Los futbolistas del Real Madrid refuerzan su unión con una cena privada en la capital

Por iniciativa del vestuario, la plantilla compartió mesa en uno de los locales de moda de Madrid, en vísperas de una semana decisiva para el equipo

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La plantilla del Real Madrid
La plantilla del Real Madrid se une al completo en una cena privada (Instagram / @vinijr)

La plantilla del Real Madrid ha reforzado públicamente su unidad al celebrar una cena en uno de los restaurantes de moda de la calle José Abascal, en pleno centro de Madrid. En las últimas horas, la totalidad de los jugadores blancos —con la excepción marcada del cuerpo técnico— se ha reunido en el club-restaurante ‘61’, en un claro gesto de cohesión interna cuando el calendario del equipo se adentra en su fase más determinante.

Vinícius Jr. ha sido el encargado de hacer pública la velada compartiendo una fotografía en redes sociales, donde se observa a los veinticuatro miembros del primer equipo reunidos en un ambiente distendido. La cita ha congregado tanto a los futbolistas en activo como a los lesionados, y se ha producido en ausencia de cualquier miembro del cuerpo técnico.

La iniciativa ha partido del propio vestuario, siendo Vinícius el anfitrión de la invitación y prescindiendo completamente de la representación institucional o técnica. Los porteros Courtois y Lunin, así como los últimos jugadores en incorporarse y aquellos apartados temporalmente por lesiones (entre ellos Rüdiger, Militao, Rodrygo y Bellingham), han compartido mesa con el resto de la plantilla.

Unión y discreción en el ‘61’

La intención de este encuentro ha sido fortalecer los lazos del grupo en vísperas de una semana crucial, marcada tanto por el inminente duelo de Champions League ante el Benfica como por la lucha abierta por el liderato en LaLiga, donde los madridistas permanecen a sólo un punto del primer clasificado tras sumar siete victorias consecutivas.

La elección del club ‘61’ como escenario de la reunión tampoco ha pasado desapercibida. Este local ha sido frecuentado por diversos rostros conocidos del deporte y la cultura, y cuya discreta apertura ha atraído a personalidades como Arón Piper, Ester Expósito, Kylian Mbappé, Ozuna o Ilia Topuria. Desde la apertura del restaurante en diciembre, ‘61’ se ha consolidado como enclave predilecto para encuentros privados de figuras públicas en la capital.

Historias de los jugadores en
Historias de los jugadores en la cena (Instagram)

Los detalles de la velada han quedado igualmente recogidos en las crónicas de los distintos medios. La salida de los futbolistas se ha producido de forma escalonada, según ha narrado la Cadena SER desde el propio restaurante: Rüdiger, Mendy y Arda Güler han sido los primeros en abandonar el local poco después de las 23 horas, seguidos, ya pasadas las 23.30, por Fede Valverde y Militao.

Poco antes de la medianoche, Fran García, Mastantuono, Brahim y Gonzalo han partido en coche. La presencia de aficionados y curiosos esperando a la plantilla a la salida del restaurante ha aportado otra imagen representativa del seguimiento mediático que caracteriza la actualidad del equipo blanco.

Unidad y mensaje en redes

El carácter colectivo de la cena ha quedado asimismo plasmado en la rápida difusión de la imagen del grupo en las redes sociales de varios futbolistas. Además de Vinícius, Dani Ceballos ha acompañado la fotografía de grupo con la palabra “Juntos” y los emoticonos de una piña y unas herramientas de trabajo.

Mientras tanto, Carvajal ha publicado la instantánea acompañada del lema “Team!!!”. Tanto Militao como Rodrygo han añadido sendos corazones blancos en sus publicaciones, dando así respaldo público al mensaje de unidad y compromiso con el vestuario.

Bronca del Bernabéu al Real Madrid

El contexto inmediato del encuentro ha sido el periodo reciente de “máxima exigencia, tanto deportiva como mediática”, con diversos debates sobre el rendimiento del equipo y las perspectivas de una temporada en la que cada partido adquiere especial trascendencia.

Esta cena, organizada por y para los jugadores, ha buscado reforzar el compromiso colectivo precisamente antes de “un calendario sin margen de error”, evitando cualquier comunicado institucional y dejando que la fotografía hable por sí sola sobre el momento de cohesión en el vestuario.