Roberta Wallach honra en Almería a su padre: Tuco fue inmensamente feliz en el desierto

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Almería, 9 oct (EFE).- Seis décadas después de que los paisajes de Almería se inmortalizaran en la historia del 'spaghetti western', el desierto de Tabernas (Almería) ha vuelto a rendir tributo a uno de sus rostros más icónicos, el de un 'Tuco' que fue "inmensamente feliz" en este árido espacio natural.

La 16 edición del Almería Western Film Festival (AWFF) ha entregado este viernes el Premio ‘Leone in Memoriam’ a título póstumo al actor estadounidense Eli Wallach (1915-2014), un galardón que ha recogido su hija, Roberta Wallach, en el mismo escenario donde su padre dio vida a Tuco, 'el Feo'.

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El homenaje, enmarcado en la conmemoración del 60 aniversario de la obra maestra de Sergio Leone 'El bueno, el feo y el malo' (1966), se ha celebrado en el cementerio del poblado MiniHollywood Oasys. Un entorno que la propia Roberta Wallach, que visitó el rodaje cuando tenía 10 años, ha definido ante los medios como un lugar "muy hermoso y muy espiritual", e incluso "sagrado".

Con la emoción de reencontrarse con el paisaje almeriense, la hija del mítico actor ha recordado cómo fue aquel viaje desde Nueva York y ha rememorado una anécdota de su infancia. "Cuando yo era muy pequeña, él estaba interpretando a Sancho Panza para la televisión. Apareció vestido de Sancho Panza, muy gordo y parecía muy mayor. Me eché a llorar, me dio miedo porque no reconocía a mi papi", ha relatado.

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Sin embargo, su reacción fue muy distinta al llegar al desierto andaluz durante el rodaje del emblemático wéstern. "Para cuando ya me había convertido en una chica neoyorquina muy sofisticada de 10 años, venir aquí y verle como Tuco, para eso ya estaba preparada", ha bromeado Wallach.

Durante su intervención, ha querido destacar la entrega y la pasión de su padre por el papel que lo consagró universalmente y ayudó a proyectar la provincia de Almería como referente cinematográfico.

"Pude ver lo mucho que estaba disfrutando, por muy difíciles que fueran las circunstancias, porque hacía muchísimo calor y la verdad es que no había ningún lujo en absoluto", ha señalado. "Él era inmensamente feliz estando en su elemento, por Sergio Leone, por Clint (Eastwood) y por todo lo que rodeaba a Eli Wallach. Y a todos nos encantaban los caballos".

El acto, presentado por el periodista Diego Martínez, ha estado envuelto en la mística del género gracias a la escenificación de las escenas de 'El bueno, el feo y el malo' y a la interpretación en directo de la inmortal banda sonora de Ennio Morricone por parte de la Agrupación Musical San Indalecio de La Cañada. EFE

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(foto)

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