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Desmantelan en Burgos una red dedicada a vender carne no apta para el consumo

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Burgos, 10 ago (EFE).- La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘Médula’, ha puesto a disposición judicial a tres personas jurídicas y a cinco físicas, con edades comprendidas entre los 38 y los 60 años, al desmantelar una red que comercializaba carne no apta para el consumo, ha informado la Subdelegación del Gobierno en Burgos.

Se les atribuye responsabilidades en distinto grado de participación por diversos delitos contra la salud pública (fraude alimentario), el mercado y los consumidores; así como de pertenencia a organización criminal y falsedad documental y mercantil.

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La investigación, desarrollada por el SEPRONA de la Comandancia de Burgos en colaboración con las autoridades sanitarias de Castilla y León, se inició tras detectar la entrada de 76 canales de ganado ovino en una empresa cárnica de la provincia.

Los cuerpos habían permanecido almacenados en una instalación frigorífica desde enero de 2020 y habían perdido su aptitud para cualquier uso desde el año 2022.

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Además, conservaban la médula espinal, por lo que estaban clasificadas como Material Específico de Riesgo (MER) de categoría 1.

Este tipo de productos están sometidos a estrictos controles y su único destino legal es la destrucción, dada la posible presencia en los mismos de priones.

En humanos, el consumo de estas proteínas anómalas es capaz de provocar enfermedades neurodegenerativas como encefalopatías espongiformes transmisibles.

Por su parte, la ingesta en animales está asociada a la conocida como ‘tembladera’, una dolencia mortal que afecta al sistema nervioso del ganado.

Sin embargo, todo ello no impediría que los presuntos responsables trataran de introducir nuevamente las piezas en el circuito comercial.

La mercancía había sido enviada inicialmente a una empresa alemana dedicada a la alimentación para mascotas, que rechazó su recepción al no cumplir con los requisitos sanitarios exigidos.

Tras su devolución a España, los implicados la introdujeron en una planta de despiece con el objetivo de modificar su presentación y evitar así su incineración obligatoria.

Paralelamente, las pesquisas policiales determinaron que no se trataba de un hecho aislado, sino que anteriormente ya se habían gestionado otras partidas de características similares.

Esto denotaba un modus operandi reiterado: la red actuaba de forma coordinada para dar salida al género caducado y congelado durante largos periodos de tiempo, con la finalidad de obtener un beneficio económico mediante su venta.

Entre los implicados, que ya han sido puestos a disposición de los Juzgados de guardia de Burgos, figura un ciudadano de nacionalidad neerlandesa, lo que pone de manifiesto el carácter transnacional de la organización y su posible impacto en otros países de la Unión Europea. EFE

psb/erbq/aam

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