Rafa Villar: "Manresa es un club que me representa bastante; puedo crecer mucho"

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Manresa (Barcelona), 15 sep (EFE).- La nueva aventura de Rafa Villar (Barcelona, 2004) no comenzó como el base hubiera deseado. Una lesión muscular en el recto femoral izquierdo le obligó a perderse buena parte de la pretemporada y retrasó su puesta a punto con el Kids&Us Manresa, con el que reapareció ante el Barça en la última jornada de la fase de grupos de la Lliga Catalana.

Con el inicio de la temporada a la vuelta de la esquina, el joven de 22 años se muestra convencido en una entrevista con EFE de haber elegido el lugar adecuado para seguir evolucionando, en un club con el que asegura sentirse identificado y en el que confía en dar un paso adelante en su carrera.

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"Fue muy fácil venir. Desde el primer momento me transmitieron confianza y creo que Manresa es un sitio donde puedo crecer mucho. Siempre he estado aquí cerquita y he podido ver cómo funciona el club desde fuera, pero creo que vamos bastante de la mano. Es un club que me representa bastante", afirma el barcelonés.

Su llegada a Manresa supone también la oportunidad de reconstruir su camino después de un curso en el Kosner Baskonia en el que dispuso de menos minutos de los esperados. Sin embargo, Villar prefiere mirar aquella experiencia desde el aprendizaje y no desde la decepción.

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"Siento que no fue tan malo el año como creo que parece; al final siento que aprendí mucho, el hecho de estar en un equipo con tan grandes jugadores y talentos, creo que eso al final te curte y el hecho de estar con ellos aprendes muchísimo", valora.

Por eso, aunque reconoce que sus números puedan ofrecer una imagen menos positiva de aquella temporada, no considera que su paso por Vitoria haya sido un paso atrás. "Siento que pude aportar mi granito desde mi sitio, que quizá era un poco menos vistoso, pero creo que aprendí mucho y me llevo una buena experiencia", destaca.

Villar lleva tiempo conviviendo con las expectativas. Su debut con el Barça a los 17 años elevó las miradas sobre un jugador al que muchos situaron pronto ante un futuro de alto nivel. Él, sin embargo, relativiza el peso de la edad y entiende que cada jugador necesita encontrar su propio camino.

"Cada uno va a su ritmo. Debuté joven, pero creo que he ido haciendo mi camino, creciendo y evolucionando. A veces pasan cosas, hay baches y no todos los días son buenos. Esta temporada tampoco lo van a ser, seguro", admite.

Tampoco quiere utilizar sus 22 años como argumento para reclamar un trato diferente. "Soy de los jóvenes del equipo, pero la edad no me importa. (El entrenador) Diego (Ocampo) dice que da igual quién seas, que vas a tener que currar como el que más para ganarte el puesto, seas el mejor, el peor, más alto o más bajo", subraya.

Ese principio adquiere todavía más importancia en una posición como la de base, donde Villar tendrá que competir por minutos con varios jugadores. Ferran Bassas y Hugo Benítez parten con la ventaja de conocer ya al entrenador y la dinámica del equipo después de haber formado parte de la plantilla la temporada pasada, pero el nuevo fichaje no interpreta la competencia como una amenaza.

Su filosofía pasa por convertir la competencia interna en un estímulo compartido, una forma de elevar el nivel de todos. "Si tú me haces mejor, yo te voy a hacer mejor. Entonces va a haber competencia. No será un pique, pero cuanta más haya, creo que el jugador intenta dar el máximo de sí mismo y, al final, los dos crecen", defiende.

La apuesta por Manresa tiene además un precedente que Villar conoce bien. En los últimos años, varios jugadores han encontrado en el club un escenario para ganar protagonismo, crecer y dar posteriormente un salto en sus carreras. Uno de los casos más recientes es el del uruguayo Agustín Ubal, que la pasada temporada pasó por Manresa antes de regresar al Barça.

"Es una de las cosas por las que también he querido venir, por el trampolín que es Manresa y por cómo ayuda al jugador a crecer y a dar ese salto", reconoce.

Pero Villar subraya que su decisión va mucho más allá de la posibilidad de utilizar el club como escaparate. Su prioridad, asegura, pasa por aprovechar la oportunidad para seguir desarrollándose. "Vengo a intentar ayudar y, sobre todo, a crecer al máximo como jugador y como persona. Y, a partir de ahí, ya veremos lo que venga", insiste.

Hablar del futuro de Villar conduce inevitablemente al Barça, el club en el que se formó y con el que debutó en noviembre de 2021, con apenas 17 años, en un partido de Euroliga ante el Zalgiris lituano.

La posibilidad de regresar algún día sigue abierta, pero el jugador no quiere convertirla en una preocupación ahora. "Lo veo muy lejos, pero al final el Barça es donde he nacido y donde me he criado. No descarto nada nunca, pero ahora hay que estar centrados en Manresa. Y si algún día llega el Barça, pues bienvenido sea. De momento, hay que tener los pies en el suelo y estar centrados aquí", reconoce.

Con una plantilla renovada con hasta diez caras nuevas, el Manresa afronta una temporada en la que volverá a compaginar la Liga Endesa con la Eurocopa. Villar evita marcar objetivos demasiado ambiciosos y apuesta por ir paso a paso, empezando por "salvarse en ACB y, a partir de ahí, lo que venga".

Ese siguiente paso tampoco se mide únicamente en estadísticas. Villar quiere ganarse un sitio en el equipo, entender cuanto antes lo que el entrenador Diego Ocampo le pide y contribuir al crecimiento colectivo.

"Intentar entender la filosofía rápidamente y llevarla al pie de la letra. Creo que ese es un poco mi objetivo. Y que, al acabar la temporada, la gente del club, tanto el staff como los jugadores, valore que yo he estado ahí e intentado ayudar en lo máximo", concluye. EFE

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