Daniel Luque y Borja Jiménez cortan una oreja cada uno en la última de la feria de Logroño

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Luis Ruiz

Logroño, 23 sep (EFE).- Los diestros Daniel Luque y Borja Jiménez cortaron este miércoles una oreja cada uno en la última corrida de la Feria de San Mateo de Logroño, en la que el público despegó una gran pancarta en protesta por las condiciones del coso cubierto durante toda la feria, especialmente ante las altas temperaturas.

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Luque anduvo por encima de su primero, al que abrió faena con mucho gusto por bajo, pero el toro, soso, sin brío y con poco gas, no se lo puso fácil al sevillano, que tiró de oficio para justificarse y lograr momentos templados por el lado izquierdo en un trasteo tan pulcro como falto de emoción.

El cuarto fue un toro noble y con pocas fuerzas al que Luque entendió en las distancias, tiempos y alturas para lograr momentos estimables sobre ambas manos, aunque sin levantar pasiones. Al final hubo muletazos de uno en uno, ya en cercanías, muy celebrados por el público, amén de un epílogo por luquesinas y una gran estocada de efecto fulminante. Oreja para él.

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El primero de Borja Jiménez fue un toro distraído de salida que luego desarrolló genio y en el que hubo un pique de quites entre el mexicano Diego San Román, por vistosas saltilleras, y el propio sevillano, este por chicuelinas.

En los medios inició faena Jiménez a pies juntos, seguido de preciosos pases en redondo y abrochados con un gran cambio de mano. Le costó humillar al 'fuenteymbro' y el de Espartinas tiró de oficio para someterlo por abajo, aunque el animal, al verse podido, acabó rajándose. El descabello no fue óbice para que cortara una oreja

El quinto fue un toro rebrincado y complicado, con más genio que entrega, con el que Jiménez anduvo firme y valiente para lograr una meritoria faena de gran exposición, muy de verdad. Lástima su falta de contundencia en la suerte suprema.

Diego San Román se las vio en primer lugar con un toro noble y humillador, al que templó mejor al natural, de ahí que no se explique que se empeñara en torearlo en redondo, por donde los pases salieron más tropezados, además de hacerlo toro demasiado encimista, lo que ahogó la buena condición del de Fuente Ymbro. Faena sin estructura ni poso, mal rematada por la espada. Silencio.

El sexto fue un toro que apretó en banderillas y al que el torero de Querérato abrió faena de rodillas con gran arrojo. Luego el astado volvió a pedir más distancia que el que le dio su matador, que solo lució cuando se echó la muleta a la izquierda y en un final a base de pasajes más galeristas y menos ortodoxos, por su puesto, en la distancia corta.

Seis toros de Fuente Ymbro, muy bien presentados y de variado comportamiento.

Daniel Luque, de tabaco y oro: estocada (ovación); y gran estocada (oreja).

Borja Jiménez, de grana y oro: estocada tendida y desprendida y descabello (oreja tras aviso); pinchazo, estocada y descabello (silencio).

Diego San Román, de nazareno y oro: media estocada (silencio); y estocada caída (silencio tras aviso).

En cuadrillas, Javier García, Jabato, fue ovacionado al picar al cuarto y Diego Reyna destacó también en un gran tercio de varas en el sexto.

Incidencias: Antes de iniciarse el paseíllo se ha desplegado una pancarta, que ha dado la vuelta al ruedo entre el graderío, con la frase '4ª ola de calor en La Ribera', en protesta porque la cubierta de la plaza de toros ha permanecido cerrada durante toda la feria soportando unas temperaturas elevadísimas

La plaza registró un cuarto de entrada. EFE

lrg/pmg/jlp

(Foto)

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