Los directores de 'NAZA': "Si volvemos ahora a Israel probablemente seremos atacados"

Guardar

Madrid, 9 oct (EFE).- Los directores de 'NAZA' no saben si podrán volver a Israel debido a que "probablemente" serían atacados en su propio país, ha explicado este viernes Yuval Abraham, que destaca que algunas de las críticas más duras al documental sobre matanzas en Gaza que se estrena este viernes en España han llegado de la oposición a Netanyahu.

El cineasta israelí ha mantenido este viernes un encuentro virtual con un grupo de periodistas españoles en el que ha remarcado que personalmente teme menos a su gobierno que al público que ha incitado "abiertamente" en contra suya y de la codirectora, Rachel Szor.

PUBLICIDAD

Una situación que no sabe si se revertirá tras las elecciones que se celebran el próximo 27 de octubre, ya que en su país los autodenominados partidos de centroizquierda mantienen "posiciones muy parecidas" a las del partido de derecha del primer ministro, Benjamin Netanyahu en lo que se refiere a Gaza.

"Esto puede resultar sorprendente para alguien del extranjero, porque al pensar en la izquierda o el centroizquierda de un país europeo uno no imagina a un grupo de personas participando en la matanza masiva de miles de familias dentro de sus hogares en la Franja de Gaza", ha señalado.

PUBLICIDAD

De hecho, como se muestra en su documental, la mayoría de los militares que accede a puestos especializados en los servicios de inteligencia proceden de estratos sociales cultivados y progresistas, muchos de ellos opuestos a Netanyahu.

"Abogan por la separación entre religión y Estado, creen en la democracia y defienden valores que muchas personas en Occidente también comparten como la lucha contra el cambio climático y los derechos de la comunidad LGBTQ. Pero han desempeñado un papel activo en la guerra de Gaza y en la matanza de palestinos", ha remarcado.

"Así pues, la película los interpela y les pregunta: ¿cómo habéis podido hacerlo? ¿Cómo habéis podido participar durante tres años en esta matanza masiva y seguir manteniendo esa imagen de vosotros mismos como personas liberales, modernas y de izquierdas?", ha remarcado.

Por eso, la cinta -que su director espera que llegue sobre todo a los judíos de Israel y EE.UU, además de a la población alemana, tradicional aliada de Israel- es "un primer paso para comenzar a derribar esos muros de negación en la sociedad israelí" que no comprende que "se está cometiendo un genocidio".

Aunque es consciente de la dificultad de esta tarea, Abraham espera que una gran número de personas vean el documental -que por eso se difundirá gratuitamente por internet desde noviembre- y opina que la reciente pieza que ha hecho el Gobierno israelí imitando su estética pero con un mensaje de apoyo al ejército precisamente puede contribuir a ello.

"Creo que el hecho de que sientan la necesidad de empezar a entrevistar a soldados y de intentar contrarrestar la película y engañar al público probablemente solo termine atrayendo más atención hacia ella", ha reflexionado.

Sobre lo que ocurrirá cuando su documental pueda verse en internet, reconoce que le "entusiasma" la idea pero al mismo tiempo le pone "un poco nervioso" pensar qué pasará en Israel cuando eso ocurra y todo el mundo allí pueda acceder a ella.

"Independientemente de si puedo volver o no, sé que seguiré ejerciendo como periodista y cineasta. La única duda es si podré hacerlo desde casa o si tendré que hacerlo desde el extranjero, viviendo en algún otro lugar", ha reflexionado el ganador de un Óscar por 'No other land'.

'NAZA', que toma su nombre del acrónimo utilizado por el servicio de inteligencia de Israel para calcular el número de víctimas al margen del objetivo principal que podrían morir en un ataque, recopila testimonios de miembros del ejército sobre matanzas sistemáticas de civiles en Gaza.

A través de entrevistas grabadas en azoteas de Tel Aviv con 24 oficiales de inteligencia y soldados -aunque el periódico The Guardian, productor del filme, ha asegurado que se consultaron más de cien fuentes- se reconstruye un sistema de vigilancia y elección de objetivos, con métodos como la inteligencia artificial, que desemboca en la aniquilación de civiles. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD