Megan Maxwell, escritora: “Por escribir novela erótica no estás matando a nadie. Películas porno hemos visto todos”

Detrás del pseudónimo de la autora superventas está María del Carmen Rodríguez del Álamo, que el pasado noviembre publicó su novela número 62, ‘Ande, ande, ande, la Mari Morena’

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Megan Maxwell. (Foto: Alejandra Vera
Megan Maxwell. (Foto: Alejandra Vera Matos)

Antes de sentarse a escribir, Megan Maxwell se convierte en la directora de casting de sus propios personajes. Le basta la inspiración de la calle o una rápida búsqueda en Google para encontrar al protagonista de su próxima novela. La última, Ande, ande, ande, la Mari Morena (Planeta de Libros, Esencia, 2025), publicada el pasado noviembre, es ya la número 62 de su bibliografía, una historia pensada para disfrutar en Navidad y buscar el refugio del frío del invierno. No es casual que en la web de la editorial Planeta el libro roce el distintivo de “más vendido”.

Bajo el exitoso pseudónimo de la autora superventas de romance y erótica se esconde Mari Carmen. O, dicho al completo, María del Carmen Rodríguez del Álamo. Nacida en Núremberg (Alemania) en 1965, de madre española y padre norteamericano, reside actualmente en Madrid y se ha convertido en una de las escritoras más leídas del país. Con más de siete millones de ejemplares vendidos, Maxwell responde a Infobae para hablar de su última novela, una historia navideña que se inscribe en el auge de este tipo de ficciones editoriales: las películas de Navidad también se leen. Entre todo el éxito, Rodríguez, o Maxwell, sortea como puede la infravaloración del género. “Siempre ha sido considerado de segunda por estar escrito y leído mayoritariamente por mujeres, pero eso ha cambiado y está cambiando”.

-Pregunta: En 2024 publicaste Una Navidad muy fun, fun, fun, y en 2025 Ande, ande, ande, la Mari Morena. ¿Ha sido una iniciativa tuya o vino de la editorial?

-Respuesta: Fue mía. A mí me encantan las películas de Navidad. Yo soy de las que cuando llega esta época ya estoy buscando en las plataformas todas las películas del género. Algunas son tremendas y otras son preciosas. Siempre había querido escribir un libro de Navidad, pero no pensé que pudiera gustar. Todo el mundo me está preguntando si esto es una tradición y no. No sé si el año que viene voy a escribir otro. De momento he escrito estos dos porque me apetecía y porque quería contar esas dos historias.

-P: ¿Dirías que hay un auge claro de este tipo de libros en España?

-R: La verdad es que libros de Navidad siempre ha habido, pero pasaban un poco sin más. Nos fijábamos muchísimo más en las películas. Pero sí que es cierto que de unos años para acá todo lo que viene de Estados Unidos, nosotros y el resto del mundo terminamos copiándolo. En América hay muchísimos libros de Navidad; en España había pocos. Yo creo que ha llegado para quedarse. Cuando llega la Navidad, todas las plataformas tienen su sección.

'Ande, ande, ande, la Mari
'Ande, ande, ande, la Mari Morena', de Megan Maxwell. (Editorial Esencia, de la editorial Planeta)

-P: ¿Se nota la demanda por parte del público?

-R: Sí, se nota porque a la gente le gusta la Navidad. A las personas a las que les gusta demandan este tipo de libros.

-P: ¿Por qué dirías que funcionan tan bien?

-R: Sabes cómo va a terminar, pero estás deseando ver cómo. Son como un Lexatil, muy agradables, que te hacen pasar un momento muy bonito. A todos nos gusta el romance, todos nos hemos enamorado alguna vez: a veces te enamoras de quien menos esperas o de alguien que siempre estuvo ahí y no lo sabías. A la gente le gusta porque le relaja y le hace pasar un buen momento.

-P: ¿Por qué crees que la Navidad siempre va ligada al romance y no a otros géneros?

-R: Es una época muy bonita y todo el mundo la quiere enlazar con el amor, en cierto modo. De hecho, si te fijas, las películas de Navidad siempre son de romance, de amor y de familia. Es unir cosas bonitas y también ofrecer a quienes no tienen eso la posibilidad de disfrutarlo a través de un libro.

-P: Una amiga me contaba que leer estos libros es como leerse Love Actually.

-R: Exacto. En una película ves las imágenes y tu cerebro las está interpretando, pero en un libro las creas tú. El libro te hace soñar, imaginar, construir ese romance en tu cabeza. Me parece una definición preciosa.

“La literatura está divida en géneros, pero creo que no debería dividirse en libros de hombres o de mujeres”

-P: ¿Notas la influencia de TikTok en el género?

-R: Yo no veo TikTok y creo que mucha gente mayor tampoco, aunque la gente joven sí. Pero el público sigue influenciado por los libros y las películas de Navidad, independientemente de TikTok.

