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Investigadores de Astrofísica de Canarias ponen la ciencia del eclipse al alcance de todos

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Almudena Álvarez

Palencia, 11 ago (EFE).- Telescopios apuntando al Sol, experimentos de luz, constelaciones inventadas por niños, cámaras infrarrojas y explicaciones sobre la corona solar han servido para acercar la ciencia que hay detrás de los pocos minutos en los que la Luna ocultará por completo el disco solar.

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Voluntarios e investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han preparado a ciudadanos de todas las edades para vivir el eclipse solar total de este miércoles a través de los talleres organizados por el IAC este martes en el Parque del Salón de Palencia.

"Lo que estamos contando es qué es el Sol, qué hace y cómo podemos observarlo en diferentes colores", ha explicado a EFE el director del IAC, Valentín Martínez Pillet, quien ha animado a los palentinos a acercarse a los talleres para "aprender mucho de astrofísica, de lo que es una estrella y de lo que podremos ver mañana".

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Los experimentos están directamente relacionados con el eclipse solar total, aunque, como ha insistido Martínez Pillet, "la experiencia mañana será única", porque la corona solar que aparecerá durante la totalidad no es un elemento creado por el eclipse, sino una parte permanente de la atmósfera exterior del Sol que habitualmente permanece oculta por el brillo del cielo.

Uno de los talleres más complejos ha permitido precisamente comprender cómo los científicos pueden conocer las propiedades de una estrella sin necesidad de acercarse a ella. "Es la espectroscopia, una técnica que utiliza la luz para obtener información sobre la composición y las condiciones físicas del Sol", explica Martínez Pillet.

"Lo que vemos normalmente del Sol es una luz amarilla, pero en realidad ahí están todos los colores", ha continuado el director del IAC. Al descomponer esa luz, los investigadores pueden observar cómo determinados átomos absorben colores concretos y, a partir de esas señales, conocer la composición química del Sol y medir parámetros como la temperatura o la velocidad.

"Podemos medir muchísimos parámetros sin tener que ir al Sol y poner un termómetro", ha ironizado Martínez Pillet.

Entre los investigadores que han participado en esta jornada está Santiago Torres, científico del IAC especializado en el estudio teórico de la formación de sistemas planetarios, que este martes ha cambiado el trabajo más abstracto de su investigación por una tarea mucho más próxima al público, enseñar a observar el Sol.

"Tenemos dos telescopios con dos filtros diferentes para que el Sol pueda observarse en distintas longitudes de onda y con estructuras diferentes", ha explicado a EFE.

Uno de los telescopios utiliza un filtro H-alfa, que permite observar fenómenos asociados a regiones de mayor actividad solar, como las llamaradas y los filamentos. "Esos filamentos, cuando hay tormentas solares, pueden interrumpir las telecomunicaciones", ha explicado Torres.

El segundo telescopio utiliza un filtro de luz blanca y permite distinguir las manchas solares, regiones en las que se concentran intensos campos magnéticos, ha añadido.

A pocos metros, los niños han podido colorear, dibujar constelaciones, realizar pequeños experimentos relacionados con la luz, e incluso inventar su propia constelación y compararla después con las que conocemos.

"Cada cultura ha visto lo suyo en el cielo y eso es bonito resaltarlo, incluso a día de hoy", ha apuntado el astrónomo del IAC Lucas Pereira, quien ha intentado que los participantes comprendieran que mirar al cielo también implica imaginar, interpretar y construir historias.

Fabricar una pequeña caja de papel sensible a la luz y colocar obstáculos sobre ella para ver cómo se forman diferentes siluetas y dibujos, ha sido una manera sencilla de explicar cómo actúa la radiación solar.

EFE

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aaf/erbq/icn

(foto) (vídeo)

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