidos entre 1858 y 1925, periodo en el que más de 20 estados establecieron formalmente estas prohibiciones.

Según un análisis de American Reporter, la tradición inicial estadounidense no contemplaba restricciones para este tipo de uniones, en línea con la herencia compartida por las colonias fundacionales y otras sociedades occidentales. Con el tiempo, sin embargo, las legislaciones estatales adoptaron posiciones más restrictivas.

Estas posturas tienen raíces históricas en contextos religiosos y políticos. La Iglesia Católica, preocupada por evitar el nepotismo, desaprueba la práctica desde el siglo VI y las confesiones protestantes mantuvieron actitudes ambivalentes, aunque por lo general se mostraron socialmente reacias a estos enlaces.

En la Inglaterra protestante, el derecho civil aceptaba cierto margen para las uniones entre primos, aunque fuera de la aristocracia —donde estas bodas respondían a intereses patrimoniales— nunca fue una práctica extendida. El investigador George Darwin estimó que, en el siglo XIX en Gran Bretaña, 1 de cada 20 matrimonios entre aristócratas, y 1 de cada 50 entre la clase común, era entre primos hermanos.

El debate legal y social sobre la legitimidad de estos matrimonios se intensificó en años recientes, en buena parte por el impacto de la inmigración, que ha traído consigo costumbres de países donde esta práctica es más aceptada. Por ejemplo, en Gran Bretaña se calcula que 3 % de los matrimonios involucra a primos hermanos —un porcentaje que puede ascender al 50 % en comunidades específicas, como la paquistaní— según American Reporter.

Las restricciones históricas al matrimonio
Las restricciones históricas al matrimonio entre primos han respondido a preocupaciones sobre el nepotismo, la salud pública y la moral religiosa, con enfoques distintos entre confesiones cristianas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Riesgos médicos y motivaciones biológicas detrás de las restricciones

Más allá de los argumentos éticos y religiosos, la objeción contemporánea más invocada contra los matrimonios entre primos es la evidencia genética. De acuerdo con investigaciones publicadas en febrero por la Universidad de Bradford, los descendientes de estos enlaces tienen el riesgo doble de trastornos recesivos respecto a la población general: 6 % frente a 3 %.

El estudio también señala una mayor prevalencia de dificultades en el aprendizaje y desarrollo del lenguaje. Mirror documentó que, aunque existen casos conocidos sin complicaciones —como Angie Peang y Michael Lee, primos y padres de un hijo sano—, la probabilidad de muerte infantil o neonatal casi se duplica en comparación con la descendencia de parejas no emparentadas, según la recopilación de datos de la investigación.

La explicación biológica reside en la transmisión de genes recesivos. Aunque una sola copia de un gen defectuoso normalmente no desencadena enfermedades, en parejas emparentadas la posibilidad de que ambos progenitores compartan una mutación rara aumenta considerablemente; así se eleva el riesgo de patologías genéticas hereditarias, como la fibrosis quística.

La historia de Angie Peang
La historia de Angie Peang y Michael Lee visibilizó los desafíos sociales y familiares que enfrentan quienes deciden formalizar una relación entre primos hermanos en contextos donde la práctica es poco aceptada (Facebook/Angie Peang)

Marco legal comparado y perspectivas futuras en Florida

Florida, junto a otros 15 estados, permite el matrimonio entre primos sin restricciones, aunque la tendencia nacional —y la internacional en países de mayoría católica, como España, Francia o Italia— es prohibir o limitar la práctica. En Estados Unidos, el debate se vio reactivado por la creciente diversidad cultural derivada de la inmigración, lo que renovó la discusión pública y legislativa.

Datos históricos del New York Post muestran que el matrimonio entre primos era legal en todos los estados existentes durante la Guerra Civil.

La iniciativa legislativa reciente en Florida fracasó no por un rechazo específico a la propuesta, sino debido a la falta de acuerdo sobre el proyecto general de salud al que estaba anexada. Por ahora, la ausencia de prohibición mantiene a Florida entre los estados que autorizan estas uniones.