Uno de los pueblos más bonitos y secretos de Castilla-La Mancha: una plaza mayor única, una iglesia renacentista y un increíble carnaval

Esta localidad sorprende al viajero gracias a su rico conjunto patrimonial y a su espectacular carnaval declarado Fiesta de Interés Regional

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Tarazona de la Mancha, en
Tarazona de la Mancha, en Albacete (Turismo de Albacete).

En el corazón de la provincia de Albacete, la llanura manchega se extiende entre viñedos, campos de cultivo y pueblos que conservan intacta la esencia de Castilla-La Mancha. Cada localidad, salpicada de historia y tradiciones, invita a descubrir un modo de vida pausado y hospitalario que se mantiene inalterable al paso del tiempo.

Entre todos estos destinos, Tarazona de la Mancha sorprende al viajero por su autenticidad, su riqueza patrimonial y el carácter alegre de sus habitantes. Sus calles y plazas, su arquitectura singular y su vibrante calendario festivo lo convierten en uno de los pueblos más atractivos y representativos de la región.

Una Plaza Mayor que es historia viva

El centro neurálgico de Tarazona de la Mancha es su Plaza Mayor, considerada una de las más singulares de la región y declarada Conjunto Histórico-Artístico. Construida en el siglo XVII, la plaza destaca por su trazado rectangular, sus balcones corridos de madera y los amplios aleros que evocan el estilo colonial. Los arcos de piedra enmarcan las entradas a las calles colindantes, reforzando la sensación de estar en un enclave único y acogedor.

Junto a la plaza se alza la iglesia de San Bartolomé, de origen renacentista y con una torre que se ha convertido en uno de los símbolos visuales del municipio. Pasear por los alrededores permite descubrir casonas hidalgas con portadas barrocas, magníficas rejas de forja y ermitas llenas de arte, como la de San Roque, decorada con policromías rococó, o la de San Antón, rematada por una torre de chapitel barroco. Cada detalle arquitectónico refleja siglos de historia y la evolución de un pueblo que fue parte del Consejo de Alarcón en la Edad Media y capital del Corregimiento bajo el reinado de Carlos III.

Cultura, fiestas y tradiciones que laten todo el año

Tarazona de la Mancha, en
Tarazona de la Mancha, en Albacete (Turismo de Castilla-La Mancha).

La vida social y cultural de Tarazona de la Mancha gira en torno a sus celebraciones populares. Destaca su Carnaval, considerado el más antiguo de la provincia y Fiesta de Interés Turístico Regional. Durante estos días, las calles se llenan de color y de las famosas “mascarutas”, personajes cubiertos con grandes telas, cajas de cartón y máscaras de tela, que recorren el pueblo en un ambiente de humor y tradición.

En agosto, las Fiestas Mayores en honor a San Bartolomé Apóstol llenan la localidad de actividades: encierros, novilladas, conciertos, pasacalles y la tradicional cabalgata, donde carrozas, charangas y la Reina de las Fiestas desfilan entre el entusiasmo de vecinos y visitantes. Un elemento singular es la plaza de toros excavada hacia abajo, un coso único que forma parte de la identidad local y que acoge los festejos taurinos y espectáculos durante la feria. El último día de fiesta, la comunidad se reúne para compartir unas calderetas preparadas con la carne de los toros lidiados, en un gesto de hospitalidad y convivencia que refuerza los lazos entre generaciones.

Por otro lado, la cultura popular de Tarazona de la Mancha se expresa también en su gastronomía, basada en productos locales y recetas heredadas. Platos honestos, elaborados con pan, aceite, carnes y verduras de la huerta, se transmiten de generación en generación y forman parte esencial de la identidad tarazonera. El viajero que busque sabores reconocibles y auténticos encontrará aquí una cocina que mantiene vivas las tradiciones familiares y la hospitalidad manchega.

En la Península Ibérica se esconden algunos lugares únicos y llenos de historia.

Cómo llegar

Desde Albacete, el viaje es de alrededor de 35 minutos por la carretera A-31 y CM-220. Por su parte, desde Cuenca el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 25 minutos por las vías CM-220.