Veintisiete detenidos por obligar a mujeres a prostituirse en pisos ocupados en Cantabria

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Santander, 23 oct (EFE).- La Guardia Civil ha detenido a veintisiete personas en Cantabria y Valencia por supuestamente traer a mujeres a España, engañadas, y a las que obligaban a prostituirse en pisos ocupados, sin ninguna higiene, que además alquilaban a terceras personas, muchas vulnerables.

La operación "Pucero", que ha llevado a la detención de 20 hombres y 7 mujeres comenzó cuando la Guardia Civil de Cantabria detectó la presencia de cuatro mujeres de otros países que podían estar siendo explotadas sexualmente en varias localidades cántabras, entre ellas en la ciudad de Santander y en Laredo.

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Los detenidos, que formaban parte de un grupo criminal, se dedicaban a ocupar casas, en ocasiones a demanda, y también al tráfico de drogas.

Las cuatro mujeres víctimas de explotación sexual, fueron localizadas por la Guardia Civil en un club del municipio de Argoños, donde habían sido trasladadas bajo amenazas.

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Según explica la Guardia Civil, el club "se encontraba en condiciones deplorables e insalubres, no contaba con los suministros necesarios y las mujeres vivían sin una higiene básica, entre roedores y entre excrementos de animales y personas".

Las cuatro llegaron a España desde pequeñas poblaciones de su país -del que no informa la Guardia Civil por protección a las víctimas-, a través de un supuesto empresario, que les ofreció venir a España para mejorar su vida, con trabajo y vivienda para ellas y sus familias.

Ese supuesto empresario organizó un viaje desde sus países de origen, vía Dubai, París y Barcelona.

Además de obligar a las mujeres a prostituirse, este grupo criminal traficaba con drogas y adquiría importantes cantidades de estupefacientes en Valencia y la costa levantina y los distribuían por Cantabria.

Para ello, utilizaba vehículos alquilados a nombre de terceras personas y empleaba turismos lanzadera como medida de seguridad.

Ocupaban casas, que alquilaban a vulnerables

Las casas eran ocupadas por la banda en diferentes localidades de Cantabria y en algunas alquilaban habitaciones a otras personas, extranjeras o vulnerables.

La Guardia Civil no descarta que esa situación se haya producido hasta en 30 viviendas, además de que podrían haber llevado a cabo gestiones para empadronar a los ocupantes y lograr ayudas a través de ellos.

Cinco de los 27 detenidos han ingresado en prisión y a todos se les relaciona con delitos de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual, tráfico de drogas, usurpación de inmuebles, falsedad documental y defraudación de servicios.

La Guardia Civil ha registrado doce viviendas en Santander y en los municipios de la zona oriental de Cicero, Argoños, Colindres, Laredo, Santoña y Arnuero, así como en Chiva (Valencia).

En la operación, se ha intervenido 30.000 euros en efectivo, 24 kilogramos de cogollos de marihuana procedente de una plantación “indoor”, casi un kilo de cocaína, unos 100 gramos de hachís, básculas, una pistola simulada, joyas y documentación.

También ha desmantelado una sofisticada instalación donde se hacía crecer la marihuana, provista con paneles solares para la obtención de energía.

La operación ha contado con efectivos de la Guardia Civil de Cantabria, León, Asturias, Bilbao, Guipúzcoa y Valencia. EFE

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