Susan Sarandon, Goya Internacional 2026: “Hollywood nunca ha sido política, solo le importa si te haces vieja o gorda”

La actriz sucede a Sigourney Weaver o Richard Gere en este premio que reconoce la trayectoria de la intérprete de ‘Thelma y Louise’ o ‘Pena de muerte’

Guardar
La actriz estadounidense ha sido
La actriz estadounidense ha sido homenajeada por la Academia del cine español

Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver, Richard Gere y desde ahora también Susan Sarandon. La actriz estadounidense, mítica gracias a películas como Thelma y Louise o Pena de muerte, ha sido homenajeada con el Goya de Honor Internacional 2026, y no ha perdido la oportunidad de acudir a Barcelona para la gala y, con ello por la tradicional rueda de prensa de aceptación del premio.

Sarandon, que más allá de su faceta como actriz es conocida por ser una mujer comprometida con la actualidad, demostraba estar a la altura de su fama mostrando interés por la situación del País Vasco. Al ser preguntada por el cine vasco de los últimos años, la actriz reconocía que no había estado muy pendiente, pero que recordaba ver imágenes de mujeres con fotos de sus maridos pidiendo el acercamiento a las cárceles del País Vasco, en alusión a los presos de ETA. Una forma de abrir fuego en una conversación centrada en la actualidad política.

“Creo que todas las películas e historias son políticas. O refuerzan el statu quo o lo desafían”, afirmaba Sarandon al ser preguntado por la polémica del pasado Festival de Berlín, y la falta de opinión política de su jurado, encabezado por el presidente Wim Wenders. Mencionando El profesor chiflado de Eddie Murphy como ejemplo de que hasta una comedia absurda puede ser política, la actriz defendía la importancia de que los actores y directores tomen parte en la política.

Susan Sarandon en 'Pena de
Susan Sarandon en 'Pena de muerte'

Hollywood nunca ha sido política

“Hollywood nunca ha sido política, solo le importa si te haces vieja o gorda”, afirmaba Sarandon al ser preguntada por la reciente política de su presidente, Donald Trump, y como podía afectar eso a la industria del cine. En la misma línea, la actriz se reconocía detractora de la iniciativa ICE y a favor del pueblo palestino. Para calmar un poco el ambiente, la actriz orientaba la conversación hacia Barcelona, anfitriona de estos premios en los que es homenajeada: “Adoro la gente, la música. Ver España y ver a su presidente y el apoyo que da a Gaza es muy importante para nosotros. Te hace sentirte menos solo”.

Sobre la falta de oportunidades en Hollywood por un tema de edad, Sarandon apunta a que su compromiso político también ha hecho que encuentre cada vez menos hueco. “He tenido que trabajar en Reino Unido o en otros sitios, y aun así sé de algún director que no quería contar conmigo. Me estoy especializando en pequeños proyectos de directores primerizos”. Sobre si Hollywood tiene un futuro más optimista, Sarandon señala la irrupción de mujeres en la producción como una clave: “La primera ola de algo diferente llegó cuando las mujeres comediantes comenzaron a hacer películas, fueron las pioneras. Ahora hay muchas mujeres produciendo y es algo fabuloso, muchas veces el problema no es hacer la película sino donde las pones. Todo eso se ha ido yendo con los conglomerados”, razonaba la actriz.

Susan Sarandon atiende a los
Susan Sarandon atiende a los medios con motivo de su premio Goya Internacional. REUTERS/Nacho Doce

Thelma y Louise y feminismo

“No creo que el feminismo haya cambiado mucho desde Thelma y Louise", lamentaba la intérprete. “En Estados Unidos parece que vamos hacia atrás, así que no incluiría el feminismo como algo avanzado allí”, explicaba, mencionando ejemplos recientes de racismo y machismo en su país natal. En esa línea, la actriz bromeaba: “Robert Redford intentó salvarme en un avión y acabé muriendo”, comentaba entre risas aludiendo a una de sus primeras películas, El carnaval de las águilas. La actriz ha interpretado a algunos de los personajes más modernos y autosuficientes frente a los hombre del cine de los últimos 30 años, pero para Sarandon queda mucho por hacer. “Tengo esta reputación de ser una mujer fuerte pero lo importante es seguir adelante incluso cuando no sabes lo que estás haciendo”.

“Intento ser feliz en mi vida y no sé si merece la pena meterse en según qué proyectos que dan dolores de cabeza”, argumentaba Sarandon sobre proyectos futuros y cómo se siente fuera en gran medida del cine de audiencias actual. “Ya no soy ese tipo persona, quizá quiera cambiar a ser directora”, confesaba. “Estamos viendo muchos sistemas caer, a gente joven que ya no es fiel y obediente a las convicciones de sus padres. Es por eso que he puesto mi fe en los nuevos y jóvenes cineastas”, argumentaba. “Tenemos que emplear más tiempo escuchando que hablando”, concluía la actriz en su último acto antes de subirse al escenario de los Goya que tienen lugar este sábado y en el que será la estrella que brille con más fuerza.