-P: ¿Crees que el género romántico se infravalora por ser considerado femenino?

-R: Siempre ha sido considerado de segunda categoría por estar escrito y leído mayoritariamente por mujeres, pero eso ha cambiado y está cambiando. Hasta hace un tiempo, por ejemplo, en las firmas de mi libro siempre venían las mujeres o el marido y decía: “¿Me lo firmas para mi mujer?” Ahora siguen viniendo más mujeres, pero ya vienen muchos hombres y me dicen: “No, me lo firmas para mí, que me gusta”. La literatura está divida en géneros, pero creo que no debería dividirse en libros de hombres o de mujeres. A mí cuando me dicen, “tú para quiénes escribes, ¿para mujeres o para hombres?”, yo siempre digo que yo escribo para personas.

-P: Es un buen indicio a nivel social que esas barreras se vayan derrocando.

-R: Los hombres también se enamoran, sufren y lloran. Igual que las mujeres podemos hacer trabajos que los hombres hacen y que antes no. Todo esto va derribando barreras, también en la literatura romántica. Todo el mundo tenemos sentimientos y por qué ellos no van a leer una novela romántica.

Megan Maxwell. (Foto: Alejandra Vera
Megan Maxwell. (Foto: Alejandra Vera Matos)

-P: ¿Cuál es la clave para escribir 62 libros? ¿Y para innovar dentro del género?

-R: La clave es trabajar mucho. El reto es bastante gordo. Siempre digo que, más que a mí, se lo deberíais preguntar a las personas que me leen. Por lo que me dicen, lo que ven es la positividad que intento darle siempre a las cosas, que las mujeres nos empoderemos, que nos creamos capaces de hacer muchas cosas, de podernos enamorar. De que no hace falta tener un cuerpo de 90-60-90 para poder gustar o para sentirnos orgullosas de nosotras mismas.

-P: He leído que haces casting para los protagonistas. ¿En quién te basaste para Nicolás?

-R: Sí, siempre hago casting, pero ahora mismo no recuerdo el nombre. Pero ya tengo la foto del siguiente del libro que estoy escribiendo, que no te puedo decir. Muchas veces no son ni siquiera conocidos, son personas que busco por internet, por ejemplo: “ojos azules, uno ochenta, pelo claro”. A veces son modelos desconocidos.

La historia de 'Los últimos románticos', la película adaptada de la novela con el mismo título.

-P: ¿Te inspiras alguna vez en gente que ves por la calle?

-R. Claro que sí. A veces veo a un chico por la calle y, como decimos últimamente mis amigas y yo: “Qué trama más estupenda tiene este chico”. En la calle hay gente que me inspira mucho, tanto chicos como chicas.

-P: ¿Cómo se toma tu familia que escribas erótica? ¿Leen tus libros?

-R: Se lo toman bien porque al fin y al cabo soy escritora. Escribir sobre el amor, erotismo o el sexo, pues bueno, es parte de mi trabajo. Mi familia, mis hijos, mi madre... Lo ven normal. Ni se escandalizan, ni les parece nada raro, ni nada. O sea, por escribir novela erótica no estás matando a nadie, que yo entiendo que es tabú, pero, ¿por qué no hablarlo? Además, yo soy muy decidida. Si quiero hablar de sexo, hablo de ello metiendo los pies en el barro.

-P: ¿De dónde sale la inspiración para escenas tan explícitas?

-R: De la imaginación, de la experiencia y de la documentación. Busco información cuando hace falta. Cuando escribí Dime lo que quieras y hablé del mundo swinger, el intercambio de parejas, sabía lo que era, pero mi manera de practicar sexo nunca fue esa. Lo que hice fue buscar información con personas que sí que practicaban el mundo swinger. Es así, es buscar información.

“Si quiero hablar de sexo, hablo de ello metiendo los pies en el barro”

-P: ¿Alguna vez te has inspirado en el porno?

-R: Películas porno hemos visto todos, pero no. Yo me inspiro más sobre las cosas que me cuentan o que me puedo imaginar.

-P: ¿Cómo llevas el ninguneo hacia el género?

-R: No se lleva bien, pero poco a poco estamos demostrando que estamos ahí, que no lo hacemos tan mal como a muchos les gustaría que nos fuera. Sé por mi editorial que mis ventas son muy buenas, mucho mejor que las de otras personas que a lo mejor son más mediáticas.

-P: ¿Te queda alguna asignatura pendiente como escritora?

-R: Peticiones hay muchas, siempre. Pero de momento, como siempre digo, yo escribo lo que me creo capacitada. No te digo que algún día no vaya a escribir otra cosa, pero escriba lo que escriba, siempre va a haber romance por medio. Hasta el momento, cuando me ha apetecido escribir libros eróticos, los he escrito; cuando he querido escribir drama, comedia o viajes en el tiempo, también lo he hecho. De momento todas las cosas que me han ido apeteciendo las voy haciendo.