El jefe de Glovo pide el archivo de su causa y denuncia ser víctima del "sesgo" de Trabajo

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Barcelona, 13 jul (EFE).- El consejero delegado de Glovo, Óscar Pierre, ha pedido el archivo de la causa a la jueza que lo investiga por emplear a falsos autónomos, en un escrito que arremete contra la Inspección de Trabajo por su "sesgo y afán recaudatorio" y apunta a posibles "motivaciones secundarias" en sus denuncias.

Pierre, defendido por el despacho de abogados de Cristóbal Martell, ha presentado un escrito ante la plaza número 31 del Tribunal de Instancia de Barcelona para pedir el sobreseimiento de la causa, al que ha tenido acceso EFE, después de que la Audiencia de Barcelona haya anulado la última prórroga de la investigación, lo que obliga a cerrar el caso o a enviarlo a juicio.

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Pierre está siendo investigado a raíz de la denuncia que la Fiscalía presentó contra él por un delito contra los derechos de los trabajadores, por mantener a sus repartidores como autónomos pese a los requerimientos de la Inspección de Trabajo y las sentencias del Supremo que establecen que los 'riders' son empleados por cuenta ajena.

El día antes de acudir a declarar como investigado, Pierre anunció que cambiaba su modelo laboral para contratar a sus repartidores, con el objetivo de buscar la "paz social" y evitar conflictos con la Inspección de Trabajo y con los tribunales.

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En su escrito, el empresario niega ahora que desobedeciera a los requerimientos de la Inspección de Trabajo sobre la relación laboral con los repartidores, que en su opinión no eran más que meras solicitudes de entrega de documentación e información que no conminaban a Glovo a "laboralizar" a los empleados.

A partir de la aprobación de la llamada "ley Rider" que regula el trabajo de los repartidores de plataformas digitales, añade el escrito, Glovo cambió su relación laboral y "fue implementando progresivamente cambios" hasta apostar por un "modelo de relaciones jurídico-mercantiles con sus repartidores, perfectamente válido, en cuanto que legal en España".

Tras recordar que la causa abierta se basa en una denuncia que la Inspección de Trabajo presentó en la Fiscalía, el escrito arremete contra este organismo, que según la defensa de Pierre ha sido "reiteradamente" señalado por los tribunales por su "predeterminación, sesgo y afán recaudatorio".

Ello apunta, añaden los abogados, "a la existencia de posibles motivaciones secundarias, ajenas a una aproximación imparcial y neutral hacia las relaciones entre Glovo y sus repartidores, que no pueden ser orilladas, ni despreciadas en el tratamiento indiciario de los hechos".

Por su parte, la acusación popular que el sindicato CGT ejerce en la causa contra Pierre ha presentado un escrito en el que se opone al archivo de la investigación, argumentando que hay indicios de que Glovo desoyó las sentencias "firmes" que reconocían la relación laboral con sus repartidores y los mantuvo en "condiciones de falsos autónomos".

Según Raúl Maíllo García, abogado del sindicato, de la instrucción de la causa se desprende que Glovo impuso "condiciones ilegales" a sus repartidores "mediante su contratación bajo fórmulas ajenas al contrato de trabajo", sin dar cumplimiento a los requerimientos de la Inspección de Trabajo, al que contestaba con "respuestas genéricas". EFE

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