Todo sobre el EES: el nuevo sistema biométrico que sustituye al pasaporte tradicional y cambiará cómo se entra y sale de la Unión Europea

Los viajeros de fuera de la UE deberán registrar datos biométricos en cada paso de frontera, acelerando futuros viajes, pero exigiendo más tiempo en el primer acceso

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Un DNI, un pasaporte y un control biométrico en el aeropuerto
El nuevo sistema biométrico que sustituye al pasaporte tradicional cambiará cómo se entra y sale de la Unión Europea

La Unión Europea da un giro definitivo en el control de sus fronteras exteriores con la implantación del EES (Entry/Exit System o Sistema de Entrada y Salida), un sistema digital automatizado que promete revolucionar la manera en la que los viajeros no comunitarios acceden y salen de la zona Schengen. Desde el pasado 12 de octubre de 2025, el EES está en fase de despliegue y, según el calendario oficial, estará plenamente operativo en toda la UE a partir de este 10 de abril de 2026. Esta nueva herramienta sustituye el tradicional sellado manual de pasaportes por un registro biométrico más seguro y eficiente, que facilitará los trámites y reforzará la seguridad en los cruces fronterizos.

Con esta medida, la UE pretende agilizar los controles, evitar fraudes y mejorar el seguimiento de los tiempos de estancia de los visitantes de terceros países. El proceso implica la toma de huellas dactilares y una fotografía facial, junto al escaneo del pasaporte, en terminales automáticas instaladas en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos terrestres. El cambio es especialmente relevante para quienes viajan por turismo o negocios y no son residentes legales en ningún país comunitario, ya que su entrada y salida quedará registrada digitalmente y de forma centralizada.

¿Cómo funciona el nuevo EES y a quién afecta?

El EES se aplica a todas las fronteras exteriores de la zona Schengen y está dirigido a ciudadanos de terceros países que entren para estancias cortas (hasta 90 días). Al llegar, los viajeros deben utilizar las nuevas terminales automáticas: primero escanean su pasaporte, luego se les toma una fotografía facial y, finalmente, se registran sus huellas dactilares (salvo en menores de 12 años, que quedan exentos de este requisito).

El control biométrico en los aeropuertos españoles
Puesto de control biométrico en los aeropuertos españoles

Este procedimiento tiene como objetivo reemplazar el sellado manual del pasaporte, proporcionando un control digital mucho más preciso de las entradas y salidas. Durante la primera visita, el proceso puede ser más lento, ya que es necesario registrar los datos biométricos por vez primera. Sin embargo, en futuros viajes el sistema permitirá una entrada y salida mucho más rápida, ya que bastará con la verificación de los datos previamente almacenados. El registro se realiza tanto a la entrada como a la salida del espacio Schengen, permitiendo a las autoridades conocer en todo momento el tiempo exacto que cada viajero permanece en el territorio y detectar automáticamente cualquier infracción de los límites de estancia.

Seguridad, excepciones y privacidad de los datos

Viajero en un aeropuerto (Adobe Stock).
Viajero en un aeropuerto (Adobe Stock).

Uno de los puntos fuertes del EES es su enfoque en la seguridad y el respeto a la privacidad. Los datos biométricos y de viaje registrados se conservan durante tres años y solo pueden ser consultados por las autoridades competentes para fines de control fronterizo y seguridad. La negativa a proporcionar los datos requeridos supone la imposibilidad de entrar en el territorio Schengen.

Existen excepciones importantes: los residentes legales en países de la Unión Europea que presenten su permiso de residencia no tienen que pasar por este control biométrico, lo que facilita la vida a quienes, por motivos de trabajo o familia, cruzan frecuentemente las fronteras exteriores de la UE.

La implementación del EES es gradual y se extiende durante seis meses desde el inicio del despliegue en octubre de 2025. Durante este periodo, los viajeros pueden encontrar diferencias en la velocidad y el grado de automatización de los controles, dependiendo del país y el punto fronterizo. Sin embargo, a partir de abril de 2026, el sistema será obligatorio y plenamente funcional en toda la Unión Europea.

Ventajas, retos y recomendaciones para el viajero

El principal beneficio del EES es la mayor rapidez y fiabilidad en los controles de frontera. Al eliminar el sellado manual, se reducen los errores y se evitan fraudes relacionados con la manipulación de pasaportes. Además, el seguimiento digital del tiempo de estancia contribuirá a combatir la inmigración irregular y reforzará la cooperación policial entre los Estados miembros.

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No obstante, el primer registro puede resultar algo más lento, por lo que se recomienda a los viajeros no comunitarios que planeen entrar en el espacio Schengen prever tiempo adicional la primera vez que utilicen el sistema. En futuras visitas, el proceso será mucho más ágil. Para quienes tengan dudas, se aconseja consultar la web oficial de la UE o de las autoridades fronterizas nacionales antes de viajar, especialmente durante los primeros meses de aplicación, cuando pueden producirse pequeños ajustes operativos.