Peinado deja a Begoña Gómez en manos del jurado: Dos años de un caso que llegará a juicio

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Miriam Mejías

Madrid, 21 sep (EFE).- El juez Juan Carlos Peinado ha dejado a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, en manos de un jurado popular, por una causa que nació hace más de dos años de una denuncia de Manos Limpias y que, entre reveses y avales de la Audiencia Provincial, finalmente acabará llegando a juicio.

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A escasos seis días de su jubilación y el mismo día que regresaba de sus vacaciones, el magistrado ha cumplido sus planes y ha abierto juicio contra Gómez y su asesora, Cristina Álvarez, poniendo el broche final a la instrucción del caso, que ahora se elevará a la Audiencia Provincial para que fije fecha de juicio -suele tardar entre cuatro y ocho meses de media-.

Dos años y cinco meses después de la denuncia del colectivo Manos Limpias que inició el caso, Peinado ha enviado a juicio a Gómez por presunto tráfico de influencias y malversación en relación a su papel como codirectora de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y en si su asesora trabajó para su actividad profesional, pagada con fondos públicos.

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Como acordó el juez y acabó avalando la Audiencia de Madrid, Begoña Gómez y su asesora se sentarán frente a un jurado popular formado por nueve ciudadanos anónimos elegidos por sorteo y sin causas de incompatibilidad, y un magistrado que lo preside.

El jurado deberá alcanzar un veredicto y decidir sobre la culpabilidad de las acusadas, pero es al magistrado que dirige el juicio a quien le corresponde dictar sentencia.

Sólo la acusación popular que dirige Hazte Oír pide condena -13 años de cárcel para Begoña Gómez y 6 para Cristina Álvarez-, mientras que la Fiscalía sigue firme en su criterio inicial de que no hay indicios de delito, y las defensas abogan por la absolución.

El juez Peinado abrió causa por presunto tráfico de influencias y corrupción en los negocios, pero al tiempo el procedimiento se extendió a tres delitos más: malversación, intrusismo y apropiación indebida.

Solo dos -tráfico de influencias y malversación- llegarán a juicio, después de que el propio Peinado archivase el de intrusismo hace unos meses, y la Audiencia Provincial descartase, en la recta final del procedimiento, los de apropiación indebida y corrupción.

Y también solo dos son las investigadas que llegarán a juicio. A lo largo del procedimiento, el magistrado ha llegado a imputar a siete personas, incluidos altos cargos como el delegado del Gobierno en Madrid, contra quien la Audiencia no vio indicio alguno.

Incluso llegó a pedir sin éxito la imputación del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, contra quien el Tribunal Supremo no vio "indicio mínimamente fundado". Hasta la Moncloa se dirigió el juez Peinado para interrogarlo como testigo, como ya hizo un año antes con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

En la causa dirigida por el juez Peinado no ha faltado la polémica: han sido constantes sus choques con la Fiscalía y las defensas, especialmente la de Begoña Gómez, que le achacaban falta de motivación en sus resoluciones, corregidas en diversas ocasiones por la Audiencia Provincial, que en otras sí ha avalado sus tesis.

Una de cal y otra de arena ha ido dando la Audiencia al magistrado, a quien hasta en cuatro veces ha enmendado por insistir en investigar a Begoña Gómez por el rescate de Air Europa.

Entre las controvertidas decisiones del juez estuvo la de retirar el pasaporte a la mujer de Pedro Sánchez y a su asesora -pronto revocada por la Audiencia de Madrid-.

Lo hizo en un auto en el que llegó a decir que los policías que integran la escolta de Gómez podrían contribuir a su fuga, unas palabras que le valieron una queja de un sindicato policial, a la que el Tribunal Superior de Justicia no dio recorrido al no ver falta disciplinaria.

Las citaciones en fin de semana o incluso en Miércoles Santo dejaron de sorprender en un procedimiento en el que en varias ocasiones -la última hoy- el juez ha hecho alusión a "regímenes absolutistas" y a Fernando VII al mencionar el presunto uso de Begoña Gómez de su condición de esposa del presidente del Gobierno en beneficio propio.

Con estos mimbres ha transcurrido una causa en la que Peinado llegó a recibir querellas por prevaricación rechazadas por el Tribunal Superior de Justicia y en la que han sido habituales las críticas de las defensas en forma de recursos, que se han unido a otras de miembros del Gobierno y representantes públicos. Contra algunos de ellos, el juez decidió tomar acciones judiciales.EFE

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