Exdirectora del Instituto de la Mujer niega irregularidades en contratos de Puntos Violeta

Guardar

València, 28 oct (EFE).- La exdirectora del Instituto de las Mujeres Isabel García y su mujer, Elisabeth García, han negado este miércoles, en su declaración como investigadas ante un juzgado de Mislata (Valencia), que hubiese irregularidades en contratos que ambas habrían obtenido de municipios gobernados por el PSOE para gestionar los Puntos Violeta.

Según han informado a EFE fuentes del sindicato Manos Limpias, que interpuso una denuncia contra ellas, las investigadas han defendido, ante la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Mislata plaza número 4, que no han cometido ninguna infracción y que "todo lo hicieron legalmente".

PUBLICIDAD

El juez acordó incoar diligencias previas por esta denuncia contra ellas por prevaricación, tráfico de influencias y falsedad en documento público, y encargó una investigación sobre los hechos a la Guardia Civil.

En la declaración de este miércoles, siempre según las mismas fuentes, la exdirectora del Instituto de las Mujeres y su pareja, exasesora del PSOE en el Senado, han afirmado que no ha habido ninguna infracción y que el informe de la Guardia Civil "está lleno de irregularidades e imprecisiones".

PUBLICIDAD

La denuncia de Manos Limpias fue interpuesta en agosto de 2024 por presuntos delitos de corrupción referentes a la adjudicación de contratos relacionados con la gestión de los conocidos como Puntos Violeta y otros proyectos.

Ambas políticas socialistas habrían obtenido, según los denunciantes, más de 60 contratos públicos que les habrían reportado más de 250.000 euros, en relación con presuntas irregularidades en ayuntamientos entre 2022 y 2024.

En julio de 2024, el Gobierno cesó a Isabel García de su cargo como directora, días después de que se publicara la noticia, y ella negó entonces haber utilizado su cargo para enriquecerse, aseguró que sus empresas -de las que pasó a tener un porcentaje del 8 % tras ser nombrada directora- no entraban en conflicto de intereses con su cargo y señaló que nunca había hecho gestión o recomendación alguna para favorecer ningún contrato.

Isabel García denunció una "cacería" contra su persona y vinculó su destitución a sus críticas a la ley trans, después de publicar mensajes en redes sociales en los que negaba la existencia de las mujeres trans y hablaba de "dictadura queer" o de "delirio trans", algo que fue criticado por partidos como Sumar y Podemos y por las organizaciones LGTBI, que exigieron su cese. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD