Armengol evoca la puerta a la pluralidad que hace 50 años abrió la Ley de Reforma Política

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Madrid, 10 sep (EFE).- El Congreso ha conmemorado este jueves la aprobación hace 50 años de la Ley de Reforma Política, clave para el restablecimiento de la democracia en España durante la Transición, con un acto en el que la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, ha evocado la apertura a la pluralidad que supuso aquella norma.

En la Sala Constitucional se han congregado diputados y senadores junto a algunos protagonistas de la etapa de la Transición, como el exministro de la UCD Rafael Arias Salgado, la primera ministra de Cultura de la democracia, Soledad Becerril, o el letrado y exdiputado Diego López Garrido, convocados a un coloquio sobre la ley que este año cumple medio siglo.

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Francina Armengol ha pronunciado un discurso de presentación en el que ha calificado la Ley de Reforma Política que el Congreso aprobó el 18 de noviembre de 1976 como "una de las normas más decisivas de nuestra historia contemporánea" y "uno de los hitos fundamentales en la construcción de la democracia española".

Aquella ley fue conocida como el "harakiri" de las Cortes franquistas porque al votarla los procuradores que ocupaban los escaños durante la dictadura aprobaron su propia extinción, permitiendo tras su ratificación en referéndum, convocar unas elecciones libres que se celebraron en junio de 1977.

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Armengol ha apuntado que "no fue solo el instrumento que permitió poner en marcha un cambio jurídico e institucional" sino sobre todo "la apertura de un espacio político en el que pudiera expresarse la pluralidad de una sociedad que durante demasiado tiempo había estado privada de ella".

En suma, la presidenta del Congreso entiende que "mirar hoy hacia aquella ley significa también reivindicar la pluralidad como uno de los fundamentos de nuestra democracia" y por ello ha destacado que si hace 50 años "abrir esa puerta exigió valentía política" hoy mantenerla abierta "exige también tesón, conciencia y responsabilidad" por la mayor complejidad de la sociedad actual.

Es más, ha hecho hincapié en que la pluralidad "no debilita al Parlamento" porque "es la razón misma de su existencia" y ha advertido de que cuando está creciendo "la polarización y la distancia entre ciudadanía e instituciones" debe recuperarse "aquella mirada de 1976".

Y ello -ha proseguido Armengol- "no para idealizar el pasado, sino para recordar que esta democracia nuestra fue posible porque hubo personas que entendieron que el futuro solo podía construir incorporando al proyecto común la diversidad de la sociedad".

Ha concluido su intervención con una mención al reto que hoy día tienen los representantes políticos: "Revertir la desafección hacia la democracia, que ninguna voz quede fuera y que nuestras diferencias sigan encontrando en las instituciones un espacio para ser escuchada y transformadas en acuerdos". EFE

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