Desempleo y subempleo: los desafíos de los recién graduados universitarios según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York

El estudio, basado en el censo de 2024, muestra cómo las transformaciones tecnológicas y sociales alteran las expectativas de empleo y remuneración para los jóvenes titulados en Estados Unidos

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Un grupo de recién graduados
Un grupo de recién graduados universitarios con birretes y togas muestra frustración ante las cifras de desempleo y subempleo, reflejando las dificultades del mercado laboral en Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las cifras de desempleo y subempleo entre los recién graduados universitarios en Estados Unidos reflejan transformaciones profundas en el mercado laboral.

Según el estudio más reciente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el 5,6% de estos jóvenes carece de empleo, un porcentaje inferior al 7,8% registrado en quienes no poseen título universitario, pero superior al 3,1% observado entre los trabajadores titulados de mayor edad y al 4,2% correspondiente a la población adulta en general.

La investigación, basada en datos del Censo de Estados Unidos de 2024, abarca a personas de entre 22 y 27 años que concluyeron estudios universitarios y compara sus resultados laborales con los de la población general.

El informe examina tanto el desempleo como el subempleo y los ingresos iniciales en 73 disciplinas universitarias distintas.

Los datos muestran que la tasa más alta de desempleo corresponde a los egresados de antropología, con un 7,9%. A continuación se sitúan las carreras de ingeniería informática (7,8%), bellas artes (7,7%), artes escénicas (7%), informática (7%), arquitectura (6,8%), historia del arte (6,7%), física (6,6%), educación infantil (6,6%) y estudios ambientales (6,3%).

Un joven graduado muestra una
Un joven graduado muestra una expresión de incertidumbre y preocupación mientras sostiene su diploma durante una ceremonia de graduación universitaria, rodeado de otros graduados que aplauden con entusiasmo. La emotiva escena refleja la mezcla de emociones que muchos estudiantes experimentan al terminar sus estudios y enfrentar un futuro incierto en el mercado laboral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este escenario destaca en campos tradicionalmente vinculados a buenas perspectivas laborales, como la ingeniería informática y la informática, que ahora exhiben cifras similares a las de disciplinas artísticas.

El estudio advierte que la irrupción de la inteligencia artificial podría estar redefiniendo las oportunidades profesionales para estos perfiles, desafiando la supuesta estabilidad de determinadas ramas técnicas.

El subempleo afecta al 42% de los recién titulados, la cifra más alta desde 2020. Bajo esta categoría, el informe incluye a quienes ocupan empleos que no requieren formación universitaria, calculado según la proporción de graduados en cada puesto.

Las áreas de artes, humanidades y ciencias sociales concentran los porcentajes más elevados de subempleo.

La cifra máxima corresponde a la carrera de justicia penal, con un 65,8%, seguida de artes escénicas (63,9%), bellas artes (58,9%), ocio y hostelería (58,1%), agricultura (57,1%), antropología (55,3%), artes liberales (54,6%), lenguas extranjeras (54%), ciencias animales y vegetales (53,5%) y comunicaciones (53%).

Recién graduados universitarios en Estados
Recién graduados universitarios en Estados Unidos se enfrentan a un desafiante mercado laboral, evidenciado por el desempleo, el subempleo y la creciente carga de la deuda estudiantil. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe señala que, aunque estas tasas reflejan un nivel de precariedad, no constituyen el único parámetro relevante. Los salarios iniciales presentan un panorama diferente: los ingenieros informáticos registran la mediana más elevada, con USD 90.000.

La ingeniería en computación se ubica cerca, con USD 87.000. Nueve de las diez carreras mejor remuneradas al comienzo corresponden a ramas de ingeniería o servicios de construcción.

En el otro extremo, las carreras con menor desempleo sorprenden por su perfil: educación especial (0,7%), educación diversa (1,1%), educación primaria (1,2%), agricultura (1,4%), lenguas extranjeras (1,6%), geografía (1,6%), tecnologías de ingeniería (1,7%), servicios sociales (1,9%), enfermería (2,1%) y educación secundaria (2,1%).

El rendimiento de la enfermería era previsible por la demanda constante de personal sanitario. No obstante, la notoria presencia de especialidades educativas y sociales entre las tasas más bajas de desempleo resulta menos anticipada.

El informe advierte que el alto nivel de empleo en estos sectores suele implicar una compensación en los ingresos. Varias de estas carreras se ubican entre las peor pagadas al inicio, con salarios varios miles por debajo de los USD 58.000 de ingreso medio para recién graduados.

La disparidad entre tasas de empleo, subempleo y niveles salariales revela la complejidad del mercado laboral para los jóvenes universitarios.

Jóvenes graduados y profesionales se
Jóvenes graduados y profesionales se agrupan frente a carteles de 'bajos salarios' y 'mercado saturado', mientras intentan avanzar por una escalera de billetes que simboliza las dificultades económicas. Entre certificados de diferentes carreras y objetos representativos de cada profesión, la ilustración destaca los retos actuales del mercado laboral, la sobrecualificación y la dificultad de acceso a empleos bien remunerados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mientras que las carreras técnicas ofrecen altos ingresos y bajo subempleo, algunas enfrentan incertidumbre por la transformación tecnológica.

En contraste, los títulos en educación y ciencias sociales garantizan empleo, aunque con remuneraciones inferiores a la media.

El informe observa que muchos graduados de ingeniería, al igual que enfermeros, suelen rechazar puestos por debajo de su cualificación, confiados en acceder a mejores posiciones a mediano o largo plazo.

Estas tendencias, recogidas por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, ilustran la necesidad de ajustar expectativas y estrategias educativas entre quienes ingresan al mercado laboral, en un entorno donde las reglas cambian al ritmo de la tecnología y las demandas sociales.